A la vera de Pessoa y Camões

septiembre 13, 2021 by

Otra temporada más. Nunca hay que renunciar a la libertad de expresión y a la verdad, salvo que se sea político (permítanme la broma, o melancólica verdad), en España y en la mayoría de países. Es verdad que en España, si se miente más y mejor, se gana más. Otras sociedades son más escépticas. La mentira está hace décadas al alza y ahora más en España, con esos políticos que se quieren llamar periodistas o, al menos, tertulianos. Tenemos que poner un límite al exceso de politización, sobre todo cuando la política es tan mala. Dicho lo cual, paso a comentar el inicio de la 18ª Temporada. Seguramente será solo en Redes Sociales y este blog, donde tuvimos que refugiarnos desde el inicio de la Pandemia. También confirmar lo que muchos ya intuyen por los últimos enlaces: la mayor parte del tiempo estamos en Lisboa; me gusta decir que con un pie en Madrid, acudiendo cada dos por tres, como pez al que le gusta bailar entre dos aguas.

Estamos tan acostumbrados a la perspectiva territorial que nos perdemos las ventajas (y algún inconveniente) de vivir entre dos países, incluso siendo tan cercanos como España y Portugal. Ya se ocupan los gobiernos de alejar lo que física e históricamente está tan unido. Es ingenuo pensar que con la Unión Europea estos dos países podían quizás mirarse un poquito más, favorecer sus comunicaciones. Ahí tienen la última propaganda que nos llegó directamente de la UE el 1 de septiembre: “Conecting Europe Express”. Después de año y medio sin tren Lisboa-Madrid, después de 18 meses en que la vieja línea fue cortada por la pandemia, esta bella mentira salía de Lisboa rumbo a Madrid. Ojo, en El Año Europeo del Ferrocarril. Vergüenza ajena, sí. En Portugal hay excelentes reportajes sobre esta desconexión sinrazón, en España como es habitual ni se quiere ser testigo de ella (salvo alguna voz que se alza en Extremadura, que tampoco es que se escuche mucho)

Este mes de agosto me he encontrado a bastantes españoles visitando Lisboa y alrededores: Sintra, Setúbal, Sesimbra. A veces me confundían con una portuguesa, a veces yo a ellos. Donde más diferencia hay es en el carácter tranquilo de los portugueses, en lo respetuosos que son. Aquí por ejemplo vas a la feria del libro e incluso con todo tipo de chiringuitos para comer y beber, la feria transcurre sin aglomeraciones ni empujones. En Madrid me dicen que hubo colas kilométricas este fin de semana en la Feria del Libro, por la falta de organización. Quizá somos así, poco previsores e invasores por naturaleza. Y ojo que Portugal también está reparando sus heridas coloniales, pero oiga no escucho ninguna estridencia. Es más, con la muerte de Sampaio se oyeron condolencias desde todo el antiguo imperio lusófobo, y hasta del presidente chino.

Hablando de literatura, que es lo que más les puede interesar, se espera un otoño caliente en Lisboa. Solo mencionar algunos eventos, los que pueden sonar más a oídos y ojos españoles. En octubre, Congreso Internacional de Pessoa. El Nobel no solo tiene esculturas tan famosas como la de la foto en Lisboa, también su casa (recuerdos a la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre en Madrid que siguen luchando para que nuestro nobel la tenga, y ya van 26 años). Entre la Casa Fernando Pessoa, convertido en Centro de la Poesía, y el reconocido Museo Calouste Gulbenkian, se volverán a reconocer las palabras del poeta.

En noviembre, el 16, arranca el centenario del nacimiento de Saramago. No será una foto del primer ministro y poco más, como ocurrió en Lanzarote. Aquí ya se anuncian cinco grandes conferencias coordinadas por el escritor argentino Alberto Manguel (al que hace años entrevistamos) y, por supuesto con la organización y apoyo de la Fundación que lleva su nombre.

El mismo Aberto Manguel participa en los actos conmemorativos de Dante por su 700 aniversario, con una esperada exposición de Marionetas, que esperamos disfrutar. No olviden la importante tradición portuguesa que hasta tiene un bello Museo de Marionetas en Lisboa, y otro en Oporto.

Y llegamos, como no, a Camões, siempre presente en la literatura portuguesa. En España solemos llamarle “el Cervantes portugués”, y no se trata de llamar a Cervantes “el Camões español” pero nuestro Miguel admiró profundamente a Luís, como escritor y como soldado. Lo recuerdan bien en este diálogo el entonces Director del Instituto Cervantes en Lisboa, Javier Rioyo, y Juan Manuel de Barandica y Luxán, Exembajador de España en Portugal en el Diário de Notícias portugués, comentando además la etapa de Miguel en Portugal, donde llegó el año siguiente de la muerte de Luís. En mayo de este 2021 el gobierno aprobó un programa de conmemoraciones por el V Centenario Camões, del 12 de marzo del 2024 al 10 de junio de 2025.

Por supuesto, en Portugal también hay crítica a la acción política sobre la cultura. No todo son flores. Eso sí, todavía no he encontrado aquí algo parecido a la Cultura de la Ceja de Zapatero, que ya lleva comprando voluntades tantos años. Hasta ahora había cierta sutileza pero, de acuerdo con las informaciones de unos y otros medios, cada vez menos sutileza y más cara, que quizá eso es lo único que no le falta al flamante Ministro de Cultura. Les dejo con uno de los resúmenes que me ha parecido más acertado, el de Víctor Lenore en Voz Populi, sobre los dineros para viajes al extranjero -en esta España necesitada- solo para escritores; solo para escritores amigos: https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/miquel-iceta-mamandurrias-culturales.html

Aquí no acabará este nuevo despropósito político, seguro que será jugoso saber en qué termina tanto viaje. Me sigue sorprendiendo lo fácil que se venden algunos por un viajecito, será que a nosotros nos gusta viajar sin ataduras. Y, ya saben, si se dan una vuelta por Lisboa, avisen. Y que sea pronto, empezamos en Lisboa y no sabemos donde terminaremos esta temporada 😉

Violencia “artística”

marzo 6, 2021 by

Líder Asalto Capitolio EEUU. Enero 2021

Busco la expresión en Internet y me remiten a lo contrario de lo que quiero hablar. Quiero escribir sobre el arte como mero término para blanquear la Violencia. Violencia a gritos, con música o sin ella. Violencia física o silenciosa. Cuando no hay razones para la violencia y el arte es el pesebre agradecido en el que la Violencia se alimenta. Las artes, todas las artes, pueden servir de alimento.

A veces un libro, o solo algunas de sus hojas, vomita una Violencia que no aguantamos. Dejamos de leer. Quizá la primera vez que escribí sobre ello fue hace 13 años, leyendo al eterno aspirante a Nobel Murakami que, después de aquellas páginas y aquel libro en general, se cayó definitivamente de la lista de mis favoritos. Cuando lea, protéjase titulaba entonces.

La Violencia, Violencia “artística” (Va) está de moda, al menos en los países “desarrollados”. Es cada vez más premiada, y no me refiero a que se vendan más discos, se consigan más clics, o hasta el estrellato circense. Otro libro que tenía que dejar de leer hace poco -porque más que Literatura contenía Violencia- se llevaba nada menos que El Premio Nacional de Narrativa 2019.

La Va es cada vez más cercana, más enraizada en la actual Violencia política. El presunto arte sirve más peligrosamente a esta Violencia, con canciones o tuits. La Va ha crecido y madurado con las RRSS y esta Violencia quiere ser populista ¿Qué sería del asalto al Capitolio hace unos meses sin esas “artísticas” imágenes en internet? ¿No nos enseñó más el violento cabeza de búfalo que todos los titulares de aquel día? ¿Qué queda en el inconscientemente colectivo?

La Violencia se ha hecho “Artista” en el mundo y en España. Además de los libros comentados, recuerdo especialmente una representación en el Teatro del Barrio, Madrid. No me acuerdo de la fecha. La obra se anunciaba como una “creación teatral” a partir del hecho lamentable de la muerte de Carlo Giuliani en la Contracumbre del G8 en Génova, hace casi 20 años. En realidad era un intento de blanquear la Violencia, aquí revestida de teatro.

El futuro vicepresidente del gobierno nacional de España, Pablo Iglesias, participaba en el coloquio posterior donde el resto parecía pura comparsa. Lo más interesante de aquella otra representación fue constatar a ojos vista (las pantallas engañan mucho) la pobreza cultural oculta bajo el chismorreo de sus varoniles andanzas protestonas (y no sé si violentas) por Europa.

Podría extenderme más, ya me dicen en comentarios si quieren. La falta de carisma, el mensaje del machito camorra, acabó con el colofón de despreciar a los medios de comunicación que no le dieran millones de audiencia. En fin, Diagonal, La Marea y El Planeta de los Libros, entre pocos más, patidifusos nos quedamos ante el populismo barato.

Estas experiencias no se suelen contar en los periódicos, no al menos en los cercanos ideológicamente y que pueden depender de sus ayudas económicas. Los que acudimos a todas las representaciones “artísticas” vengan de donde vengan y que nunca recibimos dinero de partido alguno, ni los pretendemos, tenemos esa pequeña libertad; no solo de ir sino de contar.

Espero que la moda de la Va se diluya. Aunque me temo que lleva décadas perfeccionándose, y dando buenos réditos. Además tiene hermanas gemelas que empiezan a preocupar. La Violencia “cultural” sería una de ellas. Aquí entramos en el envoltorio cultural/circense que acompaña este 8 de Marzo y que ya gateaba el año pasado. Si el feminismo es cultura, o así lo creo yo (igual que el antirracismo u otros movimientos en pro de la justicia humana) espero que este 2021 no asuma más circo del que ya se ve, o más violencias físicas o de palabra.

Defender la igualdad de la mujer nunca fue violento pero en estos tiempos hasta las ideas más justas y humanas se ponen el altavoz de los insultos, cuando no de provocaciones físicas. Este 8 de Marzo no voy a manifestarme por los derechos de la mujer, si acaso me manifestaría por un gobierno igualitario, que ahora no tenemos mientras la Moncloa se llena cada vez más de chiringuitos y populismos baratos.

Este 8 de marzo voy a seguir leyendo el libro que recomendaba hace unos días en RRSS: Conexión el ensayo de Kae Tempest que mañana publica la editorial Sexto Piso. Aunque no coincida necesariamente con le escritore en la cuestión de género, su libro es toda una lección de humanidad.

Cuídense.

Cuando dejamos de leer

octubre 18, 2020 by
El Retiro, Madrid 8/06/2020

Nadie está hablando de otras pandemias más silenciosas que acompañan al Covid-19. Lo rodean o siguen pero parece que nadie quiere verlas, o muchos quieren ocultarlas al menos aquí en España, el clásico: “no hablar de un problema para que no exista”.

Esas pandemias no están en los medios de comunicación, de propaganda en su mayoría. Tampoco están en las redes sociales, que tan libres se erigen, ya que la libertad sin pensamiento es el gran tótem del momento. Una de esas pandemias es la que da título de este artículo: cuando dejamos de leer; asistimos callados a un abandono generalizado de la lectura como un virus menor.

Quizá leemos todavía en internet, en las redes. Como leen los ojos con velos, con la censura de algoritmos, que han sido bien aprendidos por los poderes. La cuestión es que no consideremos nuestras propias lecturas como una mordaza; la que nos ponemos nosotros mismos, para solo poner un “me gusta” cuando sea correcto políticamente. Cada vez más alejados de la lectura en libertad, la verdadera, la que profundiza y cuestiona los problemas reales que, por ser básicos, son los más duros de enfrentar, nos dedicamos a esta lectura politizada.

La coyuntura de estos últimos meses, vivir una pandemia y sobrevivir a ella, a pesar de la pésima gestión de nuestros “gobernantes”, palabra entre comillas porque si gobierno ya es feo, “gobernantes” apenas se utiliza, no vayamos a descubrir que somos tan pequeños que necesitamos gobernantas y gobernantes; que esta coyuntura tan nueva y estridente nos ha hecho más pequeños, a través del miedo, a través de la desinformación, para que tampoco podamos pensar con claridad: la urgencia, como herramienta contra lo importante.

Más que buscar discursos intelectuales o sencillamente cuerdos, que apenas encuentro, escucho a la gente alrededor. Al llevar tantos años viviendo entre libros o intento de pensamiento, conocidos y amigos me comentan que no se concentran en la lectura de libros. Son gente habitualmente lectora, menos del 50% en España, mientras la otra mitad sigue observando los lomos ordenados que decoran su casa.

Disfruto de los libros, me refugio en ellos sobre todo cuando la realidad quiere más idiotizarnos. Realidad sobredimensionada, o propaganda institucional: ¿Cuántas exposiciones hay de Galdós, cuan cultos quieren hacernos sentir por dar un paseo entre foto y foto, o recorrer con mirada elevada cada libro en vitrina? Esos libros que ni siquiera ojearíamos si los tuviéramos en casa. Las exposiciones literarias sirven para eso; darnos la apariencia de lectores y cultos, aunque no lo seamos.

Sin duda es mucho más fácil, y rentable, montar una exposición “mona” que fomentar la lectura, no digamos ya intercambios entre lectores, diálogos o debates. ¿Debatir en España? Nos comunicarnos a palos, como ya supo bien recoger hace dos siglos el infinito Goya.

Hubo tiempos mejores. En la Transición aunque hubiera palos también había diálogo. Los parlantes venían leídos de casa, de muchos años, de fuentes profundas (o lo que pudieron acercarse a ellas, entonces, cuando todavía se valoraban)

Esta pandemia tendrá muchos efectos negativos. El no leer será sustituido por mayor visceralidad en la sociedad, mayor poder de la propaganda gubernamental (si es televisiva o visual mejor y más eficaz). La realidad es tan clara que siguen hablando de ella periódicos extranjeros. Aquí, dominan la polarización y los prejuicios (para qué esperar al juicio) que avanzan en tropel, solo con un poco más de silencio que las tropas armadas.

Pintadas como las que me encontré en ese banco del parque de El Retiro, el de la foto, se ven también en manifestaciones de extrema derecha. Y la extrema izquierda no le va a la zaga, aunque a veces parezca más sutil. El pasado miércoles 14, cuando salía de una presentación poco más tarde de las 14h, en plena Plaza de los Cubos, un extremista histérico interrumpe mi mobile reading waking (lectura en el móvil mientras se anda). Me viene a contar la sentencia del día, el caso Gürtel.

¿Quién adoctrina a estos jóvenes con más agresividad que cabeza? Sentí su rabia y no le hice ni caso. Según le esquivaba y me alejaba, se puso más y más cabreado, lanzando improperios contra mí ¿Qué había hecho yo? ¿no dejarme asaltar? ¿no dejarme intimidar? Cuando volví la cabeza para reconocerle mejor, por arte de magia, había desaparecido. Me recordó a un secreta israelí en un aeropuerto, hace años, no le vi llegar ni marchar ¿Serán auténticos fantasmas? Su tono fue más delicado, mejor adiestrado, la cólera en voz baja: “es una provocación que lleve ese pañuelo” (un recuerdo jordano).

La política polarizada se adentra en la justicia, la educación, la cultura, los medios de comunicación y la propia calle. Pocos protestamos, como si el tono sacerdotal del jefe de estado y el presidente del gobierno (no me digan que no se dieron cuenta) tuvieran capacidad de adormecernos, a pesar de las cuantiosas broncas en sedes parlamentarias.

La falta de lectura, la falta de calma y de conocimiento, son ya legados del Covid. El virus estará con nosotros unos años, así que multipliquen sus efectos, lo que ya se llama el “idiotavirus”. Y cuídense, no solo físicamente, también mental y psicológicamente. Ya saben que somos un todo.

El Planeta 2021

octubre 5, 2020 by

lectora años luz

 FOTO Una lectora. Escaparate #AñosLuz. Madrid

Desde hace 15 años, en octubre saludamos la nueva temporada de podcasts. Este octubre no nos queda otra opción que saludar al famoso COVID-19. Al principio, allá por marzo, cuando no nos daban información sobre el virus, emitíamos podcasts anteriores con la esperanza de que terminara la pandemia y uno de sus peores confinamientos. Sin embargo, debido sobre todo a nuestros políticos, como ya saben y comentaremos en este artículo, la situación vital, social y económica sigue siendo insostenible, la vida cultural y mediática reducida a su mínima expresión, o libertad de expresión.

La vida es nuestra primera necesidad. Durante casi 7 meses sufrimos la ausencia de aquellos que deben preservarla, sobre todo expertos y sus criterios científicos. Ahora empiezan a pedir su lugar, aunque todavía sin una dirección o portavoz definido; una comunidad caótica que sirve para todos los gustos, y así es utilizada por el poder, por cualquier poder o partido.

A estas alturas ya sabemos cómo está la política, la ciencia y la sanidad en España, por mucho que hayan intentado ocultárnoslo. Tampoco nos van a engañar en lo que la “clase cultural” ha aportado a la pandemia de este 2020. Tanto los oficialistas politizados, como los magnates económicos de la cultura, han estado más preocupados por salvar su trasero, que trabajar para la sociedad en su conjunto. Ministerio de Cultura, Consejerías o Concejalías, ¿a qué se han dedicado? Igualmente, Fundaciones Privadas o semiprivadas, Empresarios Culturales, etc.

Lo peor sin duda ha sido el papel de esa oficialidad cultural, jugando todos estos meses, como siempre pero en una situación extraordinaria, con el dinero de todos. Pongamos como ejemplo ese Ministerio de Cultura permanentemente mirándose al ombligo, como un hombre sin más objetivo que rodearse de chicas jovencitas, que no le enmienden la plana, ya bastante ha tenido con el ala deportiva y los conflictos con su Secretaria de Estado.

El “llamado ministro” de Cultura (al que se unen bastantes otros “llamados”, que cobran como tal y actúa en contra de la cultura, el progreso y el bien común) nos convocó por primera vez tras el confinamiento -cuando Madrid pasó a fase 1 y pudo hacerlo- a lo que vendieron como una gran acción “cultural” (El País lo recogió nada menos que en su portada el 26 de mayo y con una gran foto).

Aquel 25 de mayo, preferí acercarme a la abandonada Cuesta de Moyano, antes que ir a ver cómo limpiaban estatuas en la Biblioteca Nacional. ¿Prioridad ministerial después de casi 6 semanas de confinamiento?, ¿u otro envoltorio de los habituales? Reuniones y reuniones, anuncios y anuncios, resultados invisibles. Hay incluso un nuevo plan de fomento de la lectura (anuncio), quizá sepamos algo de él justo antes de las elecciones. Ni una convocatoria de interés desde su nombramiento, hasta la fecha.

Si Bill Gates decía en su último Goalkeepers Report que debido al Covid-19: “Hemos retrocedido 25 años en 25 semanas”. En países como el nuestro el retroceso (algunas semanas después) puede ser de 40 años o más, y no está claro que podamos recuperarlos. Angela Merkel ya nos identifica como principal escollo para la recuperación en la UE por nuestra “Política tóxica”, entre otras vulnerabilidades. Hace unos días The Economist hablaba de nuestra “venenosa clase política”. Y de nuestro Estado de Derecho mejor hablamos otro día.

Virus, vulnerabilidades, venenos. Si hablamos del futuro de la UE, o del planeta, es posible que nuestro país sea uno de los que más difícil lo tenga. La debilidad actual no nos ayudará en la crisis climática o en cualquier otra crisis por venir, cuando ya se habla de “desgobernanza mundial” o “criminalidad sistémica”. Y, si han visto el documental “The social dilemma” en Netflix, las Redes Sociales no nos ayudarán a mantener la cordura.

Seguimos de confinamiento en confinamiento. Desde el sábado Madrid y otros municipios, que no fueron los primeros ni serán los últimos. ¿Se investigan las acciones y responsabilidades de esto? No por culpabilizar; se trata de estudiar, conocer y, a partir de ahí, proponer soluciones. Después de tantos meses, las soluciones no llegan. Ni en lo nacional: ERTEs, funcionamiento de la Seguridad Social, etc. Ni en lo local: el ayuntamiento de Madrid todavía no ha conseguido que su aplicación móvil para el uso de espacios deportivos, entre otros servicios, funcione. Hay adolescentes maestros, creadores de estas aplicaciones. Madrid, España, sigue sin mirar al futuro.

Volviendo al área de “Cultura”, por las convocatorias recibidas hasta ahora lo que queda de 2020 se presenta enlatado, oficialista y, en general, más dedicada a la propia promoción que a las obras en sí o a su difusión. Después de tantos años desperdiciados, la Cultura es cada vez más el gran adorno y la gran mentira. Si hubiéramos tenido cultura suficiente habríamos cuestionado no solo lo estrictamente cultural, sino también nuestro sistema político, económico, social y laboral; podríamos habernos situado mejor para lo pasado y lo que nos espera.

Quizá para 2021 surja algún movimiento cultural en sentido amplio, que aúne lo colectivo y lo individual, lo político y lo social. Pero si tenemos que recuperar tantos años perdidos quizá necesitemos más tiempo, o nunca lo consigamos.

En El Planeta de los Libros hemos decidido, Adrián y yo, que si hay un mínimo de esperanza quizá volvamos a emitir entrevistas en Octubre de 2021, quizás. Seguiremos activos en este blog y en las redes, y nuestra web permanecerá abierta. También mantenemos nuestros correos electrónicos, el más conocido participacion@elplanetadeloslibros.com para que nos envíen opiniones, escritos, libros. Sí, también libros, a partir de ahora solo en formato digital; la situación del país puede hacer que nos exiliemos (no sería la primera vez) por cuestiones laborales. Lo que tampoco se notaría mucho, habida cuenta de los cientos de miles que lo han hecho los últimos años.

Cuídense, y cuiden lo que nos queda de cultura y sociedad.

Esto no es Chernóbil

septiembre 29, 2020 by

Hace unas semanas, alguien me recomendó la serie #Chernóbil. Lo hacía con la mejor intención. Qué era la actual pandemia comparada con aquel desastre de 1986. Hice caso a la recomendación y me encontré con una buena miniserie de HBO. Muy lejos por cierto de lo que he visto de #Patria, o lo que me merece hasta la fecha, siguiendo con el estilo de telenovela iniciado por el libro de Aramburu.

#Chernóbil se basa en un buen libro: Voces de Chernóbil. Obra documental, a partir de informaciones recopiladas durante diez años y publicada en 1997, cuya autora ya dice mucho: la periodista bielorrusa Svetlana Aleksiévich, Premio Nobel de Literatura en 2015. No se trata de comparar libros y autores, porque entiendo que el orgullo patrio se sentiría herido. Sí, establecer diferencias de obras y calidades.

Aunque la haya visto ahora, #Chernóbil se emitió en 2019 y obtuvo nada menos que 19 nominaciones a los Emmy, llevándose algunos de los mejores galardones. Una serie que, después de una documentación digna de Nobel, es llevada a la pantalla 20 años después. Los tiempos son importantes cuando se quiere hacer un buen trabajo y, más aún, las formas son importantes.

Ante un desastre nuclear como el de #Chernóbil, la escritora no se entretuvo en hacer una obra de ficción; a veces los hechos son tan duros para la experiencia humana que la ficción resultaría ridícula. De hecho, me ocurrió con #Chernóbil, cuando busqué la serie me apareció en primer lugar #DespuésDeChernóbil. Amazon se adelantó en tiempos pero no en contenido, sino todo lo contrario; a punto estuve de decirle a la persona que me había recomendado la serie que era de las peores ficciones posibles. Me contuve y pregunté primero si era esta la serie. No, no, nada que ver con la ficción.

Quizá esa sea la razón por la que no pude terminar el libro de #Patria. Hay hechos que no pueden ser llevados a la ficción y, si lo hacen, los resultados son cuanto menos discutibles. Sí, sí, ya sé que la mayoría está a favor de la serie española, y que desde Rajoy a PRISA, pasando por los Gabilondo, Tele5 o Sálvame, todos andan extasiados. Pero digo yo que, al menos, me dejarán opinar diferente, que todavía no hemos llegado al autoritarismo soviético (aunque nos acerquemos).

En #Chernóbil no hay tiempo para ambigüedades ni decorados o personajes pastel. Los protagonistas se sitúan en dos planos bien definidos: los que supieron responder al desastre para que no fuera a más, o no volviera a ocurrir (bomberos, mineros, voluntarios e ingenieros), y los que lo causaron.

Especialmente interesante es el último capítulo de la miniserie. Casi al final, minuto 51 aproximadamente, está la razón y la importancia de llevar esta obra del libro a la pantalla: unas palabras del científico y camarada Legásov, que podríamos aplicar a la situación actual (la de la pandemia):

“Cuando la verdad ofende, mentimos y mentimos, hasta que no podemos recordar que está ahí. Pero está todavía ahí (la verdad). Cada una de las mentiras que decimos provoca una deuda con la verdad. Más pronto o más tarde, esa deuda se paga”

¿Cuál es el coste de las mentiras, cómo se pagan las deudas con la verdad? La serie termina recordando que Gorbachov, presidente de la URSS hasta su disolución en 1991, declaraba en 2006:

“Puede que el desastre nuclear de Chernóbil fuera la auténtica causa de la caída de la Unión Soviética” (subtítulos HBO)

Además de los cientos de miles de desplazados para evitar los efectos de Chernóbil, nunca sabremos cuántas personas murieron a causa del desastre. El cálculo se mantiene entre 4.000 y 93.000 muertos, según la miniserie, que afirma además que el recuento oficial de víctimas es de 31, sin modificar desde 1987.

Mi amiga tenía razón: esto (la Pandemia) no es Chernóbil. Solo que, mientras ella minusvalora lo que estábamos padeciendo en la actual pandemia, yo valoro en mucho las muertes (y las formas de morir) de más de un millón de personas en el mundo, más de 50.000 personas en España.

Que sepamos, porque seguramente pasarán años antes de conocer las víctimas del coronavirus. Y mucho más saber quienes fueron responsables, no supieron o no quisieron contenerlo. ¿Habrá alguien que nos cuente, 20 años después, que este fue el inicio de la caída? ¿Habrá alguien?

Gobernar sin Credibilidad

abril 27, 2020 by

Además de las palabras, el silencio es otra forma de engaño. Mientras en lo personal puede haber algún objetivo positivo. En lo público, callar la verdad es un atentado a nuestro derecho a la información, entre otros derechos y libertades fundamentales.

Gobiernos, como el de Portugal o Alemania, han gestionado, e informado sin silencios, sobre el Covid_19 y por tanto sus gobernados les dan suficiente credibilidad. Aquí estamos con un gobierno nacional y varios autonómicos entre silencios, con preguntas sin respuesta. Como niños a los que se echa de la conversación de mayores. Mayores, gobiernos, que reducen nuestros derechos, hasta el derecho a la propia vida.

Aborregarnos como niños no es nuevo en este país, solo que se ve más en situaciones difíciles, ahora hasta socialistas y podemitas parecen añorar la época de ordeno y mando. La ministra de defensa ayer mismo iba así contra los ciudadanos: “A veces España es un país donde todos sabemos de todo”. Quizá sea que le queda grande el puesto y cuando no se tienen argumentos para su gestión recurre al menosprecio de los demás.

Seguimos. Son muchos casos, así que solo pondré algún otro de muestra. Otra ministra. La de educación. Ella se atreve a hablar incluso de comunicación gubernamental, con tan poco conocimiento que hasta dice: “No podemos aceptar que haya mensajes negativos, en definitiva falsos”.

Una clase educativa gratis para la ministra: una noticia puede ser negativa y verdadera, igual que una positiva falsa. Veamos la diferencia en dos casos prácticos: España “el país con la mejor sanidad del mundo”, mensaje, propaganda o noticia positiva y falsa. “España, el país con más sanitarios contagiados del mundo”. Realidad más que negativa, desastrosa, y lamentablemente verdadera: 20%, frente a nuestro inmediato competidor, Italia, un 10%.

Después de 6 semanas de confinamiento y sufrimientos como los que veremos más adelante, los ciudadanos mantenemos el tipo, y a pesar de los gobiernos y su comunicaciones, o quizá precisamente por ellos. Es una necesidad ser críticos, no solo con los datos que nos dan, también con sus mensajes de propaganda.  

Como he conocido a responsables de comunicación de algunos gobiernos, sé que tienen una gran profesionalidad (algunos). Aunque no vale de nada si el jefe es un inepto. Hay ministras y ministros que siguen la comunicación populista de Trump o Putin. Ayer Trump suspendia las ruedas de prensa, aquí vamos por el mismo camino.

Los dos mencionados, como muchos otros de esta política actual donde vale más un imagen que un cerebro (imagen con billetes, se entiende), los dos dirigentes se unen, salvando sus supuestas diferencias ideológicas en un objetivo prioritario: aborregar a la población, empezando por los medios de comunicación (de ahí la pasta que se están llevando la mayoría por poner la cara sonriente, la alegría enlatada, la positividad casi religiosa)

Menos mal que no estamos en tiempos de autarquía y nos llegan noticias del exterior. Fíjense dónde coloca la Comunicación Gubernamental Bill Gates en sus 7 Tesis Para Vencer al Covid_19. Segundo lugar, sí. En España, como además de borregos, algunos dirigentes nos consideran ignorantes (nos ven como su fiel reflejo) ya llevamos una larga lista de errores y lapsus en comunicación. Situaciones de incompetencia gestora, que creen que aceptamos con un “mate al mensajero”: la comunicación.

La incertidumbre que todos sufrimos no solo viene del virus, sino más de la pésima gestión y comunicación. La ministra de defensa, de nuevo: Dice que llora (cuando llega a casa), como si ahí se confesara y lavara sus pecados. De casa a casa. Debería ponerse en contacto con los muertos en domicilios que, solo en Madrid, lleva contados Policía Nacional: hasta 70 muertos al día en sus casas, a la espera de salir a la luz, a la espera de que se hable con los familiares que sí debieron de llorar, mucho. Algunos velaron sus cadáveres en casa durante días.

Muertes ocultadas, no contadas, despreciadas como la mayoría en Madrid. Y sólo ahora, gracias a una fuente anónima de Policía Nacional, se nos informa de lo terrible de la situación.

Aquí y en el resto del país, lo importante sigue siendo mantener el poder político, no las vidas, ni siquiera las vidas de los que nos cuidan. Tiene que salir un enfermero de un hospital madrileño a contarnos que luchemos por ellos. Después de más de 35000 sanitarios contagiados y una querella ante el Tribunal Supremo, nuestros sanitarios sin respuesta gubernamental han decidido tomarse la comunicación por sus manos.  

La idea de comunicación de este gobierno se estudiará en universidades: manipulación, bulos, aborregamiento y no sé cuantos errores más. Hay que estudiarlo, si es que la Universidad no está a la altura de nuestra Política. El título: Propaganda versus Información. Ya comentaba algo en Comedias y Tragedias hace un mes.

¿Y la cultura? me preguntan algunos. Si de política gubernamental y de vidas estamos tan mal, a la Cultura no se la espera en España. Fue una de las primeras muertes, ya estaba enferma desde hace años, hasta el punto que en noviembre le dedicamos un programa: Cultura Oficial Española.

La Pandemia solo hace empeorarlo todo. Y aunque el virus se contenga, la ineficacia comunicativa creo que irá a más. En un mes, quién sabe, ¿un robot contestando a los periodistas?, ¿periodistas robots? Ahí sí pueden aducir fallos técnicos.

Como la comunicación gubernamental es tan pésima, nos preguntamos unos a otros. Hace poco una amiga me pedía, ante la falta de credibilidad reinante, que mirara en mi bolita de cristal. Sí, cree que tengo capacidad de prever; será por la falta de previsión que sufrimos. Y nos fuimos al más allá. Y le dije que imaginaba una estampida, lo normal cuando a los borreguitos los tienes demasiado atados:  saltar la cerca. En fin, he copiado un poco a Bill Gates, espero que ella no se entere.

Y hay algo que no consigo ver todavía, por si tienen respuesta: cuándo romperemos la cerca. Cuándo las mentiras, el hambre, la necesidad o la rabia nos harán salir a la calle. ¿Cuestión de tiempo? Entre tanto, como seguirán intentando silenciar y manipular nuestros derechos y libertades, seguiremos hablando entre nosotros. De la misma forma que nos cuidamos entre nosotros.

Salud y valor.

Comedias y Tragedias

marzo 30, 2020 by

Confinamiento COVID-19.

Este domingo 29 se aprobaron medidas para un mayor confinamiento de la población, como ya saben. Se prohibieron todas las actividades económicas no esenciales con el fin de no Colapsar el Sistema de Salud. Un relato oficial al que le faltaba añadir que el sistema de salud estaba ya colapsado en varias Comunidades Autónomas. Parece un dato minio y no lo es, aún cuando ese colapso haya sido censurado en la mayoría de los medios, o la realidad nos haya llegado con retraso.

Empieza a haber buenas excepciones a esos relatos oficiales, muchos engañosos en las últimas semanas y meses. Algunas excepciones las recogemos en este artículo, como esta que leímos ayer en El Confidencial: “Todos los días se nos mueren entre 15 y 20 personas en planta“.

Lo cuenta una doctora desde un hospital de Madrid. Nuestra Comunidad es una de las más afectadas por el virus y, más aún, por el Colapso Sanitario. Las deficiencias sanitarias (de material, organización y personal) han hecho que este domingo, oficialmente, ya tuviéramos 3.000 personas fallecidas por COVID-19. Desde hoy se ha decretado Luto Oficial indefinido, por los muertos y -supongo- por los futuros. Situación dantesca, mientras dure el virus.

He recordado la película de Amenábar, “Mientras dure la guerra”. Título que rescata la frase perdida del primer decreto que nombró Jefe de Estado a Franco. Era 1936, la guerra pasó y Franco siguió casi 40 años más. La pérdida de una frase es importante.

Las palabras cuentan. Susan Sontag nos advirtió en 1978  en “La enfermedad y sus metáforas” sobre el peligro de identificar padecimientos globales con estigmas o términos bélicos, entre otros símiles posibles. Ella no podía saber a qué nos enfrentaríamos en el futuro. En los 80 tuvo que añadir un nuevo capítulo a su libro: “El SIDA y sus metáforas”.

En 2020 están por escribir los ensayos sobre el COVID-19. Entre ellos, uno al menos sobre el uso de la Salud con fines Políticos. Se podría llamar “Antes que la vida humana: la Política, la Política Económica”.

No sé si en esos ensayos se escribirá en términos bélicos, ¿acaso la sanidad no es ya un arma política?. Peor aún, ¿podría hablar el ensayo de cómo se inició una Guerra? ¿En el seno de Europa? ¿En uno o varios países? ¿Qué tipo de violencia puede provocar el confinamiento cada vez más estricto? En el diario Público escribían el viernes sobre El rápido crecimiento de las sanciones en España respecto a Italia. Este domingo el diario ABC publicaba un reportaje sobre los disturbios en Italia, que podrían incrementarse si no se implementan las medidas sociales y económicas adecuadas.

Los que sobrevivimos al virus, de momento, padecemos la guerra política (con todo lo que ella conlleva de medios propagandísticos, que no de comunicación) siempre con mayor presencia que nuestros muertos. Y ojo, de momento no se vislumbra ningún Caudillo, aunque puede estar creándose o ya creado sin que lo sepamos, oficialmente.

Los Tiempos de Información no coinciden con los tiempos reales, apuntaba hace una semana. Y el mejor ejemplo lo ha dado este domingo Policía Nacional: al precisar que fue Sanidad la que recomendó en enero reforzar la protección de los agentes frente al Covid-19 Lógicamente Sanidad debería haber recomendado a su personal lo mismo. Y haberlo gestionado. Esto, junto al aumento de otros recursos, pero su inexistencia nos han llevado a este Colapso Sanitario.

Las Tragedias llegaron así, más de 7.000 muertos en España, según los últimos datos; las Tragedias seguirán llegando. No tenemos noticias de que se esté mermando el Colapso. Peor aún, hoy sabemos que más del 12% de nuestro Personal Sanitario está contagiado y por tanto no pueden trabajar para que el Colapso sea menor.

A todos nos gustaría mostrar nuestras condolencias a los miles de muertos, también a los afectados gravemente y que morirán los próximos días. Tragedia es también que no se les ponga cara, o que una cámara oculta les grabe sobre una esterilla en los pasillos de un hospital madrileño.

En lugar de estas Tragedias, en los medios de comunicación más populistas surgen Las Comedias. Se cuentan las historias de los famosos contagiados o muertos; una malvada estrategia para no pensar en los otros 7000. Uno de los programas de TV que ha alcanzado mayor audiencia en esta Pandemia de COVID-19 es “Sálvame”. Sus Comedias, o Tragedias de higadillo, antes escritas por guionistas profesionales han dado paso a estas Comedias de Famosos contagiados o muertos.

El Infoentretenimiento, o cómo utilizar hechos para el entretenimiento (no para la información), sigue progresando ante la falta de proyectos periodísticos comprometidos. Mientras muchas informaciones se nos niegan o nos llegan con retraso, este plató de Televisión -con mucho dinero a sus espaldas, porque a la economía y a la política le interesa distraer a la sociedad- se ha llenado de expertos sanitarios, ministras o políticos. ¿En serio? Sí, y es la Comedia por excelencia de estos días.

Comedias y Tragedias no escritas por los que deberían ser sus autores habituales. Los intelectuales españoles brillan por su ausencia cuando son más necesarios. Los que podrían decir algo están demasiado acomodados o no quieren arriesgar. Su miedo no solo es por la salud o la renta, temen no salir en la foto. Me pregunto cómo quedarán retratados después de muertos.

Termino, pidiendo que todo mejore. Que todo mejore, no desde el tejado sino desde los pilares. Que fortalezcamos nuestro sistema sanitario y sobre todo político, que dejen de gestionan mal los recursos, como vienen haciendo desde hace décadas. Se cargaron las débiles bases del periodismo del país hace ya años, no se carguen aquella frase que decía:España tiene la mejor Sanidad del mundo”.

Y cuídense.

Tiempos de Información

marzo 23, 2020 by

Kathleen O’Meara

La Epidemia se convirtió en Pandemia en apenas unas semanas, el virus había llegado sin Informarnos y no había Organización que pudiera atenderle. Entonces, los Tiempos de Información empezaron a ser caóticos. De una semana a otra pasamos de forma abrupta de intensos eventos sociales, culturales y laborales al #yomequedoencasa.

Ocurrió aquí y, lento pero seguro, en todo el planeta. Un 2020 que empezábamos con más preocupación por el poder económico -legal o no- y los corralitos ideológicos -verdaderos o no. Las ansiedades políticas y económicas fueron las primeras en hacerse global, o siempre han aspirado a ello.

En algunos artículos escribía sobre Equilibrar el Planeta, Decrecer, y hasta Descentralizar; utopías en una realidad que arrasaba con todo, planeta incluido. Entonces, llegó el COVID-19. Un patógenos pequeño empezó a hacer lo que los Humanos con Poder no estaban dispuestos a afrontar. El virus lo hizo de una manera muy dolorosa, llevándose a esos humanos pero sobre todo a los menos pudientes; un número, una estadística. Duele que la naturaleza recuerde el lugar de nuestra especie en el mundo, su muerte, sea de forma trágica o no.

El 10 de febrero entrevistaba a Miguel Otero-Iglesias sobre un último informe publicado en España (en inglés, Europe in the face of US-China Rivalry). Había elegido este texto actual de reflexión porque la realidad se iba imponiendo; no solo la rivalidad entre las dos potencias sino como la afrontábamos en Europa, actores pasivos que podían convertirse en activos.

En Europa. Entre EEUU y China hablamos también del Coronavirus, el 11 de febrero la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció su nombre oficial: COVID-19, un acrónimo de Coronavirus Disease 2019, que quería evitar referencias a lugar, especie animal o grupo de personas. Evitar la estigmatización contra algún colectivo.

Poco antes, el 30 de enero, la OMS había hablado de Emergencia de Salud Pública, luego llegarían la declaración de epidemia y la actual pandemia (11 de marzo). Me pregunto si los Tiempos de Información fueron los adecuados también en la OMS. Si sus declaraciones oficiales no estuvieran influenciadas por el efecto político y económico que ya se temía.

En aquella entrevista pregunté sobre los efectos económicos del virus. El entrevistado confiaba que China (entonces apenas se sabía de su expansión internacional. Los Tiempos de Información en la Sociedad Global no parecen ser mejores), que China consiguiera sobreponerse a la lógica recesión económica en tres meses, y que la realidad económica y tecnológica se recuperaría con más fuerza después del retroceso que ya se vivía.

Algo me resultaba incongruente en aquellos momentos. Y no supe verlo; mis Tiempos de Información eran igual de malos que los de los demás. Ya no era nuestro tema: la rivalidad EEUU-China y cómo Europa iba a reaccionar ante ella. O ya no era solo ese tema. Hay quien dice que este virus se creó precisamente para decidir esa guerra. Ninguna teoría o argumento convence todavía; aquí no sólo es cuestión de Tiempos, sino de Información fiable basada en realidades comprobables.

Acostumbrados a la inmediatez informativa del 2020, pensamos poco en la información manipulada u oculta. En marzo conocimos más la información que los Gobiernos manejaban en febrero. Sus Tiempos de Información Oficial no son los mismos que los nuestros y, por muy claro que haya ocurrido siempre, en estos casos hay que recordarlo.

Escribo parte de este artículo el domingo 22 de marzo, cuando el presidente del gobierno comunica que pedirá otros 15 días de cuarentena. Sabemos que la medicina amarga es mejor tomarla poco a poco, pero a veces retardarla nos hace más vulnerables. Los fallos en los Tiempos de Información Pública parecen no contar, mientras todos los ciudadanos estaremos sometidos a informar de nuestros desplazamientos en cualquier momento. Y el Tiempo de Información, para nosotros, es inmediato.

Nosotros debemos ser responsables, con las medidas del Estado de Alarma sobre todo. Leo también sobre la irracionalidad e irresponsabilidad humana en tiempos de miedo. Una vez superemos estos tiempos, que yo llamo de “guerra en domicilio”, vendrán análisis que podrán confirmar nuestra irracionalidad o/y la cortedad de miras y el interés personal de los prescriptores, como ocurre en todas las guerras.

El #DíaMundialDeLaPoesía, el 21, fue una explosión de buenas intenciones. A contracorriente, recordé en redes al joven Bertold Bretch que se arriesgó en 1919 a decir lo que otros callaban sobre la desaparición de Rosa Luxemburgo.

Entre los mensajes privados, ese mismo día una amiga me manda el poema que ha triunfado en las Redes. Es de la irlandesa que vivió sobre todo en Francia: Kathleen O’Meara. Una escritora que dicen no tuvo mucho éxito en su época. Aunque por ser mujer fuera más difícil y hasta hoy se adjudica la autoría de este poema a Oscar Wilde (foto artículo).

Escrito en alguna de las Epidemias de Cólera que azotaban Europa en el XIX, una época en que todavía se quemaban los cadáveres en hogueras de celebración, o se arrojaban al río sin saber que lo contaminaban. Otros tiempos, por mucho que queramos acercarlos a los nuestros. La propia escritora moría de pulmonía a los 49 años, en 1888.

Poesía positiva, y en absoluto profética. Aunque hemos mejorado, un siglo y medio después los que toman decisiones sobre los demás no escuchan mucho más que antes. Los Tiempos de Información no van con los Tiempos Poéticos.

La catarsis colectiva ante la tragedia no debería llevarnos a dar aplausos, solo. También a mejorar las condiciones socio-económicas por las que ya protestamos: por los sanitari@s, por los limpiador@s, por los policí@s, por los camioner@s, por los periodist@s. Sí, por los medios también. Aunque muchos se hayan convertido en propaganda del poder, algunos siguen siendo el objetivo, el mensajero a matar, por ese mismo poder; hoy el Presidente de Brasil dice que el COVID-19 es un engaño de los Medios. Mañana será otro.

Por tod@s los que buscan el bien común. Aquí y ahora. En estos Tiempos. Cueste lo que cueste.

El Artículo más Difícil

enero 27, 2020 by

Ramón Sampedro decidió morir voluntariamente hace 22 años.

Esta nueva entrada en el Blog del Planeta es la que más me cuesta escribir, en todos estos años. Dudo si publicarla. La escribo en domingo, aunque su fecha de publicación es este lunes, Día Internacional de la Memoria del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad.

En la entrada de Octubre Colapso Humano, mencioné el horror que me producen las víctimas de este Crimen; de todos los Crímenes, especialmente cuando son niños, o los más inocentes. Crímenes así, no son Guerras, no son una fecha en la Historia, una de esas que hasta se reconstruye con estrategias y trajes de la época.

El día de hoy es de dolor, necesario dolor, para acercarse a todas sus víctimas. Y habrá otros días para recordar otras víctimas. Lamentablemente, la maldad es parte de la humanidad y solo conociéndola se la puede limitar. Eso sí es una guerra, y se produce en todos los ámbitos.

Quizá por eso seguimos aquí, en El Planeta de los Libros, tantos años después, con la inestimable ayuda de todos los que nos leen u oyen, colaboradores y amigos. Ese enero de 2005, cuando empezamos, lo miramos ahora con el interés que tiene lo “clásico”. No son tantos años, pero ahora vamos más acelerados, sobre todo en lo digital. A nuestra web de hace 15 años la llamamos vintage, y según traduce Google significa “clásico”, así que por qué no pensar que nuestros orígenes son ya “clásicos”.

Y no por clásico tiene que ser bueno. Qué naif nuestro inicio, y el de tantos, cómo fuimos objeto rápidamente de la mentira y el robo, sin percatarnos; teníamos que experimentar el abuso y hasta el acoso durante años para conocerlo bien. Ahora sí, ahora los lobos con piel de cordero los vemos a distancia; en cultura, en medios, en política (que tanto se mete en los otros dos ámbitos).

Por supuesto, este espacio tampoco es perfecto. Sí tenemos cada vez más presente que las batallas continúan. Y que cada vez pueden ser más feroces. Es lo que provoca la desigualdad reinante, mayor distancia, donde los de abajo cada vez lo ven más nítido, o más cabreados. Cuando nos cabreemos lo suficiente empezará la guerra, de nuevo.

Empezamos el año con un título que nos parecía adecuado para el aniversario de este proyecto, que consideramos sostenible, que se sostiene al menos al mínimo coste. Y por eso nos preguntamos cuáles eran los mejores libros, los más sostenibles, la etiqueta se la ponen muchos pero ¿qué era ser un libro sostenible?

En diciembre, por casualidad, entré en una librería de segunda mano. Hablé un poco con el dueño, lo suficiente para proponer un programa. Se iba a titular Libros Sostenibles. Después de nuestra conversación en enero se acabó llamando Libros Sostenibles y Burbuja Editorial (enlace para escucharlo)

 No es que descubriéramos nada nuevo: hablamos de la incompatibilidad reinante entre sostenibilidad y especulación, en el sector editorial español. Sí constatamos que ambos temas eran políticamente incorrectos, al menos a día de hoy. Hablar de la muerte de las editoriales medianas, como de la muerte de la clase media, provocaba algunas alarmas, y hasta escritos. Ladraban, pues cabalgamos.

El próximo programa de Radio, o Audio, ya está preparado para emitir en redes el miércoles 29. Salvo imprevistos, cuando puedan, nos escucharán hablar de otro tema tabú, como tantos en nuestra sociedad: la Muerte, en mayúsculas porque hablaremos de la propia Muerte. Y lo que es más, el Derecho a Morir. Lo vamos a titular “Autoliberación” y ese miércoles a las 22h incluiremos aquí el enlace a la conversación.

Termino, aclarando por qué me resulta este: “el Artículo más Difícil” en quince años. Las casualidades a veces duelen, lo imprevisto nos hace parecer tontos: ¿cómo no te diste cuenta? Cómo hablar de Eutanasia esta semana, será el miércoles pero cómo lo anuncias el Día del Holocausto– me dice una amiga.

Los que conocen la dinámica de este espacio, saben que damos informaciones, normalmente cada dos días (si queremos ser sostenibles tampoco vamos a engordar la Burbuja Mediática). Podría haber publicado este artículo el día antes, pero sería lo mismo, me dolería igual hablar de Holocausto y Eutanasia en el mismo texto.

Dice el invitado, que desvelaremos el miércoles, que Eutanasia es como la gente conoce el derecho de cada uno a acabar con su propia vida de la forma más digna posible. También recuerda la negatividad del término utilizado por los nazis. Él cree que hay que superar esa imagen, ese concepto, que tenemos que avanzar para no relacionarlo. Y no sé si todo el mundo estará de acuerdo. Y no sé por qué maldita razón empecé el año hablando de Muerte.

Quizá, hay que hablar de ella. De todas. Las voluntarias y conscientes, las que algunos llamamos de Autoliberación. Y su reverso: las provocadas por el odio de los otros, cuando deciden que hay que poner fin a tu vida. Aunque quizá con ello no acaben ni con tu libertad, ni con tu ser. Seguiremos atentos, también a lo desconocido.

La imagen de la película de Amenábar es para recordar a Ramón Sampedro que murió un 12 de enero de forma voluntaria, a pesar de que le negaran ese Derecho. Fue hace 22 años. Ahora, casi el 90% de la sociedad está a favor de morir voluntariamente con los controles adecuados. No se pierdan el programa, el nuevo gobierno ya ha anunciado que habrá una Ley de Eutanasia. Las formas y el debate están servidos.

La Cumbre del Clima y los FakePowers  

diciembre 2, 2019 by

Desde hace unos años se han puesto de moda las #FakeNews (noticias manipuladoras). Que toda la vida, y toda la Historia, se llamó Manipulación de la Información: Manipulación de Información, Pública. Ya saben, Cotilleo-higadillo y Fútbol-locura es otra forma de manipulación pero no vía información sino desinformación acrítica. Los adictos de esta droga pluricerebral (hay al menos dos tipos de cerebro, y cada uno con su propia alienación) afectan cada vez más al conjunto de la sociedad y, por eso mismo hay que seguir combatiéndolo, a ver si acabamos con el “pan y circo” de tantos siglos.

Pensaba en la Información Pública, de Interés Público, que nos afecta a todos; ahora, en el pasado y en el futuro. Y con la llegada de la Cumbre del Clima a Madrid (2 – 13 de diciembre), cómo no incluir a todos los seres vivos y al Planeta en la necesidad de Información de Interés Público. Atentos a todo lo que ocurra, y a la manipulación consecuente; baste recordar los 24 encuentros anteriores y como así llegamos al último Informe Especial del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), que presentaron los científicos en agosto.

Además de la Manifestación #EmergenciaClimática que muestra la imagen de este artículo, todos los ciudadanos que quieran pueden visitar la Zona Verde de la COP25: uno de los 7 pabellones que ocupará este encuentro de la ONU en IFEMA; sin duda el más auténtico, conocida la oficialidad de las COP, previo registro en: https://seguro.ifema.es/ControlUsuarios/alta.htm#nuevoUsuario

Ha habido y habrá muchos anuncios en la Cumbre que hoy empieza, luego vendrán los hechos, o no. De eso saben mucho los ambientalistas, y también los que se ocupan de la Cultura Histórica: Alejandro Sanz, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, explicaba el hartazgo de esperar (durante 24 años, como un guiño a las 24 COP) que se gobierne con hechos, no con anuncios. Aquí lo cuenta, en el último Audio de “El Planeta de los Libros“: CulturaOficialEspañola

Tanto hablar deFakeNews (incluye anuncios manipuladores que no se cumplen y denominaciones que esconden los problemas más grabes: Cumbre del Clima, cuando más apropiado sería Cumbre Contra Cambio Climático). Y tanto hablar de FakeNews, de su importancia, que más que 4º Poder parece el 1º. Y se me ocurre preguntarle a S. Google si algún otro Poder es así de importante y cuestionado, ¿existen los FakePowers? Responde rápido: ni políticos, ni económicos, ni de cualquier otro Gran Poder… No se ha popularizado el término/s, o no quieren que se popularice. Tampoco encuentro FakeLaw, y solo recordar la Ley general audiovisual de 2008, y sus consecuencias, bastaría para hacer un FakeStudy.

Hay temas de los que no se habla, o solo desde el poder. Hace poco una política decía que la Educación era el gran fracaso de la Democracia en España… Como si viviera todavía en los 80, como poco. Necesitamos reconocer la educación y la cultura sigue siendo un problema pero, por encima de ellos, están los Poderes que los dominan. En este país, y en otros muchos. Poderes que además de estar asentados en la manipulación, y el engaño, nos dirigen a través del silencio y el miedo.  Y, para ello, qué mejor forma que hablar de FakeNews, sólo de ellas, no de las fuentes que las dirigen.

Por supuesto, existen noticias y medios de comunicación manipuladores, no se trata de negarlos sino de acompañarlos con manipulaciones menos visibles (de momento). “La manipulación sea con todos vosotros”, deberíamos decir, y sea del signo que sea, ¿o seguimos creyendo que hay ideologías y poderes menos manipuladores? Con Nazanin Armanian, en la conversación De Irán a España, ante su contento porque Público le permitía escribir una columna sin censura, le pregunté si no sería distinto si hablara de cuestiones fuera de su especialidad, Relaciones Internacionales, si hablara de cuestiones internas. No respondió. Después, llegó el silencio.

Sigo buscando en S. Google: FakeRight, FakeLeft. En los primeros puestos hay Música. No es broma. Tampoco esto es Periodismo de Investigación (de momento) y les animo a que aporten cualquier dato. Solo quería empezar por una pregunta, ¿por qué estos términos no están en la mente  y las conversaciones de todos?  

Vamos a seguir lo que ocurra en la COP25, dentro de nuestras posibilidades, con la información científica y con la que se ve menos y dice más: la sutil, en los detalles. Espero que no acabe siendo una FakeCelebration, que solo engorde los bolsillos de algunos. Aquí unas palabras de Greta Thumberg que acompañan al Informe PreCOP25, que este lunes 2 hará público Ecologistas en Acción.

“No son lo suficientemente maduros para decir las cosas como son.

Incluso esa carga nos la dejan a nosotros, los niños”.

“Pero a mí no me importa ser popular, me preocupo de la justicia climática y del planeta vivo”.

“Nuestra civilización está siendo sacrificada para que otros tengan la oportunidad de hacer grandes sumas de dinero”.

Un apunte optimista. No todas las noticias son manipuladoras o maléficas, ni todos los poderes. Anoche mismo el Ministerio para la Transición Ecológica  me acreditaba como periodista, un domingo casi a las 23 h. Y era lógico, si pensamos que en un mes se ha tenido que hacer el trabajo de un año. También el resto de organizaciones, precisamente de las ONGs del Movimiento Verde hemos recibido dos enlaces de interés, que próximamente estarán -supongo- en el Ministerio:

https://agendaverde.cop25.cl/eventos?tribe_event_display=list&tribe_venues=83

https://cumbresocialclima.net/programa-provisional/

Mañana, cinco de estas ONGs presentarán sus demandas a la Información Pública.

Ojalá la COP25 dé resultados.

Las ganas y el trabajo de muchos son una esperanza.