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La Feria del Libro no puede con Cărtărescu

mayo 15, 2018

Mircea Cărtărescu. Fotografía de Cosmin Bumbut

Este año queríamos acabar con nuestras críticas a la Feria del Libro de Madrid, o al menos suavizarlas, en un intento de dar tiempo a la nueva dirección que se inició el año pasado. Sin embargo, lo que sabemos ya del programa de 2018, que se presentará oficialmente este jueves, arranca con un fallo más que criticable. Sabíamos que en esta ocasión la Feria, que se inicia el viernes 25, estaría dedicada a la Literatura Rumana, capitaneada por el que creemos mejor escritor vivo del país, Mircea Cărtărescu. Y efectivamente será así pero -salvo que la organización reconsidere su participación-, la Feria mostrará que no es capaz de gestionar a un autor de su categoría, de acuerdo con las informaciones que tenemos a día de hoy y que les contamos.

La dedicación de la Feria a la Literatura Rumana, tendría que haber sido negociada adecuadamente con el Instituto Cultural Rumano y con cualquier otra institución responsable en Rumanía: derechos y obligaciones entre las partes; cómo se salvaguardarían los intereses de los asistentes a la Feria y también los de los lectores españoles y los medios de comunicación del país; qué apariciones públicas de los autores se debían realizar, especialmente con Mircea Cărtărescu, etc. Sin embargo, a dos días de la presentación oficial, esto no ha sido así, sobre todo con el autor más reconocido.

¿Se eligió la Literatura Rumana en esta edición principalmente por la obra de Cărtărescu? Si la respuesta es afirmativa, según nuestras informaciones, ¿por qué los responsables rumanos no permiten siquiera que el escritor dé una rueda de prensa en toda la Feria?, y ¿por qué la organización madrileña no decidió dedicar esta edición a otro país más avenido a la lógica de estos encuentros?

Ya hemos comentado en más de una ocasión que España no se vende bien en el exterior, lo que implica que tampoco se acaba de vender bien cuando el exterior llega a nosotros, en forma de institución o evento. Nuestro país, Madrid a la cabeza, no deja de demostrar sus debilidades en acuerdos internacionales, más aún si son culturales (ejemplo reciente es la no renovación del Open de tenis en la capital, salvo que sus dirigentes actuales o próximos lo reconsideren)

Volviendo al caso que nos ocupa, la participación de Cărtărescu en la Feria del Libro de Madrid, es como si al ganador de una gran prueba cultural, al posible próximo Nobel de Literatura (si este año se concediese, ya saben se ha anulado), se le sometiese a todo tipo de barreras administrativas, burocráticas y sin sentido para la participación en nuestra Feria.

De acuerdo con nuestras informaciones, la Feria del Libro de Madrid no ha conseguido negociar su participación individual más que en un acto abierto al público, en principio para el sábado 26, su firma en tres librerías (de las muchas que lo han solicitado), y -salvo noticias de última hora- la concesión de tres entrevistas a medios de comunicación. Ninguna de ellas a la Radio, incluida RNE y a pesar de haberlo solicitado. Y, como decíamos antes, ni una sola Rueda de Prensa dedicada al escritor. Ni vía pantalla de plasma. Los medios de comunicación cuanto más lejos mejor.

Y, nos preguntamos, en esta decadencia cultural que padecemos los últimos años, ¿puede La Feria del Libro de Madrid permitirse traer a un autor de la valía de Cărtărescu para verlo de lejos? ¿No habrá Institución Cultural (empezando por el propio Ayuntamiento de Madrid, si tuviéramos Concejala de Cultura…) o Institución a secas, Política incluida, que observe que así no se hace Marca España, o Marca Madrid?

La labor de la Editorial Impedimenta por dar a conocer a Cărtărescu en nuestro país, y en todo el mundo hispanohablante es digna de elogio. Gracias a ella, hemos podido disfrutar de libros como El ojo castaño de nuestro amor o la novela Solenoide, por citar los últimos publicados.  Las apuestas culturales por acercarnos a la gran literatura, sea de donde sea, no deberían tener que enfrentarse a la debilidad de nuestras instituciones y eventos culturales.

Este año, de nuevo, iremos poco a una Feria, que debería ofrecer más con el apoyo y sustento de instituciones, distribuidores, editores y librerosEn otoño, aprovechando el premio Formentor a Mircea Cărtărescu, quizá podamos ejercer nuestro derecho a informarles como creemos que se merecen. No con una breve noticia o un trocito de declaraciones; hay autores a los que deberíamos escuchar en una entrevista. Mientras tanto, seguiremos leyendo sus libros.

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Grandes Mujeres

marzo 25, 2018

En el mosaico fotográfico que ilustra este artículo, y que pertenece a la actual Exposición en Madrid de Mujeres Premio Nobel, aparece la cuarta en el margen derecho la que en El Planeta de los Libros hemos llamado Nuestra Nobel: Gabriela Mistral. La única Nobel de Literatura en lengua española, de 1945, sin que desde entonces ninguna más lo haya conseguido (ya hablamos de la parcialidad al alza de los Nobel: “No ninguneen nuestras lecturas“).

En la foto aparecen 14 mujeres, una selección de las Nobel, y en la página web de la exposición se habla de sólo 13. No se trata de un error pero hay que descubrir cuál es la diferente, cuál de ellas no consiguió el Nobel. Iremos a ello y antes, otro acertijo ¿quién no estuvo en esta exposición en sus inicios y luego fue incorporada? Acertaron si escucharon el último programa: Gabriela Mistral. Nuestra Nobel. Nos lo contó Gloria Garafulich-Grabois, presidenta de la Fundación que lleva su nombre en Nueva York.

Resulta inaudito que de las dos únicas mujeres Nobel en español:  Gabriela Mistral y Rigoberta Menchú (por el de la Paz), la primera no estuviera prevista y fuera incluida finalmente porque su Fundación patrocinó y pagó para que lo fuese (de acuerdo con las palabras de su presidenta ). Y nuestra única Nobel de la Paz en español, la guatemalteca que nació en 1959 y tenemos la suerte de que siga viva -y que podría haber sido invitada y dar más visibilidad a la exposición- no está seleccionada y, seguramente, ni se lo propusieron. Salvo que contactaran con ella, le pidieran dinero y no aceptara. No sería la primera vez que se comercializa con las mujeres y con la cultura, unir ambas puede dar más réditos.

En el lugar de nuestras dos Premios Nobel en español, estaba en la selección inicial, y ha tenido especial atención en el tiempo que lleva la muestra, una mujer que no consiguió el Nobel (de ahí la disparidad entre las 13 Nobel finales y las 14 de la foto) ¿La razón de esta inclusión? Su nacionalidad española. Hablamos de Concha Espina, que efectivamente estuvo bastantes años nominada al Nobel de Literatura, pero que no lo consiguió como tantas otras. Así que a falta de que nos den explicaciones de su inclusión y la exclusión de otras que sí lo merecían, sólo puedo concluir que los dineros públicos de la cultura se deberían organizar con mejores criterios, para que al menos no parezca que atienden a intereses particulares. Entre los organizadores y colaboradores: Museo de Ciencias Naturales, CSIC, Marca España, o Universidades como la Complutense.

“El placer de servir”, que diría Gabriela Mistral, en muchos casos incluye la crítica, sólo así el Poder responde de sus abusos; siempre que se consiga que lo haga, que en nuestro país no es habitual.

Este mes de Marzo en el programa de Radio tuvimos a otra gran mujer, gran escritora: la uruguaya-española Cristina Peri Rossi, a la que pueden escuchar en “Todo lo que no te pude decir“, título de su última novela. Fue un placer leer literatura a la altura de Cervantes, o más porque, como ella bien dice, escribe como una mujer de nuestro tiempo.

Una entrevista muy agradable, que terminó con una sorpresa nada agradable. Lo desvelamos, sin dar su nombre, en el último artículo “Llamada a la huelga“. Un escrito previo al programa en el que no queríamos dar pistas sobre nuestra invitada, que estamos hartos de que nos roben las informaciones. La desagradable sorpresa es bueno que vuelva a ser mencionada: ¿por qué no le dieron el Premio Reina Sofía de Poesía a Cristina Peri Rossi? Por simple y escandaloso corporativismo masculino.

Si el escritor Sergio Macías, en su conferencia sobre Gabriela Mistral en Casa América el 6 de marzo, decía que Nuestra Nobel Gabriela Mistral “encarna el perjuicio del machismo no sólo en Chile sino en América Latina”; sólo con lo que venimos desvelando este mes de marzo, y a lo largo de las 14 temporadas, no está de más lo que añadimos en el programa: que “nuestra Nobel” también encarna ese perjuicio en nuestro país y en todo el mundo.

Las Grandes Mujeres tienen mucho que hacer, todavía. Como ejemplo, lean las respuestas de Las Mujeres del Libro a los intentos de un Nobel de Literatura como Vargas Llosa por callarlas. Hay otras muchas respuestas en medios y contenidos diversos. Entre todas ellas seleccioné, de momento, este resumen periodístico: #ÚLTIMAHORA contra el machismo literario: “Censura eres tú”, de Eudald Espluga.

A las Grandes Mujeres les gustan los Grandes Hombres. Si bien es cierto que Trump  (o Vargas Llosa) pueden acabar siendo beneficiosos para el feminismo -así termina el resumen enlazado- ya que su falta de razón los lleva a combatirlo sin argumentos, de manera “cipotuda” (palabra que el corporativismo masculino de la RAE sigue sin admitir en el diccionario), y por ello animándonos a seguir luchando por nuestros Derechos sencillamente Humanos.

Disfruten de los próximos días festivos. Y, como siempre: hasta la próxima conexión, que sean muy felices. 

 

Llamada a la Huelga

febrero 25, 2018

Manifestación 8 marzo 2017 Madrid

Sí, el jueves 8 de marzo.

Sí, porque las manifestaciones no son suficientes.

Sí, desde un espacio cultural también, porque el cerebro es lo menos apreciado de las mujeres.

Sí, porque esta sociedad sigue sin pasar el Examen de Cipotudismo y ni siquiera le pone fecha.

Todo tiene mucho que ver con “La Aristocracia de la Estulticia que nos gobierna; hasta el punto que cuando las mujeres llegan al poder, poco pueden o quieren hacer por terminar con el Machismo. Lo comentábamos implícitamente en “Biblioteca de Mujeres“, tras la decepción de Carmena como Alcaldesa de Madrid.

A todo ello sumamos la Decadencia Cultural, que llevamos tanto tiempo padeciendo, y que nos recordaba Albert Boadella en el último programa Picasso. Macho Pintor” . Decadencia que, un año más, pudimos comprobar en la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid, ARCO.

Por si fuera pequeña la ciénaga en la que nos hundimos habitualmente, terminamos una Semana Premio Censura Marca España: Auto de Secuestro del libro “Fariña”, condena de 3 años y medio de prisión al rapero Valtonyc, retirada del montaje “Presos políticos” en ARCO.

Injusticias en las que gana el que juega más fraudulentamente, el narcotraficante, o el sistema corrupto tras “todo atado y bien atado”. Mientras el resto nos empobrecemos, apenas sin conocer los entresijos de lo que pasa, sin ganas de luchar o incapaces de ello.

El colmo del fraude llega cuando se conoce no sólo del rédito del sistema censor: la Galería de Helga de Alvear responsable junto con IFEMA de la retirada de “Presos políticos” acaba vendiéndolo por 80.000€ más IVA, y ARCO termina la feria con los mayores índices de ventas. El fraude más perverso se encuentra en cómo el efecto Streisand llena los bolsillos del propio censurado, como bien lo sabe Santiago Sierra (“seudoartista que comete los mismos abusos que el que trafica con mujeres“, según Avelina Lésper) Hablábamos ya de sus posibles abusos hace 5 años, en el programa con Miguel Ángel Hernández:Los Límites del Arte“.

Albert Boadella nos hablaba de los muchos proyectos culturales que se podrían acometer sólo con una pequeña parte de la indecente cantidad que mueve la actual Industria del Arte. El buitre como imagen del dinero devorando cualquier posibilidad de aprender, o de compartir cultura, cuando sólo importa la pasta y los caprichos de la gente con mucho dinero y poca cultura, también estaba en ARCO.

 

Volviendo al principio.

Llamada a la Huelga a toda mujer que esté harta de esta libertad vigilada en que vivimos por pura razón de sexo. Por no hablar de las injusticias y desigualdades, o de las múltiples formas de violencia

Llamada a la Huelga a toda mujer que tome conciencia, cada una a su manera, como quiera o como pueda. Recuerden a Simone de Beauvoir: “la mujer no nace, se hace”.

Llamada a la Huelga a toda mujer, y hombre, que aprecie nuestro cerebro y que no sólo quiera que lo pongamos en venta.

Llamada a la Huelga porque, como escribe Manuel Rivas en su artículo hoy: “El machismo es el sistema, tío“,  haría falta una Revolución y qué mejor que empezar por conocer nuestro valor:

¿qué ocurre cuando la mitad de la población activa – o más- deja de serlo?

El escritor gallego lleva mucho tiempo siendo una de las honrosas y escasas excepciones al henchido cipotudismo de los medios de comunicación. Un movimiento coorporativista que tantas mujeres ha dejado en el camino, o arrinconadas. Es el caso de nuestra próxima invitada. Una escritora de las grandes. También articulista. Una de las que ha preferido el arte, la palabra y la cultura por encima del éxito.

Me van a permitir que no de su nombre hasta el 1 de marzo por la mañana, como hacemos los jueves que hay programa. Les pido además que escuchen hasta el último minuto de la emisión (29′). Es entonces cuando una pregunta que no estaba en el guión, y sólo rondaba mi cabeza, destapa un caso más de machismo en un jurado de un gran premio de poesía, reconocido internacionalmente.

Esta escritora nunca antes desveló la injusticia. Tampoco quiso hacerlo ahora. La entendí cuando me lo dijo, pero la entrevista estaba grabada, pese a quien pese. Y espero que sea para un buen fin; ella no sólo se merecía ese premio (hace años), se merece más aún el Cervantes, siempre que el jurado recuerde que aquel escritor fue uno de los primeros que luchó por nuestra libertad, la de mujeres y hombres.

2018. Examen de Cipotudismo

enero 14, 2018

Méndez De Vigo, Ministro de Cultura. Ilustración de Javier Muñoz

Todos los buenos propósitos abocados a ser meramente eso: buenas palabras y no obras. Mientras estas no empiecen, difícil que las veamos si quiera medio acabadas. Si 2017 fue “El año que salieron mal las fotos“, según la crónica de Peio H. Riaño y Lorena G. Maldonado que dio pie a nuestro primer programa del año: Cultura Cipotuda; 2018 podría tener como epitafio: “El año que volvieron a salir mal las fotos“.

Y qué fotos. Hablamos de la Homocracia, el gobierno exclusivo de los hombres, salvo alguna que otra mujer que pase la prueba del Cipotudismo, como mera excepción para la regla. Las fotos son de ellos, 50% de la población, aunque el desarrollo sea conjunto, del 100%.

La prueba del Cipotudismo

Conocí esta prueba por propia experiencia, al principio no la entendí y ni siquiera sabía ponerle nombre. A mi generación no nos prepararon para una prueba que parecía superada. De nuevo buenos propósitos. Si el Cipotudismo es la Masculinidad como Imperio Absolutista, los primeros atisbos de esta prueba aparecen muy pronto para una mujer: “con los hombres no se discute, con los hombres no se compite”. ¿Quien quería competir?, me preguntaba una y otra vez. Y por fin lo descubrí: eran los hombres cipotudos. Los demás no tienen la necesidad, igual que las mujeres que tampoco queremos situarnos por encima por cuestión de sexo. Hablamos de no discriminación, derecho a la igualdad; no de privilegios por el sexo con el que nacimos.

De las muchas pruebas de cipotudismo que me han hecho, recuerdo especialmente la que no pasé en una Televisión Nacional. Era 2001, si no recuerdo mal. El jefe de informativos, subdirector quizá, me hacía una reflexión que yo debería haber compartido y alabado aunque sólo fuera por lo asustado que él estaba al preguntarme: “¿no es excesivo toda esta información de violencia de género?”. Ante sus ojos desorbitados, mis ojos me delataron. No podía creer que me hiciera esa pregunta, ese tipo de pregunta, y cómo me la hacía. El “ente” sigue su camino tan cipotudo como en la época franquista. De la Radio Nacional, ni les hablo.

Y tampoco crean que ahora estamos mejor. La última prueba de cipotudismo que no pasé- me refiero a otra prueba en medio de una propuesta laboral, porque examinarnos nos examinan todos los días-, fue hace poco más de un año, en los previos al nacimiento de Radio Carmena. Como bien dice nuestra invitada en el último programa de radio, es una falacia que la Izquierda o la Cultura sean menos cipotudas, a lo que añadiría: es una falacia que el Dinero Público sea menos cipotudo, aún con imagen de mujer incluida.  

Llega 2018 y me pregunto, como propósito de año nuevo: ¿la prueba de cipotudismo no deberían pasarla los hombres? Quizá muchos no estén preparados, se tengan que jubilar, o haya jóvenes que no puedan medrar al amparo de viejos o conocidos cipotudos, algunos ya señalados “En la era de la prosa cipotuda“, de Iñigo F. Lomana, el primero en describir este festival de amiguismo, banalidad y virilidad, a partir de la idea de otro hombre que prefiere permanecer en el anonimato. Pero, siguiendo con el propósito de Año Nuevo: ¿se imaginan un mundo donde los hombres admirasen y mostrasen su aprecio a las mujeres, quienes compartirían con ellos al 50% labores y espacio público? Habrá que empezar por la idea.

“Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada “, decía Edmund Burke.

Todavía hay esperanza para que las personas de bien luchen contra al mal, ¿qué es la corrupción festivalera y los sillones giratorios, sino eso?

Todavía hay mujeres y hombres válidos por sí mismos, sin que los tengan que aupar otros, dados sus escasos méritos.

A ellos, a los que demuestran cada día su valía para no caer ante los mediocres, va dedicado este artículo.

De África a Estados Unidos

noviembre 28, 2017

Cada programa tiene su trastienda y la 14ª Temporada con apenas dos meses ya posee amplia rebotica. Sufrimos “fatiga informativa”, nuevo término para el recibo de exceso de información que nos deja baldados. Pero también hay tiempo para las gracias o el humor, por ejemplo, el otro día sorprendí a una amiga diciéndole: “no somos la emisora de Rajoy“. Me faltó añadir:  tampoco la de Manuela Carmena.  La polarización en los medios españoles es tal que preferimos seguir con nuestra pequeña Radio Círculo, aunque a duras penas. Tiempos mejores vendrán, según el concepto de Protopía que defiende nuestro invitado este jueves.

El editor de TEEL (Todo Está En Los Libros) nos habla de “Lo inevitable: Entender las 12 fuerzas tecnológicas que configurarán nuestro futuro“, escrito por el estadounidense Kevin Kelly. Ya recomendamos el ensayo en Redes este verano aunque, como reconoce Juan José Ariño en la entrevista, aquí estamos más atrasados; y yo añadía: en el Metro de Madrid ni hay cobertura completa dentro de la M30.

Después de grabar el programa, comento con un Técnico que no pudimos hablar del éxito de los “Vine“. Me dice que el boom fue hace dos años, entonces eran más vistos que cualquier otra producción audiovisual, y cultural en general; lo trata Kelly en la 8ª Fuerza, Re-combinando, dice que son productos con más peso cultural porque llegan a millones de personas frente a los pocos miles que se acercan a la Ópera. Las NNTT en pro de las Audiencias, aprovechando y banalizando la Cultura, por si no había ya suficiente banalización en los Medios de Comunicación, y hasta en los Libros.

A pesar de las críticas que hacemos a “Lo inevitable”, aconsejamos su lectura. Sea la Protopía o la Decadencia a lo que nos enfrentamos, siempre será bueno leer lo que nos depara el futuro que vivir en la inopia, y que cada uno elabore su criterio. Que hubiera más espacios y debates al respecto sería también necesario.

Hemos hecho el viaje a la inversa, de EEUU a África, y ha sido a propósito. Terminamos de leer “Lo inevitable”, después del programa “NegroAfricanas: ellas (también) cuentan. Nos impresionó la antología publicada por Casa África (X Aniversario) que nos traía voces frescas de las antiguas colonias británicas. Hasta tres generaciones recoge Federico Vivanco entre relatos, poesías y ensayos. El panorama es desolador y a la vez combativo, lleno de cuestionamientos, y esperanza.

El viaje al continente más deprimido por Occidente choca con los dorados brillos de la Tecnología. Se lo comentaba al editor de TEELL después de la entrevista: nuestra sociedad de bienestar es posible en gran medida gracias a la depredación que todavía ejercemos en sus países.

Hablamos de desequilibrios, desigualdades que están también en nuestro país o en EEUU. El propio Kelly dice acabar creyendo en una sociedad más colaborativa, más horizontal. También su editor en español que, sin embargo, pone un ejemplo no muy acertado a ese trabajo colaborativo. En la entrevista comenta que estamos colaborando en ese momento igual que colabora con sus Traductores. Lamentablemente la difusión cultural no tiene la misma estructura que la traducción. La sociedad horizontal igual que la vertical sigue aprovechando trabajos no remunerados, y cada vez puede ser peor: “Periodismo en la UVI“.

De África a Estados Unidos es una metáfora de cómo las desigualdades nos gobiernan, a gran escala y a pequeña. Porque en esta sociedad global las escalas son además interdependientes. Seguimos sin Concejal/a de Cultura en Madrid, la última: Celia Mayer, acaba de ser imputada por presuntos delitos societario, de malversación de caudales públicos y de prevaricación. Y que sepamos sigue con cargo y sueldo públicos.

Quien ostenta el Título Cultural es ahora la Alcaldesa de Madrid, que asiste a bombo y platillo a la Feria Internacional del Libro de México, bajo palio del grupo PRISA, encargado de su gestión desde que la idea le surgiera a aquel Polanco que vendía libros de textos en México en los 60. Los poderes se tocan.

“Ellas también cuentan”; siempre que sepamos diferenciar entre quién pone la imagen y quién el contenido. Por eso el jueves pasado volvimos con un programa de hace 10 años: “El libro negro de la condición de la mujer“, entonces se acababa de aprobar la Ley de Igualdad y much@s pensamos que era el inicio. Sólo fue un guiño al poder horizontal. Nos quedamos en el vertical, el absolutista, el patriarcal de siempre y para varias décadas, generaciones, quizá siglos.

No ninguneen nuestras lecturas

octubre 9, 2017

Abrimos la 14ª Temporada con “Lectura radical de la Constitución“, un programa con el jurista Fernando Oliván, a partir de su libro “Para una lectura radical de la Constitución de 1978“.

Varios oyentes me dicen tras escucharle que no les parece una lectura tan “radical” sobre la Carta Magna. Les recomiendo el libro, sin duda más radical que la entrevista. Oliván mismo aclara cuando hablamos que se refiere a una lectura de raíz, profunda. Un trabajo mucho más valioso que cualquier acto de violencia al que suele unirse el término. Todavía en su escrito dice más: “La lectura radical se opone, así, a esa lectura mojigata que pretende ningunear al ciudadano“.

Esa frase cobra vida en mi cerebro: hay lecturas mojigatas que, no sólo pretenden ningunearnos, lo consiguen. Más allá de los malos best sellers o de autores famosos que se rifan las Editoriales, nos ningunean incluso supuestos grandes Premios nacionales, como el último de la Crítica en España que el propio Rajoy recomienda y que ya ha vendido sus derechos audiovisuales, para que los no lectores lo asimilen en sus pantallas; o Premios internacionales, como el reciente Nobel de Literatura, con el que los 18 suecos quieren lavar las críticas recibidas por el espectáculo Dylan el año pasado.

Poco se ha leído a Kazuo Ishiguru en nuestro país, empezando por mí. Le leo estos días. También me encuentro con el resto de su obra: audiovisual, compositor de canciones, etc. Tiene bastantes premios y distinciones, incluida la Orden del Imperio Británico. Veo alguna novela adaptada al cine: “Nunca me abandones“, la distopía que escribió hace 12 años. Las comparaciones son odiosas pero a veces necesarias. Mientras Margaret Atwood escribía hace 32 años sobre los vientres alquilados para ricos: “El cuento de la Criada“, donde desde la Literatura y la vida adulta abordaba la utilización futura – como histórica- del cuerpo de las mujeres (por no hablar de su mente); Ishiguru 20 años después fabrica granjas de niños para producir órganos, recreándose en la edad de la inocencia.

Es importante seguir recreando mundos, pero para mejorar los ya creados; si no es así estamos ante la mera producción bibliográfica de “novedades”. El británico sabe escribir: empezó haciendo guiones para series de TV, luego llegaría el éxito de sus libros y películas. Pero, no dejo de pensar: ¿ningunean de nuevo mis lecturas?, ¿por qué este escritor y no otro? En las apuestas había de todo como siempre, incluso el keniata que sufrió en carne propia el colonialismo británico: Ngugi wa Thiong’o, por el que apostaba ya públicamente el año pasado y que pronto cumplirá 80 años.

Saben que los grandes escritores no son políticamente correctos, no se amoldan al poder, sólo sobreviven a él y eso se le nota, en la vida y en la inmortalidad de su obra (salvando excepciones como siempre). Se le notó a Juan Goytisolo, toda su vida, y cuando recibió el Cervantes (lean su discurso), se le notó al Nobel de Literatura de 1964, Jean-Paul Sartre, que no quiso recoger el premio. Y tantos y tantos otros. Y muchos más que vivieron y murieron sin premios; pobres por no vender su dignidad, aunque acabasen utilizados como mascotas del Poder: “Cervantes y la libertad de expresión“. Frente a la integridad de estos escritores, la élite de la industria del libro o de la cultura, los utiliza para tener cuentas millonarias que inocentes lectores se encargan de abultar.

En estos tiempos de crítica positiva, delicada, o sencillamente autocensurada (elijan el término que prefieran) se nos olvidan los “daños colaterales”. Lo que los escritores (y también periodistas) deberían hacer y no hacen, porque llevan tiempo sin hacerlo y gracias a ello no son si quiera criticados sino que reciben premios, distinciones; dinero y poder al fin. El empobrecimiento es sólo para la ciudadanía, ese “daño colateral” continuamente ninguneado.

Recordaba en este primer programa de Temporada que, frente a la participación ciudadana, el poder siempre tiende a concentrarse. Hablábamos de la aplicación de la Constitución y, lo cierto, es que podríamos haber hablado de otros muchos libros, de esa industria editorial que en España presiden dos grandes grupos, con sus correspondientes poderes mediáticos, políticos y económicos que mantienen no sólo la hegemonía sino además el silencio cómplice en los diferentes sectores.

Una lectura no mojigata de los libros en España, o al menos de la obra de algunos de los más famosos escritores, nos llevaría a ver cómo apuntalan imperios y reinos, cómo ningunean las lecturas de todo el planeta. A los ciudadanos no nos hace falta imaginar una granja de jóvenes para tener órganos frescos, ya sabemos que se toman de sociedades esquilmadas o, más cerca, de los desfavorecidos económicamente.

Para valorar el arte literario del flamante Nobel, les dejo un adelanto de “El gigante enterrado”, su última obra publicada en España. Ustedes son en definitiva los jueces, los dueños de su propio criterio literario. Ahí sí pueden comparar, así que les dejo un posible texto para ello: “País de Nieve” de Yasunari Kawabata, primera obra del primer Nobel nacido en Japón. Empezó a escribirla en 1935 y entiendo que estará libre de derechos de autor, si no es así no se preocupen: está en bibliotecas y el ejemplar que ilustra el artículo me costó 1€ en el Rastro madrileño.

“Ciudadanos del mundo, ¡uníos!”, recordaba Fernando Oliván en el libro. Una ciudadanía planetaria, unida y en paz, que requiere que no ninguneen lo que leemos o escuchamos. En la Historia no sólo ha habido progresos (muchas veces para unos pocos o, como mucho, un tercio del planeta), también ha habido retrocesos, y nos hemos dado cuenta demasiado tarde. Que los retrocesos a los que asistimos hoy no continúen por más tiempo. Hasta el próximo jueves, después de la festividad del día 12, como siempre: que sean muy felices.

再见 nº13

junio 28, 2017

Zài jiàn (adiós) Temporada nº 13

Elijo esta forma de despedida, a lo Chino Mandarín, porque ellos tienen sus supersticiones (ojo con el nº 4) y nosotros las nuestras; y realmente la 13 ha sido dificultosa como para mandarle un sonoro adiós con tonos vocales incluidos como hacen en su idioma, y aún cuando aprenderlo es una de las actividades más divertidas de las que he disfrutado esta temporada: en los Centros Culturales del Ayuntamiento de Madrid, los profesores -aunque mal contratados y pagados- y los alumnos ponen lo mejor de sí mismos.

¿Y qué les voy a contar de la 13?

Así, por resumir. Agotamiento, quizá sea la palabra. 13 Temporadas luchando por hacer algo de periodismo cultural pasan factura; especialmente cuando no hay detrás gran empresa mediática, partido político o padrino. Tres apoyos, o tres patas para un banco, que normalmente acaban con la cuarta: la cultura. Tanto es así que cuando algún contacto ha habido, sólo poner la cultura por delante les espanta.

Hablamos de España, claro, país donde hasta asociaciones de editores vetan un pequeño programa de radio dedicado a los libros y lo hacen sin ninguna explicación. Ni si quiera la Federación del Gremio de Editores, interesada en el porqué de la censura, consigue que se lo expliquen. Acabaré contándoselo, de qué asociación se trata y el increíble esperpento que realizan, pero será próximamente. No es la primera práctica contra la Libertad de Expresión que vivimos, ni será la última, el Periodismo sigue siendo muy molesto en España. De momento, toca despedirse hasta octubre que, ya recuperados, volvamos a por la 14ª.

Hasta entonces seguiremos leyendo, en plural; sus lecturas siempre son interesantes y muchas veces gracias a ellas podemos llevar nuevos contenidos a la Radio o al Blog, “siempre menos de los que quisiera poder ofrecer” respondo a sus peticiones, habitualmente por falta de medios.

Estos últimos días de junio, después del último programa Vidas, con Acción contra el Hambre, y la repetición de Hartos de corrupción, ando especialmente dedicada a leer los trabajos para un par de Tribunales TFG (Trabajo de Final de Grado) en una Universidad Pública. Hay muchas investigaciones que me llaman la atención; tengan cuidado los que piensen que el Periodismo está muerto, este año estoy encontrando mayor grado de denuncia entre los licenciados, especialmente centrada en la invasión comercial y política en los Medios.

Sabemos que la invasión viene de largo, lo bueno es que cada vez se investiga más y mejor. Varios trabajos señalan su peor enemigo: el “infoentretenimiento” (la RAE ya tarda en admitirlo), sea este por su rédito político (programas que caricaturizan la realidad política, como si no fuera para tomárnosla en serio), o sea por su rédito comercial (la ética profesional pisoteada por las audiencias, el medio de comunicación puro negocio).

Y con eso les dejo, con la oreja o el ojo dispuestos para escucharles o leerles, si quieren responder o preguntar algo sobre todo esto.  Este verano, cuando conduzcan, recuerden: la política y los negocios no son buenos compañeros, después de conducir tengan siempre a mano un buen libro.

 

 

Cervantes frente al Poder

abril 17, 2017

Este fin de semana pasado, en la muestra del Festival de Teatro Clásico de Mérida en Madrid, la obra de Verbo Producciones: “El Cerco de Numancia” volvía a mostrar el Cervantes más auténtico, el escritor al lado de los desprotegidos y por tanto enfrentado al Poder, cuando las medias tintas desaparecen y los creadores acaban situándose.

La obra de Cervantes es reconocida más allá de su Literatura, por su Conciencia Social, sus ideas de justicia y dignidad; principios imposibles de vender o comprar, incluso cuando la situación es temible. Cervantes continúa como gran referente de los escritores a nivel mundial porque, sencillamente, no combatió Molinos sino Poderes, y así lo expuso y se expuso frente a todos: Iglesia, Monarquía, Ideologías de Poder, u otras organizaciones más básicas como el Matrimonio por Interés o el Orden Social, con cuidado, pero sin renunciar a su Libertad de Expresión.

La actualidad de Cervantes descansa en unos principios todavía buscados, y que seguiremos buscando porque, como viene a decir el autor de El Cerco de Numancia, la lucha es eterna como la llaga en la herida (a modo de conclusión de la estupenda adaptación, de nuevo en Mérida este verano, y aún sabiendo que queda alguna pieza todavía más interesante del Teatro Cervantino no llevada a las Tablas, o al Cine…)

Llevamos un mes de Abril muy cervantino, desde que el día 3 difundíamos en las Redes una foto del Museo Casa Natal de Cervantes en Alcalá de Henares, hasta la entrevista con Emilio Sola por su libro “Cervantes Libertario, Cervantes Antisistema, o por qué los anarquistas aman a Cervantes“. Titulamos el programa “Cervantes y la Libertad de Expresión“, qué mejor posicionamiento frente al Poder que ejercer nuestra libertad de expresión, especialmente en tiempos de censura y, sobre todo, como nos decía el Historiador y Escritor cuando Cervantes ha sido convertido en una Mascota Cultural, y pocos se atreven a decirlo, menos a criticarlo.

La Propaganda siempre ha utilizado para sus fines a cualquier Artista, Obra o Canal de Difusión que se preste. Lo puede hacer por las buenas, vía acuerdo, o por las malas, abusando del Autor o cuando éste ya no puede defenderse. Quizá por eso el libro de Emilio Sola adquiere especial relevancia este 400 aniversario de la muerte de Cervantes, no sólo por lo que evidencia en sus reflexiones sino por otras: las que se rescatarán del olvido o se elaborarán a partir de las suyas.

En ello quiere trabajar, entre otros muchos asuntos, la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL) a la que dedicamos un programa en Marzo, “Cultura desde Abajo“. Hablamos de su nuevo centro en Madrid, su historia de Estudios Libertarios, la lucha por la Cultura y la Conciencia Social y, de forma espontánea, terminabamos recordando en el mes de la Mujer las ideas anarquistas del amor: amor libre que no propiedad. José Ramón Palacios transmitía su sentimiento por todas las vidas asesinadas por la violencia machista, hablaba de igualdad y respeto, como la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) lleva haciéndolo más de 100 años (Aquí pueden escuchar el programa que le dedicamos en 2010: Centenario CNT).

Palacios volvía a poner el dedo en la llaga al hablar sobre el Poder: “El poder no se toma, se destruye. De no ser así, como todas las cosas, tiende por su naturaleza a ser lo que es y a reproducirse, es decir, a ser poder contra el pueblo, no puede ser de otra manera”.  Algo que la Historia se encarga de enseñarnos una y otra vez. Si un pequeño pueblo íbero osa mantenerse frente al Imperio Romano, morirá. Aunque su muerte – como la de Cervantes- le dará vida eterna y, con ello, alumbrará otras vidas. Los Imperios caen, los autores y los pueblos viven, los autores y pueblos que combaten los Imperios.

Como informa el cartel de este artículo, este miércoles hablaremos -con todos los que nos quieran acompañar- del libro de Emilo Sola, que se merece más que un pequeño programa de radio, y que sin duda nos llevará a otros libros, a otras ideas y acciones, de manera que no sea tan difícil sobrevivir al Sistema, al Poder de cada día, que tanto dificulta nuestra respiración natural, nuestros espacios comunes. Les esperamos en la nueva sede de la FAL en Madrid. C/Peñuelas, 41. El 19 a las 19h.

Neruda, Unamuno y Cervantes no fueron invitados

febrero 12, 2017

unamunoLos Premios Goya 2017 han provocado que la Academia de Cine anuncie un Concurso de propuestas para la próxima gala. Decíamos en el último programa “Los Libros de los Goya“: el espectáculo no sólo es increíblemente más aburrido cada año, sino que el mal hacer continuado llevó en esta ocasión a perder cientos de miles de espectadores.

Reivindicábamos en este programa más arte literario en la “gran gala cultural” (de momento no hay otra). Las galas se pueden hacer mejor, siempre que haya mejor guión, y el guión si es bueno es literario. No todo es glamur (“encanto sensual que fascina”, según la RAE), o no todo puede ser tan simple como querer acercarse a ello… Especialmente en un país con tanto déficit cultural y social (muchas veces a costa del glamur), algo que también pusieron de manifiesto estos premios.

El déficit social hizo que pasara sin pena ni gloria “Yo, Daniel Blake“, la reconocida película británica, Palma de Oro en el último Festival de Cannes. El déficit cultural no le iba a la zaga: entre las candidatas de estos Goya se encontraban películas con carga literaria, cultural, social y hasta política como: “Neruda” o “La Isla del viento“, ésta última en torno a Unamuno: su destierro en Fuerteventura y cómo, a pesar de este y otros pesares, muchos años después sería capaz de pronunciar, frente a los grandes poderes franquistas, la famosa frase que le arrestaría de por vida : “Venceréis pero no convenceréis”.

Olvidé mencionar en ese programa, la película “Cervantes, la búsqueda” a la que dedicamos un especial en mayo; candidata también y sin una sola nominación en estos Goya. Ninguna de las tres películas tenían la posibilidad de premio bajo la mirada petrificada e inmóvil de Goya. En todo caso, deberían formar parte del acervo de cualquier amante de la cultura: cada película por sus méritos propios, además de los propios de sus personajes-protagonistas. Por no hablar del mérito de los espectadores, que no han tenido fácil acercarse a ellas.

En el país donde se sigue sin premiar las buenas producciones culturales, o de interés social, aunque estén ahí, los Lobbies prefieren ser seducidos por cuentos infantiles (de mucho llorar si es posible) o sensibleros, thrillers, puñetazos; todo lo que sea fácil presentar, populista al fin, como ocurre en Política y tantas otras áreas.

Quiero despedirme con la comparación, odiosa pero verdadera, que arranqué a Jaroslaw Bielski en el programa “Réplika Teatro“: “en Polonia la Cultura es lo que en España el Fútbol “. No se trata sólo de los recursos que cada país dedica a uno u otro sector, también la forma de gestionarlos y su difusión. El fútbol sigue siendo el rey mediático del país (antes el Circo o las Novelas de Caballería), con el permiso de la invasión política y programas del higadillo, ambos en ascenso; tres ingredientes que se encuentran en todas las sopas comunicativas conduciéndonos a los más bajos instintos. Precisamente a los que se enfrentaron -cada uno a su manera- los tres escritores que no fueron invitados.

Se abre el Telón

enero 4, 2017
"4" Rodrigo García. Ediciones La uÑa RoTa

“4” Rodrigo García. Ediciones La uÑa RoTa

Entre las noticias de estos primeros días del 2017, leo sobre el “Caso Teatro”, Getafe (Madrid), donde se investiga la adjudicación irregular de contratos vinculados a una nueva construcción dramática que, tras año y medio de trabajos, llegará a los tribunales esta segunda quincena de enero.

El caso es pequeño pero me hace reflexionar sobre el Teatro nuestro en general. En los últimos meses me venían a la cabeza demasiadas piezas que no encajaban, que desprestigiaban la grandeza del Teatro, salvo si éste se vieran ahogado por la actual situación de corrupción, amiguismo y privilegios que reina en este reino.

Todo empezó quizá en primavera, en una rueda de prensa de un Centro Dramático. donde se presentaba una obra sobre un gran personaje de la Historia. Fue tal el énfasis sobre cómo aquella celebridad luchó por exponer sus ideas frente al poder establecido que, si no recuerdo mal, alguna periodista preguntó por esa lucha también en nuestra actualidad. Tras lo cual, yo misma pregunté cómo estaba esa lucha en el teatro, si éste era su lugar hoy (lo fue muchas veces en la Historia), si servía a la sociedad y si el poder teatral – igual que el del cine o los libros- gozaba de un buen lobby, que yo desconocía y por eso preguntaba.

Se pueden imaginar que tuve que repetir la pregunta al Director del Centro y que éste respondió nervioso y por la tangente. Acostumbrados estamos los periodistas de este país a la falta de respuesta por parte de nuestros representantes, así que hasta aquí todo normal, incluidas las aviesas miradas. Después de aquello, como una no personaliza sino que intenta dedicarse al interés público, me fui a ver la obra presentada y pedí entrevista con el Director del Centro. No hubo respuesta, ni explicaciones. No desistí, quizá era un caso puntual en 12 años. Esperé a ver otra obra en el mismo Centro y pedí nueva entrevista. Sólo obtuve otra respuesta silenciosa (modalidad habitual en nuestras labores, las culturales).

Después del verano, el silencio se volvió invisibilidad, desaparecí de las convocatorias de este Centro Dramático (este tipo de vetos también son habituales para los periodistas culturales poco complacientes). No más ruedas de prensa, o información alguna. La representación podría llamarse “12 años y 1 pregunta”, o te mueves de la foto y no sales, o nuestro Teatro está atado y bien atado.

Siempre me estoy refiriendo al Teatro Público o Comercial de altos vuelos, con sanas excepciones. A lo largo de estas 13 temporadas, he observado un poco distante como la política, el negocio o la pura mediocridad se introducía en esta Alta Dramaturgia y, hoy mismo, me he dado cuenta que nunca había comentado sobre ello, que quizá era el momento de empezar.

Hace poco, en otro Teatro (alternativo éste) un profesional -cuyo nombre no puedo decir por confidencialidad- me hablaba de cohechos teatrales conocidos por todos en las altas esferas, en su caso de primera mano: la contratación de Obras en Festivales de Teatro a cambio de dinero negro, lo recordaba como práctica habitual de hacía más de 20 años.

No todo el Teatro Español es corrupto, ni mucho menos, sí llama la atención la poca luz y transparencia en su gestión; como todo lo que tiene que ver con Cultura. Un sector en el que las auditorias independientes son una rara avis, incluso aunque hablemos de dinero público. Esto sería totalmente ilógico en países culturalmente desarrollados, no así en el nuestro.

Empieza el año, y otras preguntas sobre el Teatro me alcanzan. En esta ocasión vienen de una amiga que me pregunta por talleres de escritura dramática; apenas soy capaz de recomendarle algún Teatro donde pueda intentar aprender.

¿Y, autores de teatro? Esa cuestión necesitará una charla más sosegada. Como es relativamente joven y no se asustará, sobre la marcha le recomiendo que lea dos dramaturgos: Rodrigo García y Angélica Liddell. Después me doy cuenta que ellos, por su mayor consideración fuera del país, quizá no deban ser considerados dentro del Teatro Español, ¿o sí?, ¿y qué opinarán ellos al respecto?

Les dejo unos versos del nacido en Argentina, de su libro-teatro que ilustra este artículo:

7

Libre es quien fracasa

Quien abandona es santo o visionario

Quien triunfa, vulgar esclavo

(puesto que triunfadores los hay a montones)