Archive for the ‘Crítica Cultural’ Category

Neruda, Unamuno y Cervantes no fueron invitados

febrero 12, 2017

unamunoLos Premios Goya 2017 han provocado que la Academia de Cine anuncie un Concurso de propuestas para la próxima gala. Decíamos en el último programa “Los Libros de los Goya“: el espectáculo no sólo es increíblemente más aburrido cada año, sino que el mal hacer continuado llevó en esta ocasión a perder cientos de miles de espectadores.

Reivindicábamos en este programa más arte literario en la “gran gala cultural” (de momento no hay otra). Las galas se pueden hacer mejor, siempre que haya mejor guión, y el guión si es bueno es literario. No todo es glamur (“encanto sensual que fascina”, según la RAE), o no todo puede ser tan simple como querer acercarse a ello… Especialmente en un país con tanto déficit cultural y social (muchas veces a costa del glamur), algo que también pusieron de manifiesto estos premios.

El déficit social hizo que pasara sin pena ni gloria “Yo, Daniel Blake“, la reconocida película británica, Palma de Oro en el último Festival de Cannes. El déficit cultural no le iba a la zaga: entre las candidatas de estos Goya se encontraban películas con carga literaria, cultural, social y hasta política como: “Neruda” o “La Isla del viento“, ésta última en torno a Unamuno: su destierro en Fuerteventura y cómo, a pesar de este y otros pesares, muchos años después sería capaz de pronunciar, frente a los grandes poderes franquistas, la famosa frase que le arrestaría de por vida : “Venceréis pero no convenceréis”.

Olvidé mencionar en ese programa, la película “Cervantes, la búsqueda” a la que dedicamos un especial en mayo; candidata también y sin una sola nominación en estos Goya. Ninguna de las tres películas tenían la posibilidad de premio bajo la mirada petrificada e inmóvil de Goya. En todo caso, deberían formar parte del acervo de cualquier amante de la cultura: cada película por sus méritos propios, además de los propios de sus personajes-protagonistas. Por no hablar del mérito de los espectadores, que no han tenido fácil acercarse a ellas.

En el país donde se sigue sin premiar las buenas producciones culturales, o de interés social, aunque estén ahí, los Lobbies prefieren ser seducidos por cuentos infantiles (de mucho llorar si es posible) o sensibleros, thrillers, puñetazos; todo lo que sea fácil presentar, populista al fin, como ocurre en Política y tantas otras áreas.

Quiero despedirme con la comparación, odiosa pero verdadera, que arranqué a Jaroslaw Bielski en el programa “Réplika Teatro“: “en Polonia la Cultura es lo que en España el Fútbol “. No se trata sólo de los recursos que cada país dedica a uno u otro sector, también la forma de gestionarlos y su difusión. El fútbol sigue siendo el rey mediático del país (antes el Circo o las Novelas de Caballería), con el permiso de la invasión política y programas del higadillo, ambos en ascenso; tres ingredientes que se encuentran en todas las sopas comunicativas conduciéndonos a los más bajos instintos. Precisamente a los que se enfrentaron -cada uno a su manera- los tres escritores que no fueron invitados.

Se abre el Telón

enero 4, 2017
"4" Rodrigo García. Ediciones La uÑa RoTa

“4” Rodrigo García. Ediciones La uÑa RoTa

Entre las noticias de estos primeros días del 2017, leo sobre el “Caso Teatro”, Getafe (Madrid), donde se investiga la adjudicación irregular de contratos vinculados a una nueva construcción dramática que, tras año y medio de trabajos, llegará a los tribunales esta segunda quincena de enero.

El caso es pequeño pero me hace reflexionar sobre el Teatro nuestro en general. En los últimos meses me venían a la cabeza demasiadas piezas que no encajaban, que desprestigiaban la grandeza del Teatro, salvo si éste se vieran ahogado por la actual situación de corrupción, amiguismo y privilegios que reina en este reino.

Todo empezó quizá en primavera, en una rueda de prensa de un Centro Dramático. donde se presentaba una obra sobre un gran personaje de la Historia. Fue tal el énfasis sobre cómo aquella celebridad luchó por exponer sus ideas frente al poder establecido que, si no recuerdo mal, alguna periodista preguntó por esa lucha también en nuestra actualidad. Tras lo cual, yo misma pregunté cómo estaba esa lucha en el teatro, si éste era su lugar hoy (lo fue muchas veces en la Historia), si servía a la sociedad y si el poder teatral – igual que el del cine o los libros- gozaba de un buen lobby, que yo desconocía y por eso preguntaba.

Se pueden imaginar que tuve que repetir la pregunta al Director del Centro y que éste respondió nervioso y por la tangente. Acostumbrados estamos los periodistas de este país a la falta de respuesta por parte de nuestros representantes, así que hasta aquí todo normal, incluidas las aviesas miradas. Después de aquello, como una no personaliza sino que intenta dedicarse al interés público, me fui a ver la obra presentada y pedí entrevista con el Director del Centro. No hubo respuesta, ni explicaciones. No desistí, quizá era un caso puntual en 12 años. Esperé a ver otra obra en el mismo Centro y pedí nueva entrevista. Sólo obtuve otra respuesta silenciosa (modalidad habitual en nuestras labores, las culturales).

Después del verano, el silencio se volvió invisibilidad, desaparecí de las convocatorias de este Centro Dramático (este tipo de vetos también son habituales para los periodistas culturales poco complacientes). No más ruedas de prensa, o información alguna. La representación podría llamarse “12 años y 1 pregunta”, o te mueves de la foto y no sales, o nuestro Teatro está atado y bien atado.

Siempre me estoy refiriendo al Teatro Público o Comercial de altos vuelos, con sanas excepciones. A lo largo de estas 13 temporadas, he observado un poco distante como la política, el negocio o la pura mediocridad se introducía en esta Alta Dramaturgia y, hoy mismo, me he dado cuenta que nunca había comentado sobre ello, que quizá era el momento de empezar.

Hace poco, en otro Teatro (alternativo éste) un profesional -cuyo nombre no puedo decir por confidencialidad- me hablaba de cohechos teatrales conocidos por todos en las altas esferas, en su caso de primera mano: la contratación de Obras en Festivales de Teatro a cambio de dinero negro, lo recordaba como práctica habitual de hacía más de 20 años.

No todo el Teatro Español es corrupto, ni mucho menos, sí llama la atención la poca luz y transparencia en su gestión; como todo lo que tiene que ver con Cultura. Un sector en el que las auditorias independientes son una rara avis, incluso aunque hablemos de dinero público. Esto sería totalmente ilógico en países culturalmente desarrollados, no así en el nuestro.

Empieza el año, y otras preguntas sobre el Teatro me alcanzan. En esta ocasión vienen de una amiga que me pregunta por talleres de escritura dramática; apenas soy capaz de recomendarle algún Teatro donde pueda intentar aprender.

¿Y, autores de teatro? Esa cuestión necesitará una charla más sosegada. Como es relativamente joven y no se asustará, sobre la marcha le recomiendo que lea dos dramaturgos: Rodrigo García y Angélica Liddell. Después me doy cuenta que ellos, por su mayor consideración fuera del país, quizá no deban ser considerados dentro del Teatro Español, ¿o sí?, ¿y qué opinarán ellos al respecto?

Les dejo unos versos del nacido en Argentina, de su libro-teatro que ilustra este artículo:

7

Libre es quien fracasa

Quien abandona es santo o visionario

Quien triunfa, vulgar esclavo

(puesto que triunfadores los hay a montones)

Fiestas no Culturales

diciembre 20, 2016
Oh, blanca Navidad

Oh, blanca Navidad “Narcos”

Para algunos estas Fiestas son la oportunidad de dedicar más tiempo a actividades culturales, al menos unos minutos más de lectura y, por qué no, acudir a algún evento cultural especial, si es que se encuentra entre verbena y verbena. Y es que son fechas más de promesas que realidades, las nuestras propias y las de nuestras Instituciones Públicas Culturales, hasta el punto que sus propuestas Literarias o Culturales se quedan en el puro artificio o, todavía peor, la mala imagen, como ese Cartel de la Serie de TV “Narcos” que el Ayuntamiento ha sido incapaz de eliminar de su céntrica Puerta del Sol.

La Navidad de espaldas a la Cultura ocurre en la mayoría del país, salvo honrosas excepciones como la organizada hoy en Valencia. En Madrid, que ya gastaba miles y miles de euros en luces y colores, este 21 de diciembre se incrementará el presupuesto público en una nueva fiesta del Solsticio de Invierno. Mientras la anuncian a bombo, platillos y farolillos, me propongo casi lo imposible: buscar lo literario o cultural en la capital del reino, quiero descubrir la realidad del momento más allá de los anuncios navideños.

Me detengo primero en lo que llaman: Navideña Feria Internacional de las Culturas, en Matadero Madrid (sólo hasta el día 23). En la sección de “Adultos” encontrarán dos apartados sin duda llamativos para los que amamos la Cultura: “Artes y Letras” y “Saberes”, aunque dentro de ellas descubramos sobre todo publicidad, cuando no actividades tan “cultas” como aprender a hacer adornos de Navidad. Cómo se programan estas actividades y quiénes son sus responsables, es algo que hemos sido incapaces de adivinar, menos aún imaginar sus criterios y presupuestos desglosados.

No desespero y en la particular búsqueda de lo literario o cultural en estas fechas, me acerco al llamado Centro Cultural Conde Duque (también del Ayuntamiento). Me atrae lo que llaman Libros al viento, una exposición e intercambio de libros de Escritoras, que llevan anunciando desde hace meses y que permanecerá -dicen- hasta marzo de 2017. Confirmo el horario por teléfono y ya me intentan llevar a la feria del libro infantil que dicen que tienen. Con la mosca detrás de la oreja voy y me encuentro con este desolado panorama:

librosAlviento centroCulturalcondeduque

librosAlviento centroCulturalcondeduque

Un cajón publicitario sobre el que apenas hay libros (y los cuales no quise fotografiar por respeto a los autores, que no tienen la culpa. Y digo autores porque ni siquiera la mayoría de libros eran de escritoras).

Supongo que a algunos lectores estas reflexiones no les importarán un cajón más o menos. A mí me importa el engaño y sobre todo que lo hagan las instituciones públicas, con el dinero de todos, y con las necesidades culturales de todos, que no son pocas.

¿Qué hacer la próxima vez que Conde Duque u otras Instituciones Públicas Municipales anuncien sus actividades? Tener mucha cautela. Han aprendido a hacer publicidad más allá de la realidad. Todo apunta que les interesa más la auto-promoción que la verdadera información y actividad cultural.

Despedimos el año con esta sensación de déjà vu, la misma que nos ha acompañado los 12 años en antena que cumpliremos el próximo mes de enero. Quizá 2017 venga cargado de novedades, entre ellas un poco más de acción literaria, o propuestas culturales al servicio de todos.

Yo, Daniel Blake

noviembre 14, 2016

Todos somos Daniel BlakeLo han vuelto a hacer. El dúo Ken Loach y Paul Laverty han retratado una buena parte de nuestra sociedad, y lo han hecho con la profundidad y comprensión de los grandes maestros. “Yo, Daniel Blake” representa no sólo el sufrimiento de muchos trabajadores, desempleados y enfermos del Reino Unido, representa los dramas de una Europa cada vez menos del Bienestar.

La película ha creado un gran debate en el país, seguramente porque allí tienen una larga tradición de cuestionar públicamente todo lo que les atañe colectivamente. En España, a pesar de la buena crítica y el éxito en algún festival, la película ha mostrado una vez más nuestra incapacidad de valorar la cuestión social y humana que nos rodea.

Será por eso que en nuestro cine ha triunfado la superficialidad, o la pura apariencia, estilo Almodóvar o – todavía peor- estilo creador de Torrente. No paramos de celebrarlo y mirarnos al ombligo. Almodóvar hasta en la sopa y su “Julieta” a los Óscar. Como ya comentamos en las redes: la Nobel de Literatura Alice Munro podría decir “Qué he hecho yo para merecer esto”. Respecto a Santiago Segura, en breve recibirá la Medalla de Oro de la Academia de Cine.

No sé Uds., a mi todo esto me preocupa; incluso aunque el Cine patrio sea sólo Puro Dinero, abandonado a manos de Productores y Mercadotecnia barata, comida rápida para quien poco conoce el Séptimo Arte. También es verdad que esto no ocurre sólo con el Cine. Respecto a lo que llamamos “Literatura” nuestro país acaba de crear la TeleLiteratura Basura, gracias a Mercedes Milá.

Según dice el artículo enlazado y del que copiamos la expresión, la nueva basura huele tan mal como la de siempre: no hay ni un crítico literario o mero escritor, y de los periodistas culturales ni se habla. La nueva telebasura apuesta como la vieja por el higadillo de los humanos: buenos lectores o no, sólo necesitan las vísceras para opinar. El Populismo, en su peor acepción, también llega a los libros y si no que se lo digan a Trump: se reedita en España su gran obra del 2000, “Nunca tires la toalla”.

Pero volvamos a lo que nos interesa en nuestro pequeño planeta, “El Planeta de los Libros”. Anunciábamos en el último artículo que íbamos a impartir un taller de Comunicación en Derechos Humanos, desde la Literatura y el Periodismo. Finalmente no ha podido ser, aunque seguimos colaborando con la URJC y esperamos volver a hacerlo con su Departamento de DDHH, gracias al cual pudimos organizar el año pasado la jornada “La Libertad de Información en el siglo XXI”.

Como anunciamos en el programa de radio con alumnos del Máster de Periodismo Cultural de esta Universidad: seguiremos colaborando con todas las entidades culturales y educativas que tengan a bien trabajar con nosotros, de forma profesional y acorde con los tiempos.

“Todos somos Daniel Blake” dice la chapita que ilustra este artículo y que Caramel Films nos entregó en su preestreno. Denunciar el incumplimiento de los Derechos Humanos fundamentales: a la vida, al trabajo, al mínimo bienestar, debería ser una cuestión de todos, aunque en ello nos vaya la propia vida; y sin embargo en esto también hay quien pretende sólo aprovecharse para sus propios fines.

Derechos Humanos como Libertad de Expresión o Cultura llevan tiempo mermándose en nuestro país. Tampoco teníamos gran tradición en ello. La falta de madurez explica expresiones tan habituales como esta: si no te gusta el programa de la Tele no lo veas. A lo que cabría añadir: si no te gusta la universidad, el hospital, la escuela o el político: no lo veas. Así, no viendo, será que no existe, que no te va a afectar.

Esta semana el programa de radio tratará un tema humano especialmente delicado. Saben que hasta el mismo jueves por la mañana no desvelamos el contenido, solo adelantar que tiene que ver con estas palabras de Albert Camus: Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivir es responder a la pregunta fundamental de la filosofía. Esa Filosofía que nos hace Humanos. Les esperamos.

Comunicación en Derechos Humanos

octubre 16, 2016
Taller Comunicación DDHH

Taller Comunicación DDHH_URJC

Como indica el cartel, vamos a impartir un Taller de Comunicación en Derechos Humanos (DDHH) en la Universidad Rey Juan Carlos, la Vicedecana de Calidad y Unidades Docentes Delegadas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Sonia Valle de Frutos, y una servidora, gracias al apoyo del Departamento de DDHH de esta Universidad Pública. El resto de entidades colaboradoras nos ayudarán con información, experiencia y logística, según les iremos contando. Por ejemplo, está prevista una entrega final de Diplomas y Premios, los últimos días de Febrero, si no hay cambio de fechas.

El viernes pasado empezó la difusión de la convocatoria, y el objetivo es que, haciendo honor a su nombre, el Taller sirva de Comunicación en DDHH dentro de la Universidad, base formativa de toda sociedad avanzada que se precie, proyectándose luego a esa misma sociedad, a través de Medios de Comunicación y Entidades Colaboradoras, como en este caso la FAPE (Federación de Asociaciones de Prensa de España), la ACE (Asociación Colegial de Escritores), (AI) Amnistía Internacional y la Representación Española de la Comisión Europea.

La Comunicación en Derechos Humanos, a pesar de los años con que cuenta la materia, casi siempre resulta escasa, pobre, inexistente a veces, y hasta objeto de manipulación y polémica; lo comentábamos en el primer programa de la 13ª Temporada con Iratxe Momoitio, Directora del Museo de la Paz de Gernika. Cuando hemos llevado algún tema de DDHH a “El Planeta de los Libros”: especialmente La Libertad de Información (el enlace es de una de las últimas veces porque ha habido varias desde los inicios; muy recomendable todavía hoy las palabras de Carlos Carnicero hace 4 años en Libertad de Expresión), u otros temas como, por poner dos ejemplos: el Negocio de la Xenofobia, o Niños en Guerra, siempre nos ha parecido poco; quizá por eso intentábamos que los DDHH estuvieran lo más presentes posible en cualquier programa. Así terminamos la temporada anterior con el poeta Marcos Ana, hablando de su obra pero también de sus años de prisión y sus penas de muerte en la Dictadura de Franco.

Recuerdo también la entrevista con Rafael Argullol: Contra la Codicia. A pesar de tener una obra extensa y brillante en muchos aspectos, el Catedrático de Estética nos sedujo por un sólo poema: el que relata el suicidio de un jubilado griego en la Plaza Syntagma de Atenas en 2012. Públicamente, este hombre, abrumado por la indignidad económica, no quiso que éste fuera el legado a sus descendientes, prefirió quitarse la vida y hacer público su mensaje.

Otros muchos programas tienen que ver con nosotros, los humanos, en su totalidad y en cualquier parte del planeta. Hace 10 años, en Letras desde el Continente Africano, hablamos con Antonio Lozano de “El Caso Sankara“, su novela basada en hechos reales que todavía hoy debería enrojecer a algún país que puede llevar el post-colonialismo hasta el asesinato. En el mismo programa Manuel Esquinas, Editorial Zanzíbar, nos nombraba grandes autores africanos como Ngugi wa Thiong’o, desde hace años en las quinielas del Nobel de Literatura, donde tampoco funcionan muy bien los DDHH: “Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición” Art. 1, Declaración Universal DDHH (1948)

Volviendo al Taller, el objetivo es que los participantes realicen trabajos escritos desde el periodismo y la literatura en un sentido amplio; además de los conocidos géneros periodísticos, todos los literarios; incluyendo los que pueden tener sólo parte de ello: performances, guiones, o canciones escritas; por poner algunos ejemplos. Todavía más, la Literatura y el Periodismo tienen tantos nexos en común que el Periodismo puede acabar siendo un género literario o la Literatura pura Comunicación periodística.

En el Taller habrá muchas fuentes de información/formación, desde legales a noticias de la actualidad, y por supuesto libros y cualquier otra manifestación escrita y/o artística. El único criterio para valorar los trabajos finales serán los méritos de los textos presentados.

-el Nobel de Literatura,

o lo que debería ser en nuestros tiempos-

Los que nos siguen en Redes ya saben que nos ha parecido falto de criterio que el último Nobel de Literatura fuera para alguien cuyas letras nos dicen poco sobre el papel, habiendo tanto autor vivo merecedor de ello. Después de la boca abierta en el dentista (iba de camino al enterarme y ya no pude cerrarla), reflexiono por qué nos duele a muchos este Nobel, seguramente teníamos este Premio en más de lo que es.

Suecia los inició y fue aplaudida por ello pero, ¿hoy no deberían contar con mayor aprobación global? Nacieron allí pero se convirtieron en referente planetario y, como tales, deben empezar a serlo. Faltan criterios no sólo de méritos sino de reparto equitativo que evite las desigualdades que los DDHH denuncian: raza, sexo, lugar de nacimiento, etc… Falta  transparencia en el proceso de concesión, igual que en la mayoría de Premios, dadas las injerencias no literarias que suele haber. Es verdad que los países nórdicos son referente en muchas cuestiones, y siempre adoré su Ley de Jante, decálogo que incluiría que tampoco ellos son mejores que los demás.

Me comentan amigos nórdicos que en Suecia, además de la Monarquía, gobiernan la Economía 3 o 4 familias acaudaladas. Las concentraciones de poder no suelen llevarse bien con los Derechos Humanos, a pesar de que sea un país reconocido por su labor internacional en esta materia, la ciudadana sueca Barbara Hendricks es un buen ejemplo de ello, después de sufrir de joven la segregación racial en Estados Unidos.

Como decía el guión: “Nadie es perfecto”. Quizá Astrid Lindgren tenga que renacer en su país, y su revolucionaria “Pippi Calzaslargas” volver a hablar con claridad: la comida rápida (aunque le guste a ella misma) es diferente a la Gastronomía. Unir ambas -como reclaman linchadores profesionales en Redes o articulistas oportunistas- sólo nos llevará a incidir en la falta de criterio, deshumanización y banalización, que cada vez más gobierna el Planeta.

La pre- 13

octubre 3, 2016
"Otello, el Moro de Venecia"

“Otelo, el Moro de Venecia”

13 es el número de Temporada que queremos empezar este primer jueves de Octubre. Antes, todo el verano, vamos de pre-Temporada; seleccionando y leyendo, especialmente en Septiembre con la llegada de las “novedades”, algunas sólo de nombre, hay mucho repetitivo y, sobre todo, hay demasiadas novedades. Creo que fue Pessoa el que dijo que la Literatura no moriría por la falta de escritores sino por el exceso de publicaciones, y está bien recordarlo. Tal es la avalancha que, a veces, recomendamos un libro en las Redes al principio de leerlo y luego no nos da tiempo ni a acabarlo, lo cual es necesario para llevarlo a la Radio, o al Blog. Les parecerá caótico, con razón, y cada vez más.

En enero del 2017 cumpliremos 12 años en antena. Así que ya estamos cambiando la piel, o con ganas de hacerlo, veremos con qué medios contamos para ello. De momento la sociedad en la que estamos no ayuda mucho: no sólo por la actual parálisis política (con las consiguientes parálisis educativas, mediáticas, culturales, sociales y económicas). Lo peor es que si echamos la vista a los inicios del programa, el deterioro y el retroceso general es tan inmenso que nos ha hecho recordar a Aminata Traoré y su libro “La Violación del Imaginario” en el inicio de la 7ª Temporada: que no sólo se roba y viola lo físico, también nuestra propia imagen. Imaginario colectivo del que algunos se salvan, como dice un amigo: “los que siempre caen de pie”.

El juego de supuestos avances y retrocesos, parece la ficción real que nos toca vivir en todos los ámbitos. En Septiembre asistía a la Ópera de Otello, siguiendo mi admiración por Verdi y Shakespeare, y en honor al Bicentenario del Teatro Real (cuyas obras son cada vez más accesibles gracias a los avances de las NNTT). No fue muy aplaudida la Dirección de Escena de David Alden, por muchas razones ampliamente difundidas, aunque también tuviera buenas críticas. Entre bastidores se quedó el avance-retroceso que me inspiró la obra al verla. Ya en la Rueda de Prensa previa se valoró altamente el recorte casi total de la Xenofobia que contiene la tragedia “Otelo, el Moro de Venecia”; tras lo cual a la pregunta de un periodista (hombre) por la cuestión de Violencia de Género, supimos que aquí no había recorte, siquiera pequeño ajuste: “una obra de arte no puede ser valorada por cuestiones de género”. El Derecho Humano a la Vida, de la Mitad de la Población, permanece en las Tablas como en 1603.

Volviendo al inicio, hay libros que recomendamos en las Redes que sí hemos leído plenamente. Es el caso de Los Hijos Muertos (Premio de la Crítica en el 58, Nacional de Literatura en el 59) de Ana María Matute, reeditado por Cátedra  este 2016 en el 80 aniversario de la Guerra Civil y sus sucesivas pos-guerras. Más que recomendable. Resulta poco conocido, poco difundido en las aulas y fuera de ellas. Pero hay quien todavía se preocupa por estos imprescindibles y encontramos a uno: el director de Sobretextos, en la Radio de la Universidad de Jaén. En el enlace anterior les dejo su entrevista a la responsable de esta 1ª edición crítica de la obra, Maria Teresa Mateu.

Eso sí, me supo a poco, estimado Julio Ángel Olivares, porque sin duda estaría horas y horas hablando de la que fue considerada primera novela anti-franquista, que quizá por eso sigue sin tener la difusión merecida.

Historia de España en 70 minutos

junio 13, 2016
Reyes Católicos_Javi Rodenas y Luna Paredes

Los Reyes Católicos_Javi Rodenas y Luna Paredes

Hay que echarle humor del bueno a nuestra Historia y, desde hace 5 años, se ocupa de ello “Historia de España en 70 minutos, una obra de teatro que, tras pasar por muchos Institutos Escolares en un ardid pedagógico -tan grande como poco publicitado- llegó también a los Teatros, especialmente a las salas no oficiales, como Nave 73, donde hace casi un año vimos otra obra genial “Calderón Cadáver“.

Es curioso este país donde el Teatro Oficial sigue demasiado encorsetado (salvo excepciones, como la abroncada Zarzuela “¡Cómo está Madriz!“), a años luz de Shakespeare 400 años después, pero donde encontramos Teatro no Oficial, tan bueno como el que nos mostraron en La Puerta Estrecha y que llevamos al programa de Radio: “Shakespeare, La Tempestad; o esta Historia de España de Ernesto Filardi que tan necesaria nos ha parecido.

En el programa “Decidme cómo es un árbol” entrevistamos al autor de este libro de memorias, Marcos Ana, que además de poeta es conocido por ser el preso que más tiempo estuvo en las cárceles franquistas (23 años) y que a pesar de ello no guarda rencor sino todo lo contrario. Conversar con él fue otra forma de acercarnos a la Historia de España, y a la actualidad. Con esta entrevista, como advertíamos en la propia emisión, puede que tengamos que dar ya por terminada la 12ª Temporada. Eso sí, estamos llenos de proyectos y sobre todo con muchas actividades este mes de junio, si no podemos llevarlos a la Radio o el Blog del Planeta, seguro que darán para la comunicación en las Redes: Facebook, Linkedin o Twitter.

Cada una de estas redes es diferente pero al mismo tiempo igual. El Medio no es el mensaje, quiero contradecir a McLuhan. Alguna vez coincidí en este pensamiento, pero finalmente creo que es erróneo, como si el emisor tuviera algún derecho o el propio medio, cuando todo está en el receptor. Un receptor/a que cada vez es más emisor, y les animo a que lo sean todavía más.

Muchas veces nos llegan sugerencias a El Planeta de los Libros, como la de un miembro de las I Tertulias de Literatura Coreana, hace unos meses, que nos hizo llegar el libro de Marcos Ana. Mucha gente nos había hablado del poeta revolucionario y de su libro de 2007 (que sigue firmando con largas colas en la Feria del Libro de Madrid hasta este mismo año), pero fue gracias a esta acción generosa que empecé a leerlo, a descubrir una Historia que no me habían contado.

Este domingo pasado, me ocurrió lo mismo con la Historia de Filardi, que creo está desterrado en Canadá por cuestiones económicas; la política y la economía del país siempre facilitando el exilio. La Historia escrita por Filardi, que pueden ver todavía los dos últimos domingos de junio en Nave 73 y a hora europea de teatro -la 1 de la tarde-, la Historia me asombraba no sólo por el humor bien trenzado con la investigación y verdad histórica: había pasajes que aprendía, que no conocía. Que el Duque de Lerma se enriqueciera a expensas y con la propia voluntad de la Monarquía…, que tantos Reyes y Políticos robaran al país, aún en clave de comicidad, debería hacernos reflexionar sobre si queremos seguir siendo un país de chiste (esta expresión es mía y no sé si de alguien más) o ser serios cuando hay que serlos; es decir, cuando se trata del bien común.

De momento, seguiremos siendo pioneros de La Fiesta, La Playa y El Fútbol (con la maldad y la violencia que ya ha marcado el inicio de la Eurocopa en Francia). Más adelante, con más y mejor pedagogía en la Escuela, los Medios y las Artes, quizá descubramos el penoso Franco que gobernó este país 40 años (excelente interpretación de Luna Paredes).

O un Azaña que debería ser más reconocido, en serio, o al menos con el humor adecuado con que lo interpreta Javi Rodenas, al que -conexiones teatrales- tuvimos en el programa de Radio dedicado a La Tempestad (todavía en cartel hasta finales de junio) por su dramático y malvado papel de Calibán, aunque para algunos fuera una víctima, y tendría que mencionar a todos y cada uno de los actores y equipo técnico de esta obra también, porque se lo merecen, pero mejor vayan a verlos.

Siguiendo con “Historia de España en 70 minutos”, donde los más de 70 papeles son interpretados por 3 actores, sólo me falta mencionar a David Ortega que borda el papel de Duque de Lerma, gran ladrón de guante blanco en cortijo Real, aunque los robos ya sabemos que no sólo se producen en la política y la economía, quizá el mayor robo sea el cultural. Les dejo un vídeo-muestra de esta Historia, hasta la fecha.   

2016. Trabaje gratis, no se ofenda.

enero 11, 2016
autorretrato del mono_wikimedia commons

autorretrato del mono_wikimedia commons

Calentito empieza el año, no sólo en las cuestiones políticas y económicas, tan sobrevaloradas. En aquello llamado Cultura, que difícilmente sigue existiendo, terminaba el 2015 con una llamada de una fundación-taller de escritores…, por darles el título que ellos se arrogan. Proponen que colabore “El Planeta de los Libros” en un nuevo concurso literario para este año 2016.

Como estamos en nuestra 12ª Temporada y tuvimos hace años un fallido encuentro con el mismo taller, NO nos extraña que nos quieran vender gato por liebre. Llega 2016 y con él el mensaje escrito (por si alguien quiere que confirmemos la información, que en Periodismo hay que decir la verdad y confirmarla si es preciso). En esencia nos vienen a decir: os damos publicidad y a cambio nos la dais vosotros, gratis. Sé que eso se hace en algunas situaciones, publicidad por publicidad pero hete aquí donde salta la liebre: no sólo se trata de un intercambio de banners (que en tantos años no hemos aceptado), nuestro trabajo será también entrevistar y dar difusión a presuntos escritores. Ojiplática, nada más amanecer este día de enero a las 8 de la mañana.

Me dan a conocer más detalles: las entrevistas las haremos durante seis programas que dura el concurso, pequeñas y sencillas, la propia fundación-taller de escritores nos dará el cuestionario, me dicen. Respondo que, lamentablemente, “sin comer”, no podemos trabajar gratis, por más tiempo… Quiero subrayar el “más” porque ya lo hacemos habitualmente en El Planeta de los Libros, así que lo normal es que uno tenga un cupo en este sentido, y como avisé a mi interlocutor en 2015 cualquier colaboración debería ser remunerada, más aún viniendo de uno de los grandes talleres de escritura (aunque ya el año pasado me llegaban rumores de su decadencia).

La respuesta, dos horas después – tendría que consultarlo con los jefes- me hunde en la miseria, cito textualmente: “es ofensivo que llames trabajar gratis a nuestra propuesta de promoción mutua”. Es decir, su “propuesta de trabajo gratuita no aceptada” es una ofensa para ellos, y me lo dicen por escrito de parte del empresario-dueño de una fundación-que hace negocio con la cultura. Vamos, si fuera negocio de armas, drogas, trata de mujeres, o simplemente fabricación textil, saldrían en los periódicos, pero como hablamos de cultura pueden ser millonarios, vivir fuera de España gracias a las rentas, y que otros les hagamos el negocio. Nadie va a decir nada y otros muchos que sigan malviviendo.

Además de formarse en la escritura, habrá que conocer la realidad. Y este es el lamentable estado de la cultura en España, un país en el que la mayoría de la formación y difusión es patrocinada, publicitada y pagada. Cuando son grandes editoriales o medios de comunicación se entiende que, al menos, sea necesario pagarlo. Cuando somos pequeños lo que se prefiere  es “chulear”: ni 1€ por tu trabajo. Y todavía peor: cuando se juega con los sueños de escritura de los ciudadanos, hablamos de burlar, tomar el pelo previo pago, como hacen los Trileros de la Puerta del Sol de Madrid.

Si tiene como propósito de año nuevo acercarse a un taller de escritura, escríbannos antes, por favor. Este año especialmente, pero también los previos y los posteriores, me preocupa un asunto, ¿cómo educan los negocios de la cultura a futuros escritores y editores ? Incluyo talleres de editores porque también sufrimos hace un par de años un abuso similar ¿Qué enseñanzas les transmiten previo pago? ¿Se trata de desprestigiar la difusión cultural para venderles sueños imposibles? ¿O conocen tan poco de ella que de ahí la carencia de estudio y la propia ignorancia?

Desde hace años vengo diciendo a la industria de la enseñanza literaria que tiene que modernizarse con talleres que expliquen la labor comunicativa, que la valoren. Su falta de escucha corre paralela a la pésima representación de los escritores en nuestra vida social y mediática, por no hablar de la literaria. Hay excepciones, pero ¿no es cierto que muchos saben escribir y no comunicar?. Los mismos que lo saben todo sobre los medios de comunicación en este país, desde la barrera protectora.

La anécdota, además, me ha hecho recordar al gran Pote Huertas en el Documental Generación Kronen diciendo que a algunos escritores había que darles de comer a parte (o algo así, seguro que más fino). Gracias a ciertas labores de la cultura como negocio, ¿tendremos cada vez más escritores, talleres y editores que simplemente exijan nuestro trabajo, gratis, sin conocer lo que cuesta?

Una pequeña entrevista patrocinada en nuestro programa tiene un precio. No se trata sólo del económico, pactado por el Círculo de Bellas Artes de Madrid. También está el precio de la entrevista en sí, pagada o no, el trabajo que representa: la selección del autor@, entre miles de correos y mensajes en las redes (70.000 títulos aproximados se publican anualmente sólo en España). Después, vendrán las horas de lectura y comprensión, cómo hacer el guión, cómo llevarlo a escena sonora. Cómo conseguir que lo disfrute el escritor, que lo disfrutemos nosotros (gratis pero con dignidad) y, sobre todo, que lo disfruten ustedes, cualquiera que nos escuche.

Otra cosa es que muchos prefieran manejarnos para su exclusivo y pecuniario disfrute. Como al mono del selfie sin copyright. Él mismo se hizo la foto, no reclamó derechos pero, cuando se hizo viral, sí hubo quien intentó apropiárselos. Lo encontré en una simple búsqueda  de imágenes: “talleres de escritura sin copy right”,en Google, buscando como ilustrar el artículo. Por algo será pensé, y me sentí identificada.

No pudieron con el mono así que, aún con estos inicios, en 2016 procuraremos seguir creyendo en la Cultura más allá del negocio.

Todos deberíamos ser feministas

diciembre 31, 2015

Los propósitos de Año Nuevo vienen a ser lo que las promesas electorales antes de las elecciones. Sirven para no cumplirlos. Una se plantea con toda su buena intención algún que otro objetivo que se esfuma en cuanto se presume un poco delante de amigas y familiares. Del mismo modo, a los políticos se les llena la boca de los temas que preocupan a la ciudadanía durante la campaña electoral y sueltan discursos demasiado preparados y artificiales para después padecer una amnesia repentina y negar todo aquello que prometieron.

La política en este país funciona así. ¿Y la política cultural? Nefasta. No existe interés por la cultura, por la cultura de verdad, porque una población culta es una población peligrosa… para ellos. Por otro lado, los medios culturales cada vez comunican menos y cada vez son más pseudoculturales. Los grandes medios culturales no ayudan a promover un cambio e incluso, a veces, parece que intentan poner la zancadilla a otros medios que sí están por la labor. Y las personas cada vez renegamos más de la cultura, como si no fuera algo importante.

En este artículo quiero hablar de feminismo. ¿Y por qué hablo entonces de cultura? Porque el feminismo, aunque solemos verlo como una cuestión política y social, es también una cuestión de cultura.

Todos deberíamos ser feministas No me sorprende que libros como Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie apenas haya tenido repercusión en los medios culturales. Vivimos en sociedades patriarcales, en un planeta donde la mitad de la población, hombres, quieren mantener los privilegios a costa de la otra mitad de la población, mujeres, y, por tanto, la mayoría de ellos prefieren el inmovilismo y el statu quo a mostrar interés real por hablar de feminismo.

¿Por qué tanto miedo? ¿Saben los hombres qué significa ser feminista?

El feminismo, como se recoge en el libro Feminismo para principiantes de Nuria Varela, es una teoría de la igualdad que pretende hacer justicia social, un movimiento social y político [y cultural, como he comentado] que lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres. Sin embargo, el machismo es una teoría de la inferioridad en la que se considera a las mujeres inferiores a los hombres. El feminismo no simboliza ir en contra de los hombres, sino que se posiciona en contra de los privilegios que la sociedad patriarcal les otorga y lucha por cambiar esa estructura que perjudica a las mujeres, pero también a los hombres. No se trata en ningún momento en ser superior a los hombres, más bien en ser iguales. Fácil y claro.

Te miran con buenos ojos si eres ecologista, vegana, acudes a las manifestaciones en contra del cambio climático o del TPPI, si perteneces a algún movimiento social o si eres una participante activa de algún partido político o asociación. Sin embargo, di que eres feminista y poco faltará para que te miren como si fueras la propia encarnación del mal. Para muchas personas es fácil ver la opresión de las grandes empresas, de los bancos o de algunos políticos sobre la ciudadanía, sobre la clase trabajadora pero se niegan a ver la opresión de los hombres sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. Parece ser algo ajeno a ellos.

Por ello, recomiendo la lectura de Todos deberíamos ser feministas. Inicialmente fue una conferencia que la escritora dio en 2012 y que se ha convertido en libro. Se trata de un breve ensayo que intenta explicar de forma clara por qué es importante el género, qué significa y qué situaciones sexistas o discriminatorias del día a día vivimos las mujeres. Me parece muy acertada la idea de emplear situaciones cotidianas porque en esos detalles, que para algunos resultan banales o una versión descafeinada del feminismo, es donde comienza la desigualdad y la violencia contra las mujeres.

Aunque el contexto del libro se centra en África, las situaciones contadas nos resultarán bastante familiares, situaciones discriminatorias y sexistas en diferentes esferas de nuestra vida: en el trabajo, en el ámbito personal,Chimamanda Ngozi Adichie social y de pareja o en relación a las emociones y la expresión de sentimientos. Chimamanda Ngozi argumenta con un lenguaje directo la necesidad de conversar sobre feminismo, tanto por parte de mujeres como de hombres, y quitarle de una vez por todas las connotaciones negativas que conlleva ese término porque «si es verdad que no forma parte de nuestra cultura el hecho de que las mujeres sean seres humanos de pleno derecho, entonces podemos y debemos cambiar nuestra cultura».

Amigos, compañeros, ¿nos tomamos un café el año que viene y hablamos de feminismos?

Nada que perder

diciembre 16, 2015

Imagen de “Nada que perder”: Cervantes, Cobrador del Frac

El último programa del 2015, este jueves 17, lo dedicamos a una obra de teatro, estrenada hace poco y que ya tiene prácticamente las entradas agotadas. Se trata de “Nada que perder”. Y ha provocado tan buena acogida que volverá el próximo año, en primavera, a la sala Cuarta Pared.

¿Qué tiene la obra que ha conseguido tan buen recibimiento? No se trata de un entretenimiento o apuesta comercial, en una gran Sala o con el habitual marketing mediático, que desde hace tiempo ya utilizan también los Teatros Públicos. Tampoco entra dentro de la categoría de actividades culturales varias donde la profundidad no existe, las que se hacen fácilmente populares. “Nada que perder” habla, como anticipa el título, de la situación insostenible de El/Ella, aquellos que nada tiene que perder, todos los que se encuentran en esa situación socio-económica, que son muchos en el mundo, pero que en la obra no se avistan tan lejos, sino que se ubican aquí y ahora, en la España actual, que no es Marca España.

Es fácil hablar de problemas políticos o económicos: el descrédito es casi absoluto, mientras su popularidad sigue al alza, acercándose cada vez más por su información y opiniones a la tipología de contenidos basura, especialmente en los Medios de Comunicación. “Nada que perder” no se conforma con esos fuegos de artificio momentáneos que llegan a máximos de audiencia y provocan estrellas mediáticas. Esta obra no puede perderse en el corto plazo, su preocupación es social y cultural, asuntos que viven a largo, tan eternos como el propio ser humano, entendido como humanidad.

El éxito de la Sala Cuarta Pared no ha llegado de la nada, en 2016 cumplirá 30 años y, a lo largo de estas tres décadas, tiene otras muchas obras importantes y premios. En la entrevista de este jueves 17, Javier García Yagüe, uno de los fundadores y su director desde 1991, nos confirma su trabajo en equipo, su línea artística de compromiso social, su capacidad de reflexión y crítica. “Nada que perder” surge del trabajo de cuatro dramaturgos que se preguntan -y nos preguntan- por los fallos de nuestra mecánica social, y cómo ello afecta toda nuestra existencia, desde los principios de convivencia a la cultura laboral, mientras nos entretenemos con los fuegos de artificio políticos o económicos también presentes en el texto.

La obra  surge en un Teatro donde se ama y se trabaja por la cultura y, por si esto fuera poco, se la valora socialmente, como necesidad imprescindible. Lejos de los responsables culturales de otros ámbitos, incluso mediáticos, que ahora abogan porque la cultura entre en el debate político electoral, ¿a estas alturas del siglo XXI?, ¿en este país seguimos pidiendo eso?, ¿por qué no aspirar a que la política sea un pequeño ámbito de la cultura? Quizá porque los grandes Medios están en una situación lamentable, zarandeados por intereses políticos y económicos, como constatamos en octubre en el programa “libertad de información en el siglo XXI” y posteriormente en la Jornada de mismo título que organizamos en la URJC.

Por todo ello, son siempre necesarios los pequeños-grandes lugares como Cuarta Pared o Radio Círculo. Ahí intentamos desde hace tiempo otra comunicación, lo intentamos. En las anteriores elecciones regionales, en la primavera de este año, desde “El Planeta de los Libros” pedí a los cinco principales candidatos una entrevista para hablar de Cultura en la emisora. La respuesta fue nula. Los políticos siguen sin tomar en serio la cultura y todo lo que sea a largo plazo, pero las ideas acaban reflejadas, aunque sea cínicamente, en los grandes medios, y de ahí las peticiones de que al menos mencionen un autor o un ensayo (con el título adecuado).

En otros países los políticos tienen un currículo cultural, previo y conocido antes de su elección. Aquí y en buena parte de los países menos avanzados seguimos con la incapacidad de entendimiento entre cultura y política. Ocurre incluso ahora cuando tenemos bastantes estrellas culturales en la política (y por tanto en los poderes mediáticos y económicos asociados). Siempre tuvimos algún escritor metido a político, normalmente saliendo escaldado, pero ahora la tendencia va a más. Hay un cierto glamur en incluir un escritor@ en las listas electorales independientemente de su valía como tal, de hecho los que aceptan suelen ser los más mediocres.

En el info-entretenimiento político en el que nos encontramos, me fijo especialmente en estas estrellas culturales que llevan meses haciendo pinitos como candidatos a próximo ministr@ de cultura. Antes del verano leí el anuncio de un evento titulado: “Qué haría si llegara a ser ministro de cultura” (o algo así) se celebraba en una librería donde un supuesto escritor de izquierdas respondía a las preguntas de un supuesto periodista (creo que de derechas).

Como suelo hacer no doy nombres, porque más que señalar a las personas me interesa el esperpento embellecido siglo XXI al que asistimos. Por otra parte, simplemente por mencionar estas artimañas, los aludidos se enteran y ya señalan a la culpable, con los vetos y problemas consecuentes. Sólo añadir que a aquel supuesto escritor lo tuvimos gestando en Radio Círculo, hace tiempo, y le pusimos el siguiente mote “si quieres conocer a fulanillo dale un carguillo”. En la emisora desde hace más de tres temporadas no tenemos técnico de sonido, nuestra FM fue vendida hace más de un año y, últimamente, no podemos editar programas (nos llevamos nuestro propio ordenador) y a veces no funcionan los equipos.

Si llega a Ministro el de la charla, no quiero imaginarme cómo acabaremos. Aunque nunca se sabe si hay males mayores esperándonos. También suenan posibles ministros de cultura en los partidos de la derecha y -casualidades de la vida- también ahí tenemos un@ conocid@ de la emisora. Entre los más firmes candidatos, una llamada escritora que ni menciona Radio Círculo en su currículo, quizá no quiera que se investigue. Como me comentaba García Yagüe off the record, lo peor de las actuaciones poco éticas es que van a más cuanto mayor es el poder que se tiene: “el carguillo”. El Currículo ético tampoco se trabaja en Política.

Así y todo esperamos el 2016 con cierta alegría, no puede ser tan malo como nos lo pintan. No hay “Nada que perder”, lo perdimos hace tiempo, estamos en situación extrema, aunque como bien dice el director de la obra de teatro, son esas situaciones las que tiene que evitar la sociedad, no podemos esperar que a pesar de la injusticia nunca ocurra nada.

Cerremos 2015 con una anécdota de la Radio, entre las muchas de programa a programa y fuera de ellos: “Saben aquel@ que dice.. “, estilo el gran humorista Eugenio, “¿qué necesitáis en Radio Círculo?, yo se lo hago llegar a Carmena (Alcaldesa de Madrid)”. Quizá los nuevos políticos empiecen a preocuparse por la cultura, más allá de festivales culturales navideños, de momento respondí a la pregunta que me dijera con quién tenía que hablar para llegar a Carmena, me encargaría encantada y personalmente de exponerle nuestras necesidades. Sabía que no habría respuesta. Muchos asuntos tienen que cambiar este 2016 y, desde luego, sería sólo el inicio de un cambio que requiere tiempo. Feliz Año, Felices Años.