Posts Tagged ‘Feria del Libro de Madrid’

Oficialidad Cultural

mayo 31, 2015

ForSaleLos últimos días llegan correos del poco caso que hacemos a nuestras figuras y referentes culturales. Sea Giner de los Ríos, fallecido justo hace un siglo, o el poeta libertario Jesús Lizano, que perdimos recientemente. La escasa repercusión mediática revela una vez más la fatalidad cultural en la que nos encontramos: todo lo que no sea Cultural Oficial se ve abocado al silencio, a la invisibilidad, salvo contadas excepciones para confirmar la regla.

Desde hace tiempo hay una Nueva Cultura que lucha por ser reconocida, de acuerdo con su valor, más ampliamente, situarse incluso mano a mano con la Oficial por derecho propio. La Cultura no puede oficializarse casi completamente, salvo que queramos volver a tiempos que mejor olvidar.

Ayer en un triple teatral, que espero no volver a repetir (mejor de uno en uno), iba transitando desde la Oficialidad al nacimiento de nuevas propuestas. En el Centro Dramático Nacional, dirigido por Ernesto Caballero, asistía a su propia obra: “Oraciones de María Guerrero”, en el Teatro que lleva el nombre de la actriz. Más que de una obra en sí, se trataba de una ponencia histórica del teatro oficial los últimos ciento y pico años, con perspectiva de género. La escena teatral se crea a partir de unas conferencias dramatizadas en la Biblioteca Nacional, que dan pie al director para crear un nuevo género: Confedrama, un híbrido que salva la dirección -marcando los tiempos a la intemporalidad del arte- y la actuación de Ester Bellver y Elena González.

Dos horas después. En La Cuarta Pared, una de las salas decanas del teatro alternativo, escucho “La Fiebre”. Un monólogo que no alcanza la expresión teatral, escenográfica o corporal, ni si quiera una guinda final que recordar, como el reggaetón La Gasolina con el que terminaban (muy anti- oficial y sacrílegamente) las previas Oraciones de María Guerrero.

El texto de La Fiebre resulta inconexo y acelerado, verborrea lanzada al público sin posibilidad de defensa. Cualquier guión de radio cuida más ritmo y argumento. Nos sorprendió en una sala donde hace poco descubríamos “La Mirada del Otro“, a cuyos protagonistas invitamos al programa. El recorrido es siempre así, sinuoso e imprevisible.

A las 12 de la noche estábamos en los nuevos Teatros Luchana, todo un síntoma del despertar teatral madrileño: un gran cine cerrado hace tres años reabre como escenario múltiple. La novedad – como tantas otras en el mundo de la cultura- tarda en conocerse. Muchos se acercan al bar de la entrada, y allí se enteran de que están en el vestíbulo de 4 salas de teatro; a falta de comunicación, difusión, o al menos un buen rótulo que lo señale.

Sin ninguna expectativa previa, “For sale” me impactó de entrada por la energía y simpatía de sus actores. Como en los teatros más populares, ellos – o mejor ellas, que son la mayoría- nos invitan a entrar en la sala, nos acogen con tanta alegría y movimiento que la cuarta pared empieza a evaporarse muy rápido.

La compañía hace un cabaret socio-político cuyo formato y actuación convence. Las actrices pareces auténticas bailarinas y quizá por ello se echa en falta escuchar más y mejor el texto, o que el texto sea más atrevido. Este cabaret es una denuncia al poder abusivo del dinero: la especulación financiera, los empleos basura, los desahucios, todo lo que conocemos ya, a veces incluso en lo personal. Lo impactante es que el arte haga suyo todo eso: que las actrices del cabaret se transformen en brujas malignas, divertidos payasos, anti-disturbios o plañideras. Un intento de catarsis necesario al que el público reacciona de forma diversa: indiferente o pidiendo más.“Soy Política, pueden hacerme un escrache” se queja cómicamente Irene Galán en el papel de Política-Clown ¡Es Esperanza Aguirre!-gritan a mi lado. 

No quisiera despedirme sin mencionar la Oficialidad Cultural más actual en el mundo del libro, esa Feria del Libro de Madrid que año tras año sigue cayendo en los mismos errores. Hace poco un periodista añoraba aquellos años en los que las compras de la Reina Sofía en la inauguración eran apuntadas con devoción y augur de buenas ventas.

Miro alrededor, buena parte de los escritores que más admiro no pisan la Feria desde hace años: un evento comercial donde la literatura es mera excusa. Menos aún, se fijan en lo que compra la Reina Sofía, o cualquier otro miembro de la Monarquía. Quizá quisieran otra inauguración, más acorde con los tiempos, que reivindicara la Cultura Republicana o Libertaria, que siguen siendo tan nuestras, o que no hubiera ese mismo día y el anterior ataques neonazis a la librería La Malatesta. Mientras tanto la Feria sigue tirando de nuestras reliquias, paseándolas con extrema oficialidad y sin que suene un pitido, como los de ayer en el fútbol al llamado Nuevo Rey. Como llevamos años anunciando en nuestra página de facebook, el fútbol no es cultura. Quizá la cultura pueda plantearse otras formas de protesta, preguntarse incluso si la Feria del Libro de Madrid es realmente cultura o sólo oficialidad, y cómo mejorarla. De colofón les dejo este cartel que ha sido contestado por algunos colectivos como Mas Mujeres, aunque por supuesto sin respuesta oficial de la oficial feria.

FLM2015

 

Una belleza el cartel para la próxima Feria del Libro de Madrid, pero… ¿por qué la flecha? ¿No puede una mujer ser feliz y entretenerse con un libro sin que sea de asuntos del corazón? Una vez más la mujer es retratada según estereotipos flojos, que la acercan a la futilidad, al romance, al flechazo. Hermoso el arte, pero, ¡por favor, quita la flecha del libro! #‎quitalaflecha‬

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Arte y Barbarie

abril 15, 2013

harmonicusPasan las semanas y hace ya casi un mes que tuvimos en el programa a Miguel Ángel Hernández por su “Intento de escapada”, entonces me prometí hacer un par de comentarios en el blog, sobre el libro y la entrevista. Como él bien comentaba, la obra atrae más por el debate en torno a los límites del arte que por la novela en sí, pero ésta tiene al menos un par de aspectos que no me dio tiempo de comentar. En primer lugar hay una denuncia del drama laboral en nuestro país, a través de emigrantes que bien podríamos ser nosotros mismos, donde todo vale con tal de trabajar, en lo que sea, como sea, y por 20 euros diarios. De ahí a que el arte – como una parte más de nuestra sociedad decadente- se aproveche de la situación, sólo hay un paso y, aunque en la novela la historia del emigrante es mucho más cruda que cualquier acción artística (al menos conocida por la que escribe), en la entrevista el autor y crítico de arte menciona a Santiago Sierra– que rechazó el premio nacional de artes plásticas 2010 con un manifiesto crítico– que resulta ser inspiración del artista maltratador de la ficción.

Dice Miguel Ángel en la entrevista que el arte y el artista pertenecen también al mal social que nos circunda, que no tienen posibilidad de escapada, incluso aunque se les dieran las herramientas para ello. Ahí discrepo, sobre todo porque esa visión evita que efectivamente se apueste por un arte regido por los propios artistas, por estructuras creadas por ellos mismos, provocando en su lugar la existencia de figuras mediático-heroicas con las que ya hace tiempo dejaron de moverse las sociedades modernas.

La falta de un tejido creativo bien organizado llega mucho más allá de las artes plásticas, y especialmente a todo lo que tiene que ver con el espectáculo, los medios de comunicación y el periodismo. En la Federación de Asociaciones de Periodismo de España (FAPE) me entregan hace unos días una chapita con el lema “Sin Periodismo no hay Democracia”. Deberían añadir el adjetivo Independiente; periodismo hay pero, mientras los periodistas no estén en la organización de los medios, su independencia dura tanto como lo que decida su propietario, o se socaba ésta con recortes o anulación de contrapartida económica.

Que el arte puede alejarnos de la barbarie y formarnos frente a ella, lo atestiguaron Enrique Vicién y Pablo Cruz en el último programa “Literatura para niños y grandes”. Obras literarias, obras cercanas a otras artes (por fin estoy aprendiendo a tocar la armónica), obras también requeridas por los adultos porque por mucho que sepamos hay materias en las que estamos a nivel infantil y, en definitiva, nunca dejamos de ser niños grandes.

Otra muestra de que el arte puede alejarnos de la barbarie y formarnos contra ella es una obra de teatro que pueden ver en la Sala Cuarta Pared los dos próximos domingos: “Teatro por Alimento”. También te entregan una chapa, que guardo igual que la de la FAPE aunque nunca me las vaya a poner. En el caso de esta representación de “Comedia sin título” de Federico García Lorca, no ponerme la chapa tenía también que ver con la vergüenza; llegamos los espectadores con nuestros kilos de arroz o cualquier otro alimento no perecedero, y observamos cómo se hacía una pequeña barricada con todo ellos, como atestigua la foto

Teatro x Alimento: el director y algunos de los actores

Teatro x Alimento: el director y algunos de los actores

Si de entrada no me apetecía ponérmela (aunque le agradezco igualmente a Dante AC su creación para el recuerdo), después del debate con los actores y el director, después de la intervención de una espectadora que se identificó como receptora de alimentos y las lágrimas de una de las actrices (que no actuaba), me angustia una situación extraña: no saber muy bien cuál es mi lugar.

De momento El Planeta de los Libros sigue sobreviviendo gracias a colaboraciones. La próxima en la Feria del Libro de Valladolid, donde tendré el placer de volver a entrevistar a Soledad Puértolas, y donde además podré disfrutar de un programa tan lleno de contenidos que ya lo querría para sí la Feria del Libro de Madrid. Se lo dejo aquí por si se animan a venir.

Llega el “Sálvame” de los libros

mayo 27, 2011
Puerta de Sol. Mayo 2011

Puerta de Sol. Mayo 2011

Para los que no vean Telebasura en España, sería preciso una aclaración: “Sálvame” es un exitoso programa de actual producción, de Telebasura. Este espacio, o “La Noria”, o algunas series de ficción o ciertos falsos debates, se caracterizan por dirigirse a nuestros instintos. Si hay algo de racionalidad en ellos suele ser para ocultar esa naturaleza propia proclive a desmenuzar las entrañas (por eso son llamados también “prensa del higadillo”). De esta forma se dirigen a los que ellos llaman comúnmente idiotas, y su principal objetivo es idiotizarlos aún más.

Y ¿cuál es la traslación de “Sálvame” a los libros? ¿Cuál es la acción programada y costosa (con dinero público incluso) que más apela a nuestro instinto, a nuestro ego lector (incluyendo el cómo nos ven los demás), contando con nuestras vísceras más que con nuestra cabeza, considerándonos lectores poco serios, y por tanto susceptibles de ser idiotizados todavía más? Sin duda, cualquier Feria del Libro al estilo de la que se organiza y promociona, estos días, en Madrid.

Vaya por delante la defensa de muchos editores y libreros buenos, que buscan en la feria no el desinformado consumidor que compre cualquier cosa y les salve de la ruina económica, sino un encuentro literario de verdad, un intercambio fructífero para ambas partes, en el que el lector acabe comprando, o no.

Algunos pensarán que es exagerado decir que una Feria del Libro considera idiotas a los lectores. Cualquier Feria que se precie se encargará además de decirles lo contrario, apelar a su prurito lector, a sus ganas de conocimiento, y todo ello en un marco incomparable elegido para tal fin; en Madrid nada menos que su parque más emblemático: la industria del papel también tiene que esconder, rodeada de árboles, su escasa conciencia ecológica.

Pero de lo que se trata es de pasear, y qué mejor que un parque. Cuanta más gente mejor, la cifra importante de una Feria como ésta, además de las ventas, es el número de visitantes. Y ya se sabe para atraer a los niños, a los ancianos, a los jóvenes y a los no tan jóvenes, lo que funciona no son sólo las buenas vistas; en estos tiempos mediáticos, lo que arrasa es el famoso, o la famosa…, desgraciadamente. 

Da igual que Ana Rosa no haya escrito su libro (“Sabor a hiel”, que la editorial Planeta tuvo que retirar hace año y medio), la fila de compradores y cazadores de firmas da varias vueltas entre las casetas, lo anuncian por megafonía, lo dicen los titulares -cada vez más convertidos en anuncios publicitarios. Y siempre hay alguno que se pregunta, ¿cuál es la venta estrella hoy en la feria?

Entre las estrellas y la masificación de la oferta, es fácil sentirte impotente para localizar libros que le interesen o podrían interesarle. Podemos acabar comprando nueve libros que nunca leeremos y uno para mantener nuestro espíritu lector. A quien le importa.

Como dicen los Acampados de la Puerta del Sol: no estamos contra el sistema, el sistema está contra nosotros. Un sistema en el que siempre están los mismos, en la organización o en la lista de firmas invitadas. Hablamos de una casta o élite feriante cada vez más alejada de los lectores, cada vez más obsesionada por las ventas. Sólo le faltaba a la feria la llegada de la gran locomotora de las finanzas europeas. Y llegó. El país de Ángela Merkel limpia a golpe de comercialización literaria lo que todavía esconde una cultura no repuesta de su historia hitleriana (como bien nos recordaba Heleno Saña recientemente en un programa)

Los libros no tienen la culpa de todo esto. Son utilizados, como un producto más del mercado, o un arma de poder. Si lo que quiere es leer, no necesita de todo esto, todo lo contrario.