Posts Tagged ‘Portugal’

Países y pandemias

enero 10, 2022
Foto Wikipedia

Después de más de un año viviendo en Lisboa, acostumbrándome de nuevo a Madrid y esperando que este 2022 nos permita hacer más actividades culturales. Esperanza en general y con cautela porque si algo nos faltaba a la Cultura en España era la llegada del COVID.

Es cierto que en Portugal la sanidad pública está más privatizada que en España. Solo por poner un ejemplo, si uno necesita hacerse un análisis de sangre, le puede costar la broma de 30 €, incluso cuando se lo recomienda el médico de turno de su centro de salud. Cierto también que en materia de COVID, Lisboa me ha demostrado una mayor solidaridad y organización que lo que estoy viendo por Madrid. El sistema de vacunación es por supuesto gratuito, como en todos los países, y más o menos coinciden en tiempos. Vamos a la gran diferencia a día de hoy.

Test de antígenos gratis y organizados.

En diciembre antes de volver a España, por si además del certificado de vacunación exigían una prueba de las últimas 48 o 72 horas, fui a la farmacia que tenía frente a mi vivienda en Lisboa. Allí mismo, un test de antígenos gratis solo requería mi número de usuario de la salud pública portuguesa y un correo electrónico (o móvil) donde enviarme el resultado.

Casi un mes y medio después me encuentro que en las farmacias de Madrid no solo no se hace la prueba, se analiza y se añade al currículum médico de cada uno, aquí se habla de vender los test y, todavía más, se utiliza la venta de ellos en los supermercados de Portugal Allí a 1 €, aquí no se sabe ni si llegarán, mientras en farmacias se venden hasta casi por 10€, las que lo tienen.

Curiosamente a los políticos en las comparaciones internacionales se les suelen olvidar las ventajas del otro. El país vecino empezó la venta en supermercados cuando llevaba meses con puestos para realizarse la prueba gratuitamente en distintos puntos de Lisboa: 31 de marzo de 2021.

Mientras, el virus sigue sin detenerse. En diciembre pasado se cumplieron 2 años de pandemia; de su inicio oficial, que no de su anuncio ni las medidas correspondientes. Seguramente tenemos virus para el 2023, y no sé si más allá. La gran pregunta es si por fin los políticos, atrincherados en millonarios sueldos y beneficios, y que también reparten millones entre agentes sociales para mantenerlos callados, acabarán entendiendo que estamos ante la gran catástrofe de salud pública del siglo. De momento.

Preguntas y más preguntas. Si los políticos actuales mostrarán este año menos ignorancia, y al menos algo de credibilidad. O si en 2022 no seguirán matando, vía Covid u otras enfermedades mortales mal atendidas.

Alabo la sanidad pública española pero, ¿es el COVID el caballo Troya para acostumbrarnos a la muerte, a la privatización y al copago?

Este invierno del 22, el Covid y la pobreza energética perfeccionan ese troyano, y hasta es mejorable. En los medios no deja de aparecer una antoñita la fantástica que augura un futuro “maravilloso».

En qué planeta vive, qué tiempos, qué ideología totalitaria y propagandística. Pintan bastos, y solo estamos a principios de año. Cuídense.

 

 

Gobernar sin Credibilidad

abril 27, 2020

Además de las palabras, el silencio es otra forma de engaño. Mientras en lo personal puede haber algún objetivo positivo. En lo público, callar la verdad es un atentado a nuestro derecho a la información, entre otros derechos y libertades fundamentales.

Gobiernos, como el de Portugal o Alemania, han gestionado, e informado sin silencios, sobre el Covid_19 y por tanto sus gobernados les dan suficiente credibilidad. Aquí estamos con un gobierno nacional y varios autonómicos entre silencios, con preguntas sin respuesta. Como niños a los que se echa de la conversación de mayores. Mayores, gobiernos, que reducen nuestros derechos, hasta el derecho a la propia vida.

Aborregarnos como niños no es nuevo en este país, solo que se ve más en situaciones difíciles, ahora hasta socialistas y podemitas parecen añorar la época de ordeno y mando. La ministra de defensa ayer mismo iba así contra los ciudadanos: «A veces España es un país donde todos sabemos de todo». Quizá sea que le queda grande el puesto y cuando no se tienen argumentos para su gestión recurre al menosprecio de los demás.

Seguimos. Son muchos casos, así que solo pondré algún otro de muestra. Otra ministra. La de educación. Ella se atreve a hablar incluso de comunicación gubernamental, con tan poco conocimiento que hasta dice: «No podemos aceptar que haya mensajes negativos, en definitiva falsos».

Una clase educativa gratis para la ministra: una noticia puede ser negativa y verdadera, igual que una positiva falsa. Veamos la diferencia en dos casos prácticos: España «el país con la mejor sanidad del mundo», mensaje, propaganda o noticia positiva y falsa. «España, el país con más sanitarios contagiados del mundo». Realidad más que negativa, desastrosa, y lamentablemente verdadera: 20%, frente a nuestro inmediato competidor, Italia, un 10%.

Después de 6 semanas de confinamiento y sufrimientos como los que veremos más adelante, los ciudadanos mantenemos el tipo, y a pesar de los gobiernos y su comunicaciones, o quizá precisamente por ellos. Es una necesidad ser críticos, no solo con los datos que nos dan, también con sus mensajes de propaganda.  

Como he conocido a responsables de comunicación de algunos gobiernos, sé que tienen una gran profesionalidad (algunos). Aunque no vale de nada si el jefe es un inepto. Hay ministras y ministros que siguen la comunicación populista de Trump o Putin. Ayer Trump suspendia las ruedas de prensa, aquí vamos por el mismo camino.

Los dos mencionados, como muchos otros de esta política actual donde vale más un imagen que un cerebro (imagen con billetes, se entiende), los dos dirigentes se unen, salvando sus supuestas diferencias ideológicas en un objetivo prioritario: aborregar a la población, empezando por los medios de comunicación (de ahí la pasta que se están llevando la mayoría por poner la cara sonriente, la alegría enlatada, la positividad casi religiosa)

Menos mal que no estamos en tiempos de autarquía y nos llegan noticias del exterior. Fíjense dónde coloca la Comunicación Gubernamental Bill Gates en sus 7 Tesis Para Vencer al Covid_19. Segundo lugar, sí. En España, como además de borregos, algunos dirigentes nos consideran ignorantes (nos ven como su fiel reflejo) ya llevamos una larga lista de errores y lapsus en comunicación. Situaciones de incompetencia gestora, que creen que aceptamos con un «mate al mensajero»: la comunicación.

La incertidumbre que todos sufrimos no solo viene del virus, sino más de la pésima gestión y comunicación. La ministra de defensa, de nuevo: Dice que llora (cuando llega a casa), como si ahí se confesara y lavara sus pecados. De casa a casa. Debería ponerse en contacto con los muertos en domicilios que, solo en Madrid, lleva contados Policía Nacional: hasta 70 muertos al día en sus casas, a la espera de salir a la luz, a la espera de que se hable con los familiares que sí debieron de llorar, mucho. Algunos velaron sus cadáveres en casa durante días.

Muertes ocultadas, no contadas, despreciadas como la mayoría en Madrid. Y sólo ahora, gracias a una fuente anónima de Policía Nacional, se nos informa de lo terrible de la situación.

Aquí y en el resto del país, lo importante sigue siendo mantener el poder político, no las vidas, ni siquiera las vidas de los que nos cuidan. Tiene que salir un enfermero de un hospital madrileño a contarnos que luchemos por ellos. Después de más de 35000 sanitarios contagiados y una querella ante el Tribunal Supremo, nuestros sanitarios sin respuesta gubernamental han decidido tomarse la comunicación por sus manos.  

La idea de comunicación de este gobierno se estudiará en universidades: manipulación, bulos, aborregamiento y no sé cuantos errores más. Hay que estudiarlo, si es que la Universidad no está a la altura de nuestra Política. El título: Propaganda versus Información. Ya comentaba algo en Comedias y Tragedias hace un mes.

¿Y la cultura? me preguntan algunos. Si de política gubernamental y de vidas estamos tan mal, a la Cultura no se la espera en España. Fue una de las primeras muertes, ya estaba enferma desde hace años, hasta el punto que en noviembre le dedicamos un programa: Cultura Oficial Española.

La Pandemia solo hace empeorarlo todo. Y aunque el virus se contenga, la ineficacia comunicativa creo que irá a más. En un mes, quién sabe, ¿un robot contestando a los periodistas?, ¿periodistas robots? Ahí sí pueden aducir fallos técnicos.

Como la comunicación gubernamental es tan pésima, nos preguntamos unos a otros. Hace poco una amiga me pedía, ante la falta de credibilidad reinante, que mirara en mi bolita de cristal. Sí, cree que tengo capacidad de prever; será por la falta de previsión que sufrimos. Y nos fuimos al más allá. Y le dije que imaginaba una estampida, lo normal cuando a los borreguitos los tienes demasiado atados:  saltar la cerca. En fin, he copiado un poco a Bill Gates, espero que ella no se entere.

Y hay algo que no consigo ver todavía, por si tienen respuesta: cuándo romperemos la cerca. Cuándo las mentiras, el hambre, la necesidad o la rabia nos harán salir a la calle. ¿Cuestión de tiempo? Entre tanto, como seguirán intentando silenciar y manipular nuestros derechos y libertades, seguiremos hablando entre nosotros. De la misma forma que nos cuidamos entre nosotros.

Salud y valor.