Posts Tagged ‘lenguaje’

El poder del lenguaje. Política, literatura y sexismo

octubre 9, 2015

Las palabras que decimos y las que nos dicen provocan sentimientos y emociones en nuestro interior. Por ello, elegimos con cuidado aquellas que deseamos pronunciar. Por citar un ejemplo básico, no produce la misma reacción en aquella persona con la que hablamos: «Eso es una tontería» que «No estoy de acuerdo contigo». La primera frase emite un juicio, carece de empatía y puede hacer daño. La segunda, habla desde el yo y es, a priori, más cortés. Además, utilizar una u otra deja entrever quiénes somos, cómo nos comunicamos y cuáles son nuestras intenciones. Como tampoco es lo mismo escribir: «Ha llegado una invasión de refugiados a un determinado país» que obviar la palabra invasión.

lenguaje

Por M. Adiputra

En líneas generales, esto es el lenguaje. Un sistema de códigos que sirve para comunicar ideas y pensamientos y para representar la realidad y el mundo en el que vivimos. El lenguaje y el pensamiento se interrelacionan ya que en función de lo que pensemos así se definirá nuestra forma de hablar pero, al mismo tiempo, según interpretemos el mundo y el uso que hagamos del lenguaje iremos cambiando nuestra forma de pensar. Como dijo George Orwell: «Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento».

Además, en contra de lo que en muchas ocasiones creemos, el lenguaje no es algo puramente innato. Se trata de una construcción cultural porque es un sistema que se aprende y que varía en función del contexto ya sea geográfico, social o familiar.

El lenguaje tampoco es aséptico ni estático. No es aséptico porque puede, entre otras cosas, sugerir, provocar cambios, insinuar, generar emociones en las personas, etc. Al mismo tiempo, es dinámico, se modifica y evoluciona con la sociedad y con los tiempos.

Al comienzo del artículo he mencionado el uso del lenguaje en nuestra vida cotidiana pero, ¿qué sucede en otros ámbitos? ¿Nos hemos planteado el poder del lenguaje como discurso?  ¿Ycomo medio transformador? 

En política, el lenguaje suele estar asociado a la manipulación y a las mentiras. Con un uso determinado del lenguaje, los políticos nos intentar mostrar la realidad que ellos desean, no necesariamente la que es. Nos crean un estado de ánimo y una manera de entender el mundo que únicamente apela a sus intereses políticos y económicos. De esta tergiversación trata el breve artículo «Sometidos a la propaganda» de Soledad Gallego-Díaz. También en «Diccionario de neolengua: sobre el uso políticamente manipulador del lenguaje» de Carlos Taibo nos daremos cuenta de cómo un lenguaje tecno-científico y poco creativo escogido adrede es la herramienta utilizada en política con el fin de eliminar cualquier posible indicio de reflexión libre y creatividad y condicionar la realidad.

Alberto Manguel en «La ciudad de las palabras: mentiras políticas, verdades literarias» intenta explicar cómo los relatos y la literatura nos sirven para entender el mundo (escuchar entrevista hace 5 años en El Planeta de los Libros). En este ámbito, el lenguaje se convierte en algo evocador y transformador. Como se comenta en el ensayo, escuchar y leer nos enseña a pensar y para algunos políticos que seamos capaces de pensar, hacer autocrítica (para lo que es necesario conocer y utilizar el lenguaje) es un peligro porque ellos nos prefieren mansos y dóciles, sin capacidad de reacción.

Por Jeff Arsenault

Por Jeff Arsenault

Podemos llegar a pensar, entonces, tras estas lecturas, que el lenguaje político y el literario son antagonistas: el primero es reduccionista, utilitarista y poco imaginativo; el segundo, tiene capacidad de cambio, no etiqueta y fomenta la creatividad y la imaginación, no afirma de forma absoluta ni da respuestas concluyentes. Es más abierto y libre.

El lenguaje también puede ser sexista y androcéntrico y, a nuestro pesar, puede serlo tanto en el ámbito de la política como de la literatura y convertirse en algo limitador. La Real Academia de la Lengua (RAE) es la principal institución de referencia en cuanto a la utilización correcta del lenguaje. Sin embargo, es muy lenta y reacia a los cambios. En su diccionario continúa existiendo definiciones sexistas y misóginas como puede ser una de las acepciones de femenino: endeble, débil que recoge Pilar Careaga en su ensayo «El libro del buen hablar: una apuesta por un lenguaje no sexista». Careaga, además de explicar qué es el lenguaje y por qué es sexista, también menciona el miedo de muchas personas a ser tachadas de incultas  si no siguen al pie de las letras las normas de la RAE. ¿Así seguimos en el siglo XXI?

Desde los lugares de poder hay miedo a los cambios que les perjudican, a los cambios que les quitarían privilegios porque, de alguna forma, mantener esta forma sexista de hablar permite seguir manteniendo las relaciones de poder a favor de los hombres y que la otra mitad, las mujeres, quedemos invisibilizadas y sometidas. También los políticos se apropian del lenguaje para seguir manteniendo su poder y sus prebendas a costa del resto de la ciudadanía. Unos pocos quieren acaparar ese poder y una de las formas de hacerlo es a través del lenguaje (quizás el poder empiece en él), en los discursos y en la forma de nombrar y definir a las personas que estamos en el mundo.

En conclusión, el lenguaje es un medio poderoso al que se le resta importancia, sobre todo, por aquellos que saben de su valía. El lenguaje sirve para dar poder a una minoría, para aislar, para manipular y discriminar y para herir pero también, y esta es la parte maravillosa, para conseguir un mundo mejor, para crear diversidad y respeto, para emocionar, para soñar y para dialogar con respeto y tolerancia. El lenguaje es de todos. No permítamos que unos cuantos hagan mal uso de él. Utilicémoslo para comunicarnos con amor y cambiar el mundo: un mundo más justo y más solidario.

Anuncios