Posts Tagged ‘Gabriel Celaya’

Formación e información

septiembre 5, 2011

Fruto de mi pequeña participación en Ágora Sol Radio (emisora del 15M), amigos o conocidos me cuestionan todo lo que se hace aludiendo a ese estallido social y muchos, incluso, me dan la clave salvadora, no un camino posible o una vía, sino el mismo fin. Sin conocer todo lo que se hace en este movimiento, me encuentro por doquier expertos en llegar a la meta, en la solución única e incuestionable.

Me cuesta entender este llamado conocimiento, juicio normalmente castigador, a partir de cuatro tópicos difundidos por los medios de masas, ¿no sería mejor un poco de formación e información de primera mano? Ahí está la web que además de acoger la emisora y otros medios de comunicación que surgen del 15M, provee de todo tipo de noticias, acciones, actividades de las comisiones, de los grupos de trabajo ¿Por qué en lugar de la información activa preferimos recibir pasivamente todo aquello que nos preparan? ¿La formación – también activa- requiere demasiado tiempo y reflexión? ¿Es posible llegar a la reflexión sin información de calidad, sin dedicar tiempo a la formación, de manera intuitiva y sin esfuerzo, porque somos- de cuna o carácter- así de list@s? ¿Por qué tenemos que sacar conclusiones tan rápido?

El 15M no es (permítanme la comparación) una comida rápida. Es una cocina muy trabajosa, tanto que me extraña que los medios de masas no se hayan olido esto, no les llegue el aroma que desprende, ¿será que se tapan la nariz? En la nueva alimentación hasta las formas cambian, algunos ingredientes dañinos no se permiten. Se practica con paciencia la innovación de elementos, de mezclas y hasta de remedios curativos para el estómago maltrecho. A fuego lento. La innovación requiere paciencia y, si el tiempo que dedicamos es el poco que nos dejan otras obligaciones, más paciencia.

Empieza Septiembre y nos preparamos para la 8ª Temporada de “El Planeta de los Libros” que como siempre se presenta interesante y novedosa (qué les voy a decir yo). Traeremos las ideas y las lecturas que hemos hecho este verano, las recomendaciones, las afinidades electivas que nos llevan de la poesía al teatro, la novela o el ensayo. Todo nos gusta. Por dar una pista, el otoño se presenta especialmente cargado de poesía. Volveremos a emitir la entrevista con Matías Escalera en Ágora Sol (ya disponible en Grabaciones de Verano 2011) o le invitaremos de nuevo a conversar sobre su obra y el tráfico poético de nuestros días; descubriremos otros autores y otras obras importantes, siempre vivas y por tanto no ajenas a la polémica, como corresponde a un planeta que también vive y arriesga. Como decía Celaya: la poesía es un arma cargada de futuro, quizá por ello esté siendo poco homenajeado en el centenario de su nacimiento, en este planeta sí lo haremos.

Y, como siempre, animamos a todos los que quieran hacernos alguna sugerencia: obras, autores, temas. Públicamente, o escribiéndonos a participación@elplanetadeloslibros.com Continúa nuestro compromiso con la lectura, con los que la disfrutan, desde donde quiera que nos escuchen o nos lean. Feliz regreso a todos.

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Nosotros, mercancía, ¿o no?

mayo 11, 2011

En el último programa decía Antonio Orihuela: “el trabajo siendo lo único que nos iguala es lo que más excluido está del mundo de la creación…”

Todos – o prácticamente todos- trabadores, de forma remunerada o no, deberíamos ser iguales en esto del trabajo, o tender a serlo. Como sabemos, es algo que no ocurre, al menos en este país. Y si esto lo enlazamos con el mundo de la creación, el sinsentido aquí es mayor: existe una idea peregrina y elitista que considera que la creación no es trabajo. Por eso, quizá, ni mencionarlo, menos en la propia obra, no vaya a ser que rebaje el caché.

A un lado el papel cuché de la cultura, al otro los cada vez más desatendidos cinco millones de parados. Menos mal que siempre hay excepciones, grandes escritores a los que no les vale la vida burguesa, que la abandonan en pos de su obra. Ahora que releo la vida de Gabriel Celaya (que este año cumpliría 100 años, aunque los homenajes parecen tardar), me vienen rodadas sus palabras en Nadie es nadie: “Repitámoslo. Recémoslo: Nadie es nadie. Busquemos nuestra salvación en la obra común (…) No seamos poetas que aúllan como perros solitarios en la noche del crimen. Carguemos con el fardo y echémonos animosamente a los caminos matinales que ilumina la esperanza”.

Animosamente, el domingo por la mañana aprovecho a veces para darme una vuelta por el Rastro, especialmente por las calles menos transitadas, donde todavía se encuentra alguna ganga: música, ropa, accesorios por 2€ (en tiempos de crisis todavía más apreciados), libros a 1€, algunos muy buenos, una vez encontré por ese precio “País de nieve” de Kawabata. De pronto, una voz fuerte grita cerca de la estatua de Cascorro. Es un señor con barbas y megáfono. Lleva sombrero de copa y antifaz. Lo más curioso es que tira de otros cuatro: igualmente con antifaz y pancartas, delante y detrás. Tira de ellos, en evidente performance, los lleva encadenados… Y empieza a ponerlos en venta: “atención, atención, licenciado con seis matrícula de honor, máster en gestión de empresa, perfecto inglés, trabajaría gratis, domingos y festivos incluidos, total disponibilidad horaria”.

Después de mucho vociferar, no hubo trato, como tantas veces ocurre en el mercado del trabajo. Y se marchó el Barbas con sus esclavos laborales, seguramente a intentarlo en otra parte del Rastro. Por suerte les pude hacer esta foto y leer en sus pancartas: “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros. El 15 de mayo toma la calle”, y la web “Democracia real ya“.

Lo de no ser mercancía es una legítima aspiración humana, quizá la más legítima. Así que el próximo domingo, nos vemos delante del Banco de España, o del Círculo si lo prefieren, a las 6 de tarde.

PD: Nos vemos, previo permiso de la Madre Tierra. A las pocas horas del terremoto de Lorca (Murcia) recibo este informe de la plataforma cívica  “Refinería no” de Badajoz.  El oleoducto proyectado transitaría por Huelva, otra de las zonas más sensibles a los seísmos.