Posts Tagged ‘Democracia Real Ya’

8ª Temporada: miércoles en directo

octubre 3, 2011

Cambio de hora y día, existiremos, seremos, Miércoles. Empezamos a las seis y media de la tarde, y lo extraño de empezar a la media puede ser más permanente en la memoria. A esa hora en que ya se tomó el té, o la merienda, y se plantea cómo terminar el resto del día, o decide hacer un alto en el camino, puede escuchar en directo El Planeta de los Libros, los más incondicionales, como siempre, en su propio horario, cuando quieran, a través de la página web

Como no podía ser menos, al Planeta también le están afectando los recortes, y no hablo de los económicos (esos ya estaban a cero) sino lo que se desprende de ellos, o hasta de las gestiones abusivas que se hacen con la excusa de los recortes. Esta temporada sólo tendremos media hora a la semana. Un recorte del 50%. No diré que los programas de libros seamos una especie en peligro de extinción. Quizá sea mejor definirnos como un rara avis, cada vez más rara.

Y hasta lo raro es indispensable, porque lo raro no es tan raro al fin. Hay muchos autores, lectores, millones de libros, novelas, poesías, obras de teatro…. Me sigue sorprendiendo al inicio de esta octava temporada, igual que lo hacía en la primera, que existan tan pocos programas de radio dedicados a los libros, al menos en nuestro país. Asombro también por las solicitudes de participación que recibimos, lo cual indudablemente no se corresponde con nuestra pequeñez, en medios y, seguramente, alcance. Quizá los autores, los buenos, no buscan números de audiencia. Ellos saben dónde quieren estar, dónde se consigue por derecho propio, no por amiguismos u otras prebendas como norma. Vale, vale, ya sé que algunos se hacen los interesantes. En todo caso, también los lectores aprecian la literatura más allá del escaparate mediático, o librero, que se confunde tantas y tantas veces. Ya lo decía Lucy Leite en su último artículo en el blog del planeta “Por un abordaje cualitativo de la lectura”

Frente a lo cualitativo, el escaparatismo librero-mediático parece no tener límites. A partir del 15M y todos los movimientos ciudadanos en pro de una Democracia Real, ha habido oportunistas en toda la cadena librera –desde autores hasta editores- dispuestos a enseñarnos las necesidades demócratas de nuestro país. Podríamos asegurar: nos acostamos con pocas reivindicaciones demócratas y nos levantamos Demócratas Reales (parafraseando el inicio de la II República española tras el régimen monárquico). Y no sólo surgieron libros “Reales”, también escritores y escritoras que poco apoyaron una auténtica cultura demócrata, que actuaron como auténticas élites culturales de una dictadura cualquiera y que ahora de repente se hacen “Reales”. Porque así lo dicen, no porque sus escritos o acciones arriesguen lo que hay que arriesgar para ser considerados como tales.

El tema de la Democracia en España es cada día más prioritario, por eso lo elegimos como el primer programa de la temporada. Para ello, como los intentos democráticos vienen de largo, hemos buscado un experto politólogo, un estudioso de las ciencias políticas, que se dedica a investigar nuestra Democracia y sus raíces más allá de los últimos cinco meses. No les digo el nombre, la sorpresa es parte de nuestro primer programa y seguramente, o eso espero, escucharán hablar de él en boca de otros (si es que no lo hacen personalmente). Les puedo adelantar que es una voz crítica, que no se conforma, que no se resignan. En este pequeño planeta creemos que sólo así, investigando críticamente y denunciando públicamente seremos capaces de mejorar la situación. Por octava temporada: Bienvenidos al Planeta de los Libros.

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África en Madrid

mayo 20, 2011

El programa de este domingo lo dedicamos a África, su literatura (también oral), su realidad, la cooperación desde España… Hay un momento hacia el final del programa en el que Ángeles Alonso comenta el poco presupuesto y la mucha pasión del Salón Internacional del Libro Africano (SILA) y el invitado en el estudio, Jean Arsène Yao bromea diciendo que ahora sí África está en el Salón, que tener poco presupuesto y mucha pasión es muy africano.

Lo cierto es que España nunca estuvo muy lejos de África, para lo bueno y para lo que no es tan bueno. Jean Arsène mencionaba en el programa cómo los primeros esclavos negros que llegaron a América lo hacen desde la península ibérica, donde los árabes los habían traído previamente en los siglos que estuvieron en nuestro país.

Desde que empezaron las revueltas allí, en el norte de África, antes también con las demandas del pueblo saharaui, y después con el caso Juan Tomás, me parecían muy cercanas todas estas reivindicaciones. Lo que ocurría en otros países tenía mucho que ver con lo que teníamos aquí: falta de democracia real, insuficiencia de participación social, corrupción de las élites políticas, económicas y mediáticas… Y no me extrañan ahora las conexiones que se hacen a uno y otro lado del Estrecho. Conexiones que llegan también a otros países de Europa.

En el programa de este domingo 22 de Mayo, Jacint Creus, presidente de la ONG CEIBA, que en 2011 cumple 20 años trabajando en Guinea Ecuatorial, afirma que España se está dejando llevar por sus intereses económicos en sus relaciones con la antigua colonia. En el grupo de apoyo a Juan Tomás, venimos denunciando desde hace 3 meses la incoherencia de esta política, la vergüenza que supone mantener una relaciones de interés económico nada menos que los últimos 30 años; o igual que siempre: evidentemente la política franquista y la política colonial anteriores no eran mejores. ¿Y les parece raro que pidamos un cambio?

Como ya reivindicaban los liberales del siglo XVII (Programa “Liberales”, con José Mª Lasalle Ruiz) la política colonial (o neocolonial, que es en la que estamos) debía obedecer a la misma moral política del interior del país. De otra forma, lo que allí vemos no es más que un reflejo de nuestra realidad interior. Y lo que allí ocurre acaba conformando la imagen de lo que somos: no tenemos capacidad ni siquiera para que nuestras preguntas sean contestadas, los que las hacemos, hay muchos que ni siquiera las hacen, no pueden si quieren estar en la cresta de la ola mediática, en esos medios de masas que tanto deforman la realidad y nos desinforman.

Esta semana asistía a un encuentro de prensa en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y al terminar, hablando de otros temas que nada tenían que ver con los que allí nos habían reunido, una persona que había trabajado para PRISA defendía la auto-publicidad encubierta que se publicaba en El País, o que se emitía en la SER, porque al fin y al cabo –decía- cómo no hacerse publicidad en la propia empresa.

Han viajado poco, o no en la dirección adecuada para aprender otros usos y costumbres. Es claro que si nuestra situación mediática se compara con países que están peor, salimos ganando. Y esto ha funcionado bien hasta ahora, un gran imperio mediático imponía su ley en la selva nacional y hasta en la de otros países. Ahora hay que civilizarse. Necesitamos mucha más regulación en los grandes Medios, en todos los medios, si no mejoran en credibilidad los pequeños peces mediáticos de internet acabarán comiéndoselos.

Carlos Carnicero reflexiona muy bien en su blog sobre la deriva de El País y, como en su caso, no es algo personal, se trata de precisar dónde está el periódico más leído de España y gran parte de América Latina. De ahí abajo, ni les cuento, sería muy largo hasta acabar por ejemplo en la emisora cultural de Madrid, Radio Círculo, en ese marco incomparable que es el Círculo de Bellas Artes, donde desde nuestros micrófonos sin sueldo ni compensación económica alguna observamos el discurrir de las grandes fiestas mediáticas (los premios Ortega y Gasset, lo más reciente), políticas o económicas ¿Y les parece raro que pidamos justicia?

Unos días antes de la gran manifestación del 15M, El Planeta de los Libros se sumó a las webs que se adhirieron a Democracia Real Ya  Todavía no sabíamos que el 15M sería mucho más que una manifestación pero necesitábamos manifestar el hartazgo, necesitábamos gritar y cansarnos de gritar. Ayer volví a la Puerta del Sol a manifestarme. Estuve poco tiempo, porque la Plaza estaba abarrotada y tampoco conviene morir de éxito. Hay que mantener la acampada. Para eso justo pedían firmas, o más bien teníamos que pedir firmar los que queríamos dejar huella, había demasiada gente también para eso. Nunca he visto tanta ansia por hacerse con una hoja, por añadir una firma, un nombre, un DNI, o más bien una sonrisa y una esperanza. La foto de las amigas, que se apretujaban para firmar, es uno de los mejores recuerdos que tengo de ayer en la manifestación de Madrid.

Nosotros, mercancía, ¿o no?

mayo 11, 2011

En el último programa decía Antonio Orihuela: “el trabajo siendo lo único que nos iguala es lo que más excluido está del mundo de la creación…”

Todos – o prácticamente todos- trabadores, de forma remunerada o no, deberíamos ser iguales en esto del trabajo, o tender a serlo. Como sabemos, es algo que no ocurre, al menos en este país. Y si esto lo enlazamos con el mundo de la creación, el sinsentido aquí es mayor: existe una idea peregrina y elitista que considera que la creación no es trabajo. Por eso, quizá, ni mencionarlo, menos en la propia obra, no vaya a ser que rebaje el caché.

A un lado el papel cuché de la cultura, al otro los cada vez más desatendidos cinco millones de parados. Menos mal que siempre hay excepciones, grandes escritores a los que no les vale la vida burguesa, que la abandonan en pos de su obra. Ahora que releo la vida de Gabriel Celaya (que este año cumpliría 100 años, aunque los homenajes parecen tardar), me vienen rodadas sus palabras en Nadie es nadie: “Repitámoslo. Recémoslo: Nadie es nadie. Busquemos nuestra salvación en la obra común (…) No seamos poetas que aúllan como perros solitarios en la noche del crimen. Carguemos con el fardo y echémonos animosamente a los caminos matinales que ilumina la esperanza”.

Animosamente, el domingo por la mañana aprovecho a veces para darme una vuelta por el Rastro, especialmente por las calles menos transitadas, donde todavía se encuentra alguna ganga: música, ropa, accesorios por 2€ (en tiempos de crisis todavía más apreciados), libros a 1€, algunos muy buenos, una vez encontré por ese precio “País de nieve” de Kawabata. De pronto, una voz fuerte grita cerca de la estatua de Cascorro. Es un señor con barbas y megáfono. Lleva sombrero de copa y antifaz. Lo más curioso es que tira de otros cuatro: igualmente con antifaz y pancartas, delante y detrás. Tira de ellos, en evidente performance, los lleva encadenados… Y empieza a ponerlos en venta: “atención, atención, licenciado con seis matrícula de honor, máster en gestión de empresa, perfecto inglés, trabajaría gratis, domingos y festivos incluidos, total disponibilidad horaria”.

Después de mucho vociferar, no hubo trato, como tantas veces ocurre en el mercado del trabajo. Y se marchó el Barbas con sus esclavos laborales, seguramente a intentarlo en otra parte del Rastro. Por suerte les pude hacer esta foto y leer en sus pancartas: “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros. El 15 de mayo toma la calle”, y la web “Democracia real ya“.

Lo de no ser mercancía es una legítima aspiración humana, quizá la más legítima. Así que el próximo domingo, nos vemos delante del Banco de España, o del Círculo si lo prefieren, a las 6 de tarde.

PD: Nos vemos, previo permiso de la Madre Tierra. A las pocas horas del terremoto de Lorca (Murcia) recibo este informe de la plataforma cívica  “Refinería no” de Badajoz.  El oleoducto proyectado transitaría por Huelva, otra de las zonas más sensibles a los seísmos.