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Yo, Daniel Blake

noviembre 14, 2016

Todos somos Daniel BlakeLo han vuelto a hacer. El dúo Ken Loach y Paul Laverty han retratado una buena parte de nuestra sociedad, y lo han hecho con la profundidad y comprensión de los grandes maestros. “Yo, Daniel Blake” representa no sólo el sufrimiento de muchos trabajadores, desempleados y enfermos del Reino Unido, representa los dramas de una Europa cada vez menos del Bienestar.

La película ha creado un gran debate en el país, seguramente porque allí tienen una larga tradición de cuestionar públicamente todo lo que les atañe colectivamente. En España, a pesar de la buena crítica y el éxito en algún festival, la película ha mostrado una vez más nuestra incapacidad de valorar la cuestión social y humana que nos rodea.

Será por eso que en nuestro cine ha triunfado la superficialidad, o la pura apariencia, estilo Almodóvar o – todavía peor- estilo creador de Torrente. No paramos de celebrarlo y mirarnos al ombligo. Almodóvar hasta en la sopa y su “Julieta” a los Óscar. Como ya comentamos en las redes: la Nobel de Literatura Alice Munro podría decir “Qué he hecho yo para merecer esto”. Respecto a Santiago Segura, en breve recibirá la Medalla de Oro de la Academia de Cine.

No sé Uds., a mi todo esto me preocupa; incluso aunque el Cine patrio sea sólo Puro Dinero, abandonado a manos de Productores y Mercadotecnia barata, comida rápida para quien poco conoce el Séptimo Arte. También es verdad que esto no ocurre sólo con el Cine. Respecto a lo que llamamos “Literatura” nuestro país acaba de crear la TeleLiteratura Basura, gracias a Mercedes Milá.

Según dice el artículo enlazado y del que copiamos la expresión, la nueva basura huele tan mal como la de siempre: no hay ni un crítico literario o mero escritor, y de los periodistas culturales ni se habla. La nueva telebasura apuesta como la vieja por el higadillo de los humanos: buenos lectores o no, sólo necesitan las vísceras para opinar. El Populismo, en su peor acepción, también llega a los libros y si no que se lo digan a Trump: se reedita en España su gran obra del 2000, “Nunca tires la toalla”.

Pero volvamos a lo que nos interesa en nuestro pequeño planeta, “El Planeta de los Libros”. Anunciábamos en el último artículo que íbamos a impartir un taller de Comunicación en Derechos Humanos, desde la Literatura y el Periodismo. Finalmente no ha podido ser, aunque seguimos colaborando con la URJC y esperamos volver a hacerlo con su Departamento de DDHH, gracias al cual pudimos organizar el año pasado la jornada “La Libertad de Información en el siglo XXI”.

Como anunciamos en el programa de radio con alumnos del Máster de Periodismo Cultural de esta Universidad: seguiremos colaborando con todas las entidades culturales y educativas que tengan a bien trabajar con nosotros, de forma profesional y acorde con los tiempos.

“Todos somos Daniel Blake” dice la chapita que ilustra este artículo y que Caramel Films nos entregó en su preestreno. Denunciar el incumplimiento de los Derechos Humanos fundamentales: a la vida, al trabajo, al mínimo bienestar, debería ser una cuestión de todos, aunque en ello nos vaya la propia vida; y sin embargo en esto también hay quien pretende sólo aprovecharse para sus propios fines.

Derechos Humanos como Libertad de Expresión o Cultura llevan tiempo mermándose en nuestro país. Tampoco teníamos gran tradición en ello. La falta de madurez explica expresiones tan habituales como esta: si no te gusta el programa de la Tele no lo veas. A lo que cabría añadir: si no te gusta la universidad, el hospital, la escuela o el político: no lo veas. Así, no viendo, será que no existe, que no te va a afectar.

Esta semana el programa de radio tratará un tema humano especialmente delicado. Saben que hasta el mismo jueves por la mañana no desvelamos el contenido, solo adelantar que tiene que ver con estas palabras de Albert Camus: Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivir es responder a la pregunta fundamental de la filosofía. Esa Filosofía que nos hace Humanos. Les esperamos.

Comunicación en Derechos Humanos

octubre 16, 2016
Taller Comunicación DDHH

Taller Comunicación DDHH_URJC

Como indica el cartel, vamos a impartir un Taller de Comunicación en Derechos Humanos (DDHH) en la Universidad Rey Juan Carlos, la Vicedecana de Calidad y Unidades Docentes Delegadas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Sonia Valle de Frutos, y una servidora, gracias al apoyo del Departamento de DDHH de esta Universidad Pública. El resto de entidades colaboradoras nos ayudarán con información, experiencia y logística, según les iremos contando. Por ejemplo, está prevista una entrega final de Diplomas y Premios, los últimos días de Febrero, si no hay cambio de fechas.

El viernes pasado empezó la difusión de la convocatoria, y el objetivo es que, haciendo honor a su nombre, el Taller sirva de Comunicación en DDHH dentro de la Universidad, base formativa de toda sociedad avanzada que se precie, proyectándose luego a esa misma sociedad, a través de Medios de Comunicación y Entidades Colaboradoras, como en este caso la FAPE (Federación de Asociaciones de Prensa de España), la ACE (Asociación Colegial de Escritores), (AI) Amnistía Internacional y la Representación Española de la Comisión Europea.

La Comunicación en Derechos Humanos, a pesar de los años con que cuenta la materia, casi siempre resulta escasa, pobre, inexistente a veces, y hasta objeto de manipulación y polémica; lo comentábamos en el primer programa de la 13ª Temporada con Iratxe Momoitio, Directora del Museo de la Paz de Gernika. Cuando hemos llevado algún tema de DDHH a “El Planeta de los Libros”: especialmente La Libertad de Información (el enlace es de una de las últimas veces porque ha habido varias desde los inicios; muy recomendable todavía hoy las palabras de Carlos Carnicero hace 4 años en Libertad de Expresión), u otros temas como, por poner dos ejemplos: el Negocio de la Xenofobia, o Niños en Guerra, siempre nos ha parecido poco; quizá por eso intentábamos que los DDHH estuvieran lo más presentes posible en cualquier programa. Así terminamos la temporada anterior con el poeta Marcos Ana, hablando de su obra pero también de sus años de prisión y sus penas de muerte en la Dictadura de Franco.

Recuerdo también la entrevista con Rafael Argullol: Contra la Codicia. A pesar de tener una obra extensa y brillante en muchos aspectos, el Catedrático de Estética nos sedujo por un sólo poema: el que relata el suicidio de un jubilado griego en la Plaza Syntagma de Atenas en 2012. Públicamente, este hombre, abrumado por la indignidad económica, no quiso que éste fuera el legado a sus descendientes, prefirió quitarse la vida y hacer público su mensaje.

Otros muchos programas tienen que ver con nosotros, los humanos, en su totalidad y en cualquier parte del planeta. Hace 10 años, en Letras desde el Continente Africano, hablamos con Antonio Lozano de “El Caso Sankara“, su novela basada en hechos reales que todavía hoy debería enrojecer a algún país que puede llevar el post-colonialismo hasta el asesinato. En el mismo programa Manuel Esquinas, Editorial Zanzíbar, nos nombraba grandes autores africanos como Ngugi wa Thiong’o, desde hace años en las quinielas del Nobel de Literatura, donde tampoco funcionan muy bien los DDHH: “Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición” Art. 1, Declaración Universal DDHH (1948)

Volviendo al Taller, el objetivo es que los participantes realicen trabajos escritos desde el periodismo y la literatura en un sentido amplio; además de los conocidos géneros periodísticos, todos los literarios; incluyendo los que pueden tener sólo parte de ello: performances, guiones, o canciones escritas; por poner algunos ejemplos. Todavía más, la Literatura y el Periodismo tienen tantos nexos en común que el Periodismo puede acabar siendo un género literario o la Literatura pura Comunicación periodística.

En el Taller habrá muchas fuentes de información/formación, desde legales a noticias de la actualidad, y por supuesto libros y cualquier otra manifestación escrita y/o artística. El único criterio para valorar los trabajos finales serán los méritos de los textos presentados.

-el Nobel de Literatura,

o lo que debería ser en nuestros tiempos-

Los que nos siguen en Redes ya saben que nos ha parecido falto de criterio que el último Nobel de Literatura fuera para alguien cuyas letras nos dicen poco sobre el papel, habiendo tanto autor vivo merecedor de ello. Después de la boca abierta en el dentista (iba de camino al enterarme y ya no pude cerrarla), reflexiono por qué nos duele a muchos este Nobel, seguramente teníamos este Premio en más de lo que es.

Suecia los inició y fue aplaudida por ello pero, ¿hoy no deberían contar con mayor aprobación global? Nacieron allí pero se convirtieron en referente planetario y, como tales, deben empezar a serlo. Faltan criterios no sólo de méritos sino de reparto equitativo que evite las desigualdades que los DDHH denuncian: raza, sexo, lugar de nacimiento, etc… Falta  transparencia en el proceso de concesión, igual que en la mayoría de Premios, dadas las injerencias no literarias que suele haber. Es verdad que los países nórdicos son referente en muchas cuestiones, y siempre adoré su Ley de Jante, decálogo que incluiría que tampoco ellos son mejores que los demás.

Me comentan amigos nórdicos que en Suecia, además de la Monarquía, gobiernan la Economía 3 o 4 familias acaudaladas. Las concentraciones de poder no suelen llevarse bien con los Derechos Humanos, a pesar de que sea un país reconocido por su labor internacional en esta materia, la ciudadana sueca Barbara Hendricks es un buen ejemplo de ello, después de sufrir de joven la segregación racial en Estados Unidos.

Como decía el guión: “Nadie es perfecto”. Quizá Astrid Lindgren tenga que renacer en su país, y su revolucionaria “Pippi Calzaslargas” volver a hablar con claridad: la comida rápida (aunque le guste a ella misma) es diferente a la Gastronomía. Unir ambas -como reclaman linchadores profesionales en Redes o articulistas oportunistas- sólo nos llevará a incidir en la falta de criterio, deshumanización y banalización, que cada vez más gobierna el Planeta.

La pre- 13

octubre 3, 2016
"Otello, el Moro de Venecia"

“Otelo, el Moro de Venecia”

13 es el número de Temporada que queremos empezar este primer jueves de Octubre. Antes, todo el verano, vamos de pre-Temporada; seleccionando y leyendo, especialmente en Septiembre con la llegada de las “novedades”, algunas sólo de nombre, hay mucho repetitivo y, sobre todo, hay demasiadas novedades. Creo que fue Pessoa el que dijo que la Literatura no moriría por la falta de escritores sino por el exceso de publicaciones, y está bien recordarlo. Tal es la avalancha que, a veces, recomendamos un libro en las Redes al principio de leerlo y luego no nos da tiempo ni a acabarlo, lo cual es necesario para llevarlo a la Radio, o al Blog. Les parecerá caótico, con razón, y cada vez más.

En enero del 2017 cumpliremos 12 años en antena. Así que ya estamos cambiando la piel, o con ganas de hacerlo, veremos con qué medios contamos para ello. De momento la sociedad en la que estamos no ayuda mucho: no sólo por la actual parálisis política (con las consiguientes parálisis educativas, mediáticas, culturales, sociales y económicas). Lo peor es que si echamos la vista a los inicios del programa, el deterioro y el retroceso general es tan inmenso que nos ha hecho recordar a Aminata Traoré y su libro “La Violación del Imaginario” en el inicio de la 7ª Temporada: que no sólo se roba y viola lo físico, también nuestra propia imagen. Imaginario colectivo del que algunos se salvan, como dice un amigo: “los que siempre caen de pie”.

El juego de supuestos avances y retrocesos, parece la ficción real que nos toca vivir en todos los ámbitos. En Septiembre asistía a la Ópera de Otello, siguiendo mi admiración por Verdi y Shakespeare, y en honor al Bicentenario del Teatro Real (cuyas obras son cada vez más accesibles gracias a los avances de las NNTT). No fue muy aplaudida la Dirección de Escena de David Alden, por muchas razones ampliamente difundidas, aunque también tuviera buenas críticas. Entre bastidores se quedó el avance-retroceso que me inspiró la obra al verla. Ya en la Rueda de Prensa previa se valoró altamente el recorte casi total de la Xenofobia que contiene la tragedia “Otelo, el Moro de Venecia”; tras lo cual a la pregunta de un periodista (hombre) por la cuestión de Violencia de Género, supimos que aquí no había recorte, siquiera pequeño ajuste: “una obra de arte no puede ser valorada por cuestiones de género”. El Derecho Humano a la Vida, de la Mitad de la Población, permanece en las Tablas como en 1603.

Volviendo al inicio, hay libros que recomendamos en las Redes que sí hemos leído plenamente. Es el caso de Los Hijos Muertos (Premio de la Crítica en el 58, Nacional de Literatura en el 59) de Ana María Matute, reeditado por Cátedra  este 2016 en el 80 aniversario de la Guerra Civil y sus sucesivas pos-guerras. Más que recomendable. Resulta poco conocido, poco difundido en las aulas y fuera de ellas. Pero hay quien todavía se preocupa por estos imprescindibles y encontramos a uno: el director de Sobretextos, en la Radio de la Universidad de Jaén. En el enlace anterior les dejo su entrevista a la responsable de esta 1ª edición crítica de la obra, Maria Teresa Mateu.

Eso sí, me supo a poco, estimado Julio Ángel Olivares, porque sin duda estaría horas y horas hablando de la que fue considerada primera novela anti-franquista, que quizá por eso sigue sin tener la difusión merecida.

Historia de España en 70 minutos

junio 13, 2016
Reyes Católicos_Javi Rodenas y Luna Paredes

Los Reyes Católicos_Javi Rodenas y Luna Paredes

Hay que echarle humor del bueno a nuestra Historia y, desde hace 5 años, se ocupa de ello “Historia de España en 70 minutos, una obra de teatro que, tras pasar por muchos Institutos Escolares en un ardid pedagógico -tan grande como poco publicitado- llegó también a los Teatros, especialmente a las salas no oficiales, como Nave 73, donde hace casi un año vimos otra obra genial “Calderón Cadáver“.

Es curioso este país donde el Teatro Oficial sigue demasiado encorsetado (salvo excepciones, como la abroncada Zarzuela “¡Cómo está Madriz!“), a años luz de Shakespeare 400 años después, pero donde encontramos Teatro no Oficial, tan bueno como el que nos mostraron en La Puerta Estrecha y que llevamos al programa de Radio: “Shakespeare, La Tempestad; o esta Historia de España de Ernesto Filardi que tan necesaria nos ha parecido.

En el programa “Decidme cómo es un árbol” entrevistamos al autor de este libro de memorias, Marcos Ana, que además de poeta es conocido por ser el preso que más tiempo estuvo en las cárceles franquistas (23 años) y que a pesar de ello no guarda rencor sino todo lo contrario. Conversar con él fue otra forma de acercarnos a la Historia de España, y a la actualidad. Con esta entrevista, como advertíamos en la propia emisión, puede que tengamos que dar ya por terminada la 12ª Temporada. Eso sí, estamos llenos de proyectos y sobre todo con muchas actividades este mes de junio, si no podemos llevarlos a la Radio o el Blog del Planeta, seguro que darán para la comunicación en las Redes: Facebook, Linkedin o Twitter.

Cada una de estas redes es diferente pero al mismo tiempo igual. El Medio no es el mensaje, quiero contradecir a McLuhan. Alguna vez coincidí en este pensamiento, pero finalmente creo que es erróneo, como si el emisor tuviera algún derecho o el propio medio, cuando todo está en el receptor. Un receptor/a que cada vez es más emisor, y les animo a que lo sean todavía más.

Muchas veces nos llegan sugerencias a El Planeta de los Libros, como la de un miembro de las I Tertulias de Literatura Coreana, hace unos meses, que nos hizo llegar el libro de Marcos Ana. Mucha gente nos había hablado del poeta revolucionario y de su libro de 2007 (que sigue firmando con largas colas en la Feria del Libro de Madrid hasta este mismo año), pero fue gracias a esta acción generosa que empecé a leerlo, a descubrir una Historia que no me habían contado.

Este domingo pasado, me ocurrió lo mismo con la Historia de Filardi, que creo está desterrado en Canadá por cuestiones económicas; la política y la economía del país siempre facilitando el exilio. La Historia escrita por Filardi, que pueden ver todavía los dos últimos domingos de junio en Nave 73 y a hora europea de teatro -la 1 de la tarde-, la Historia me asombraba no sólo por el humor bien trenzado con la investigación y verdad histórica: había pasajes que aprendía, que no conocía. Que el Duque de Lerma se enriqueciera a expensas y con la propia voluntad de la Monarquía…, que tantos Reyes y Políticos robaran al país, aún en clave de comicidad, debería hacernos reflexionar sobre si queremos seguir siendo un país de chiste (esta expresión es mía y no sé si de alguien más) o ser serios cuando hay que serlos; es decir, cuando se trata del bien común.

De momento, seguiremos siendo pioneros de La Fiesta, La Playa y El Fútbol (con la maldad y la violencia que ya ha marcado el inicio de la Eurocopa en Francia). Más adelante, con más y mejor pedagogía en la Escuela, los Medios y las Artes, quizá descubramos el penoso Franco que gobernó este país 40 años (excelente interpretación de Luna Paredes).

O un Azaña que debería ser más reconocido, en serio, o al menos con el humor adecuado con que lo interpreta Javi Rodenas, al que -conexiones teatrales- tuvimos en el programa de Radio dedicado a La Tempestad (todavía en cartel hasta finales de junio) por su dramático y malvado papel de Calibán, aunque para algunos fuera una víctima, y tendría que mencionar a todos y cada uno de los actores y equipo técnico de esta obra también, porque se lo merecen, pero mejor vayan a verlos.

Siguiendo con “Historia de España en 70 minutos”, donde los más de 70 papeles son interpretados por 3 actores, sólo me falta mencionar a David Ortega que borda el papel de Duque de Lerma, gran ladrón de guante blanco en cortijo Real, aunque los robos ya sabemos que no sólo se producen en la política y la economía, quizá el mayor robo sea el cultural. Les dejo un vídeo-muestra de esta Historia, hasta la fecha.   

I Tertulias de Literatura Coreana

marzo 28, 2016

I Tertulias Literatura Coreana

Como anunciamos en las redes sociales, desde Marzo hasta Mayo colaboramos con el Centro Cultural Coreano en España en sus I Tertulias de Literatura Coreana. Es un placer leer buena literatura, como nos ocurrió el año pasado con la obra de Moon Chung-hee y Gong Ji-jong, a las que pudimos entrevistar en público. Este año además de la entrevista pública con el reconocido escritor Kim Young-ha, dentro de la Noche de los Libros el 28 de abril, estamos leyendo gracias a las Tertulias otros autores que personalmente estoy disfrutando: por su Literatura y por el diálogo posterior con los asistentes a estas tertulias.

Me gusta llamarles pioneros de la Literatura Coreana, o pioneras, la mayoría son mujeres como suele ocurrir en las actividades culturales. Pioneras no sólo de España, en el grupo seleccionado de unas 20 personas hay otras nacionalidades: Argentina, Chile, Ecuador, Brasil, etc. Muy presente pues la diferencia cultural, con la riqueza que eso conlleva, cuando precisamente hablamos de otra Cultura.

La Literatura, como cualquier Arte, no tiene fronteras, especialmente tras décadas de globalización que lamentablemente han estado sobre todo dedicadas a la política y la economía, por eso unir Culturas es todavía más necesario en este desarrollos global ineludible e imparable; la única forma de acercarnos y entendernos más allá de falsos intereses: con el conocimiento, la empatía y el disfrute de otras creatividades.

La conocida cortesía de la República de Corea les ha llevado, en esta ocasión, a regalar los tres libros seleccionado para estas I Tertulias. Empezamos con el libro de relatos “Narradoras coreanas contemporáneas“. Nacidas entre 1947 y 1981, 10 autoras que demuestran la evolución y la variedad literaria de las diferentes épocas y sensibilidades que atraviesan.

Recuerdo que una contertulia me decía antes del inicio de las Tertulias que el libro no era muy actual, publicado en 2011. Como se puso de relieve ya en la primera sesión que tuvimos el día 3 para presentar el libro: todavía queda mucha Literatura Coreana por traducir al Español, lo hace lentamente y – en ocasiones- como en este libro con deficiencias de traducción y corrección lingüística. El 17 de marzo, cuando nos reunimos por segunda vez para analizarlo, las críticas eran generalizadas respecto a los dos temas, también la demanda de que las editoriales se tomen en serio la publicación de otras Lenguas.

En nuestro país somos todavía poco eficientes en la publicación de Literatura Coreana, a pesar de su calidad y que el Instituto de Traducción Literaria de Corea apoye generosamente la labor. Como muestra de esto, el segundo libro que analizaremos en las I Tertulias este mes de Abril nos llega directamente de Argentina: “Tengo derecho a destruirme“, de Kim Young-ha, reconocido autor con obras traducidas a varios idiomas.

Esta novela en concreto, escrita en 1996, además de premiada y llevada al cine, es ya un clásico internacional que – como sugiere el título- aborda el suicidio, casi sin nombrarlo, mostrando sin tapujos vidas y relaciones previas, como quizá sea la única forma posible de acercarnos a un tema tan complejo como actual, y tan dado al debate.

Dice Publisher’s Weekly en la contraportada de este libro: “la obra de Kim Young-ha es una exploración literaria consciente de la verdad, la muerte, el deseo y la identidad, y a pesar de que trafica con temas picantes, nunca cae en el voyeurismo“. No quiero desvelar más sobre el autor que analizaremos en las tertulias de abril, pero sí invitarles a que lo conozcan personalmente el 28 de Abril, a las 19.30h, en el Centro Cultural Coreano. Acérquense antes de la hora porque el aforo es limitado y el escritor lo merece. Y si quieren leerlo antes, quizá todavía queden ejemplares en Casa del Libro.

Para terminar, no he podido evitar empezar a leer el libro que llevaremos a las Tertulias en Mayo:  “El canto de la espada” de Kim Hoon. Además de lo que dice la Editorial Trotta, que parece tener el libro agotado y esperamos reedite, el mismo escritor dice en el prólogo que se retiró de la civilización en 2000 y fue entonces cuando se encontró con el Santuario y la espada de I Sunsin. De ahí surge una recreación histórica que va más allá de un momento y un lugar: “Aquella espada me habló de amor, de la imposibilidad en él contenida; me dijo que, en el fondo, enamorarse no consistía sino en amar esa propia imposibilidad”.

Quizá compartan conmigo que la Literatura Coreana tiene, en muchas ocasiones, intensidad y profundidad difíciles de olvidar.

2016. Trabaje gratis, no se ofenda.

enero 11, 2016
autorretrato del mono_wikimedia commons

autorretrato del mono_wikimedia commons

Calentito empieza el año, no sólo en las cuestiones políticas y económicas, tan sobrevaloradas. En aquello llamado Cultura, que difícilmente sigue existiendo, terminaba el 2015 con una llamada de una fundación-taller de escritores…, por darles el título que ellos se arrogan. Proponen que colabore “El Planeta de los Libros” en un nuevo concurso literario para este año 2016.

Como estamos en nuestra 12ª Temporada y tuvimos hace años un fallido encuentro con el mismo taller, NO nos extraña que nos quieran vender gato por liebre. Llega 2016 y con él el mensaje escrito (por si alguien quiere que confirmemos la información, que en Periodismo hay que decir la verdad y confirmarla si es preciso). En esencia nos vienen a decir: os damos publicidad y a cambio nos la dais vosotros, gratis. Sé que eso se hace en algunas situaciones, publicidad por publicidad pero hete aquí donde salta la liebre: no sólo se trata de un intercambio de banners (que en tantos años no hemos aceptado), nuestro trabajo será también entrevistar y dar difusión a presuntos escritores. Ojiplática, nada más amanecer este día de enero a las 8 de la mañana.

Me dan a conocer más detalles: las entrevistas las haremos durante seis programas que dura el concurso, pequeñas y sencillas, la propia fundación-taller de escritores nos dará el cuestionario, me dicen. Respondo que, lamentablemente, “sin comer”, no podemos trabajar gratis, por más tiempo… Quiero subrayar el “más” porque ya lo hacemos habitualmente en El Planeta de los Libros, así que lo normal es que uno tenga un cupo en este sentido, y como avisé a mi interlocutor en 2015 cualquier colaboración debería ser remunerada, más aún viniendo de uno de los grandes talleres de escritura (aunque ya el año pasado me llegaban rumores de su decadencia).

La respuesta, dos horas después – tendría que consultarlo con los jefes- me hunde en la miseria, cito textualmente: “es ofensivo que llames trabajar gratis a nuestra propuesta de promoción mutua”. Es decir, su “propuesta de trabajo gratuita no aceptada” es una ofensa para ellos, y me lo dicen por escrito de parte del empresario-dueño de una fundación-que hace negocio con la cultura. Vamos, si fuera negocio de armas, drogas, trata de mujeres, o simplemente fabricación textil, saldrían en los periódicos, pero como hablamos de cultura pueden ser millonarios, vivir fuera de España gracias a las rentas, y que otros les hagamos el negocio. Nadie va a decir nada y otros muchos que sigan malviviendo.

Además de formarse en la escritura, habrá que conocer la realidad. Y este es el lamentable estado de la cultura en España, un país en el que la mayoría de la formación y difusión es patrocinada, publicitada y pagada. Cuando son grandes editoriales o medios de comunicación se entiende que, al menos, sea necesario pagarlo. Cuando somos pequeños lo que se prefiere  es “chulear”: ni 1€ por tu trabajo. Y todavía peor: cuando se juega con los sueños de escritura de los ciudadanos, hablamos de burlar, tomar el pelo previo pago, como hacen los Trileros de la Puerta del Sol de Madrid.

Si tiene como propósito de año nuevo acercarse a un taller de escritura, escríbannos antes, por favor. Este año especialmente, pero también los previos y los posteriores, me preocupa un asunto, ¿cómo educan los negocios de la cultura a futuros escritores y editores ? Incluyo talleres de editores porque también sufrimos hace un par de años un abuso similar ¿Qué enseñanzas les transmiten previo pago? ¿Se trata de desprestigiar la difusión cultural para venderles sueños imposibles? ¿O conocen tan poco de ella que de ahí la carencia de estudio y la propia ignorancia?

Desde hace años vengo diciendo a la industria de la enseñanza literaria que tiene que modernizarse con talleres que expliquen la labor comunicativa, que la valoren. Su falta de escucha corre paralela a la pésima representación de los escritores en nuestra vida social y mediática, por no hablar de la literaria. Hay excepciones, pero ¿no es cierto que muchos saben escribir y no comunicar?. Los mismos que lo saben todo sobre los medios de comunicación en este país, desde la barrera protectora.

La anécdota, además, me ha hecho recordar al gran Pote Huertas en el Documental Generación Kronen diciendo que a algunos escritores había que darles de comer a parte (o algo así, seguro que más fino). Gracias a ciertas labores de la cultura como negocio, ¿tendremos cada vez más escritores, talleres y editores que simplemente exijan nuestro trabajo, gratis, sin conocer lo que cuesta?

Una pequeña entrevista patrocinada en nuestro programa tiene un precio. No se trata sólo del económico, pactado por el Círculo de Bellas Artes de Madrid. También está el precio de la entrevista en sí, pagada o no, el trabajo que representa: la selección del autor@, entre miles de correos y mensajes en las redes (70.000 títulos aproximados se publican anualmente sólo en España). Después, vendrán las horas de lectura y comprensión, cómo hacer el guión, cómo llevarlo a escena sonora. Cómo conseguir que lo disfrute el escritor, que lo disfrutemos nosotros (gratis pero con dignidad) y, sobre todo, que lo disfruten ustedes, cualquiera que nos escuche.

Otra cosa es que muchos prefieran manejarnos para su exclusivo y pecuniario disfrute. Como al mono del selfie sin copyright. Él mismo se hizo la foto, no reclamó derechos pero, cuando se hizo viral, sí hubo quien intentó apropiárselos. Lo encontré en una simple búsqueda  de imágenes: “talleres de escritura sin copy right”,en Google, buscando como ilustrar el artículo. Por algo será pensé, y me sentí identificada.

No pudieron con el mono así que, aún con estos inicios, en 2016 procuraremos seguir creyendo en la Cultura más allá del negocio.

La Mirada del Silencio. II Parte del Genocidio Indonesio (*)

diciembre 19, 2015
The Look of Silence

Las gafas de oftalmología_Cartel de la Película

La Mirada del Silencio (The Look of Silence, 2014, 103 minutos) de Joshua Oppenheimer recibió hace unos meses el premio del público en el Festival DocumentaMadrid 2015. Esta película es la II parte de El Acto de Matar (The Act of Killing, 2012, versiones de 159 y 115 minutos); ambas cintas fueron concebidas por su director desde el principio del rodaje, hace más de 10 años, como un Díptico Documental del Genocidio Indonesio.

Oppenheimer llegó a Indonesia preocupado por las muertes prematuras de trabajadoras de una plantación que aplicaban herbicidas sin protección. Cuando les preguntaron por qué no protestaban y pedían mejores condiciones, les respondieron que sus padres habían sido asesinados por pedir lo mismo. El director comprendió: la razón de que murieran no eran los herbicidas, sino el miedo a morir a manos del gobierno militar en el poder desde 1965.

El mismo Joshua contaba, tras la proyección en DocumentaMadrid (gracias a la distribuidora y productora AVALON), antes del estreno en España y otros países, cómo comenzó a involucrarse en uno de los genocidios más olvidados, o silenciados. Las grabaciones se iniciaron en pequeñas aldeas, el glamur del cine consiguió que cada vez más implicados en las masacres quisieran aparecer en la película. Les explicaba que quería contar lo ocurrido: cómo el régimen militar de 1965 acabó con el anterior régimen comunista, y que también filmaría el propio proceso de grabación.

La idea de un díptico, frente a una trilogía, surgió de la necesidad de enfrentar las dos visiones del conflicto, la de los asesinos y la de sus víctimas. La primera cinta exhibía el orgullo, aún hoy, de los genocidas: encantados con su papel estelar en la película, reproduciendo ante las cámaras muertes, torturas y todo tipo de vejaciones. Esta segunda mirada es efectivamente la del silencio, colectivo y personal, de las víctimas y sus descendiente. Mirada llena de simbolismos, empezando por quien nos guía como protagonista y a la vez parte activa del rodaje, un joven oftalmólogo nacido tras la contienda, en la que fue asesinado su hermano.

La mirada de Adi en busca de respuestas

Adi y su familia son los personajes principales de esta película. En torno a ellos todos los puntos de vista: otras víctimas, verdugos, o descendientes de ambos. Miradas no excluyentes, que se sitúan en distintos niveles de silencios y voces, se relacionan y multiplican afectándose continuamente: la mirada ciega y demente del padre; la mirada de la madre que perdió un hijo y buscó consuelo concibiendo otro: el propio Adi. Gracias a él recorremos los distintos niveles de poder y ejecución implicados en la muerte de su hermano, y de miles de personas. A través de su trabajo como oftalmólogo, probando gafas a algunos implicados en la masacre para proveerles quizá metafóricamente de una mirada mejor, y con Oppenheimer al lado cámara al hombro, se graban los momentos más tensos, los encuentros de víctimas y victimarios.

La mirada del silencio está llena de valentía y de miedo. En una entrevista con uno de los autores intelectuales de las matanzas, Adi se calla cuando le preguntan dónde vive; su madre y su mujer se angustian ante la posibilidad de perderlo; sus hijos, también en la película, pueden quedar huérfanos. De hecho, la codirección y muchas otras labores cinematográficas llevan el crédito de Anónimo.

Director Joshua Oppenheimer

Director Joshua Oppenheimer

El miedo lo sufre también Oppenheimer, desde el primer rodaje y después, con pesadillas a partir de algunas escenas. Tuvo que ser Adi quien le convenciera de terminar un proyecto que cada vez le costaba más: enviándole unas imágenes de su padre demente y ciego, también incluidas en La Mirada del Silencio.

La valentía de los dos, el director y el protagonista de esta película, llega hasta lo más cercano, el entorno familiar de víctimas y verdugos tristemente entrelazado. Frente a las cámaras, el joven oftalmólogo habla con el hermano de su madre, antiguo guardián en una cárcel de la que salían camiones llenos de presos para su muerte, como su propio hermano. Dice su tío que no pudo hacer nada por él. Dice la madre que no sabía que su hermano trabajaba en esto.

Al hermano de Adi lo torturaron y le cortaron el pene antes de echarlo a un río. Los ejecutores lo cuentan y recrean ante las cámaras. Tiempo después, cuando uno de ellos ha muerto, Adi visita su familia; las reacciones son diversas: la viuda pide perdón, alguno de los hijos responde violentamente. Adi también mantiene una tensa conversación con el comandante que ordenó su muerte.

Adi junto al comandante Amir Siahaan, el que ordenó la muerte de su hermano.

Adi junto al comandante Amir Siahaan,
el que ordenó la muerte de su hermano.

A pesar de que la primera película ya fue vista públicamente en Indonesia, poco se ha avanzado en cuestiones de justicia dentro y fuera del país. El régimen militar acabó no sólo con el comunismo también con los intelectuales, o cualquier otra oposición. A preguntas de quien escribe por la situación actual, Oppenheimer en DocumentaMadrid recordaba que en Indonesia se había creado recientemente una Conferencia Nacional sobre el asunto y que, internacionalmente, era difícil llevarlo a la Corte Penal Internacional, dada la posibilidad de veto por el Consejo de Seguridad de la ONU: “ahí están sentados dos países cómplices del genocidio: Estados Unidos y Reino Unido”. Por otra parte, sus intentos de que el Congreso de EEUU desclasifique documentos relacionados tampoco han dado resultados positivos, de momento, sin duda Documentales como estos ayudarán a la consecución de cierta justicia.

(*) Publicado previamente en Aljazeera Documentary Film Festival, en Árabe 

Otras reseñas publicadas en Aljazeera:

Ushuaia, la cárcel del fin del mundo

Edificio España

El último abrazo

Nada que perder

diciembre 16, 2015

Imagen de “Nada que perder”: Cervantes, Cobrador del Frac

El último programa del 2015, este jueves 17, lo dedicamos a una obra de teatro, estrenada hace poco y que ya tiene prácticamente las entradas agotadas. Se trata de “Nada que perder”. Y ha provocado tan buena acogida que volverá el próximo año, en primavera, a la sala Cuarta Pared.

¿Qué tiene la obra que ha conseguido tan buen recibimiento? No se trata de un entretenimiento o apuesta comercial, en una gran Sala o con el habitual marketing mediático, que desde hace tiempo ya utilizan también los Teatros Públicos. Tampoco entra dentro de la categoría de actividades culturales varias donde la profundidad no existe, las que se hacen fácilmente populares. “Nada que perder” habla, como anticipa el título, de la situación insostenible de El/Ella, aquellos que nada tiene que perder, todos los que se encuentran en esa situación socio-económica, que son muchos en el mundo, pero que en la obra no se avistan tan lejos, sino que se ubican aquí y ahora, en la España actual, que no es Marca España.

Es fácil hablar de problemas políticos o económicos: el descrédito es casi absoluto, mientras su popularidad sigue al alza, acercándose cada vez más por su información y opiniones a la tipología de contenidos basura, especialmente en los Medios de Comunicación. “Nada que perder” no se conforma con esos fuegos de artificio momentáneos que llegan a máximos de audiencia y provocan estrellas mediáticas. Esta obra no puede perderse en el corto plazo, su preocupación es social y cultural, asuntos que viven a largo, tan eternos como el propio ser humano, entendido como humanidad.

El éxito de la Sala Cuarta Pared no ha llegado de la nada, en 2016 cumplirá 30 años y, a lo largo de estas tres décadas, tiene otras muchas obras importantes y premios. En la entrevista de este jueves 17, Javier García Yagüe, uno de los fundadores y su director desde 1991, nos confirma su trabajo en equipo, su línea artística de compromiso social, su capacidad de reflexión y crítica. “Nada que perder” surge del trabajo de cuatro dramaturgos que se preguntan -y nos preguntan- por los fallos de nuestra mecánica social, y cómo ello afecta toda nuestra existencia, desde los principios de convivencia a la cultura laboral, mientras nos entretenemos con los fuegos de artificio políticos o económicos también presentes en el texto.

La obra  surge en un Teatro donde se ama y se trabaja por la cultura y, por si esto fuera poco, se la valora socialmente, como necesidad imprescindible. Lejos de los responsables culturales de otros ámbitos, incluso mediáticos, que ahora abogan porque la cultura entre en el debate político electoral, ¿a estas alturas del siglo XXI?, ¿en este país seguimos pidiendo eso?, ¿por qué no aspirar a que la política sea un pequeño ámbito de la cultura? Quizá porque los grandes Medios están en una situación lamentable, zarandeados por intereses políticos y económicos, como constatamos en octubre en el programa “libertad de información en el siglo XXI” y posteriormente en la Jornada de mismo título que organizamos en la URJC.

Por todo ello, son siempre necesarios los pequeños-grandes lugares como Cuarta Pared o Radio Círculo. Ahí intentamos desde hace tiempo otra comunicación, lo intentamos. En las anteriores elecciones regionales, en la primavera de este año, desde “El Planeta de los Libros” pedí a los cinco principales candidatos una entrevista para hablar de Cultura en la emisora. La respuesta fue nula. Los políticos siguen sin tomar en serio la cultura y todo lo que sea a largo plazo, pero las ideas acaban reflejadas, aunque sea cínicamente, en los grandes medios, y de ahí las peticiones de que al menos mencionen un autor o un ensayo (con el título adecuado).

En otros países los políticos tienen un currículo cultural, previo y conocido antes de su elección. Aquí y en buena parte de los países menos avanzados seguimos con la incapacidad de entendimiento entre cultura y política. Ocurre incluso ahora cuando tenemos bastantes estrellas culturales en la política (y por tanto en los poderes mediáticos y económicos asociados). Siempre tuvimos algún escritor metido a político, normalmente saliendo escaldado, pero ahora la tendencia va a más. Hay un cierto glamur en incluir un escritor@ en las listas electorales independientemente de su valía como tal, de hecho los que aceptan suelen ser los más mediocres.

En el info-entretenimiento político en el que nos encontramos, me fijo especialmente en estas estrellas culturales que llevan meses haciendo pinitos como candidatos a próximo ministr@ de cultura. Antes del verano leí el anuncio de un evento titulado: “Qué haría si llegara a ser ministro de cultura” (o algo así) se celebraba en una librería donde un supuesto escritor de izquierdas respondía a las preguntas de un supuesto periodista (creo que de derechas).

Como suelo hacer no doy nombres, porque más que señalar a las personas me interesa el esperpento embellecido siglo XXI al que asistimos. Por otra parte, simplemente por mencionar estas artimañas, los aludidos se enteran y ya señalan a la culpable, con los vetos y problemas consecuentes. Sólo añadir que a aquel supuesto escritor lo tuvimos gestando en Radio Círculo, hace tiempo, y le pusimos el siguiente mote “si quieres conocer a fulanillo dale un carguillo”. En la emisora desde hace más de tres temporadas no tenemos técnico de sonido, nuestra FM fue vendida hace más de un año y, últimamente, no podemos editar programas (nos llevamos nuestro propio ordenador) y a veces no funcionan los equipos.

Si llega a Ministro el de la charla, no quiero imaginarme cómo acabaremos. Aunque nunca se sabe si hay males mayores esperándonos. También suenan posibles ministros de cultura en los partidos de la derecha y -casualidades de la vida- también ahí tenemos un@ conocid@ de la emisora. Entre los más firmes candidatos, una llamada escritora que ni menciona Radio Círculo en su currículo, quizá no quiera que se investigue. Como me comentaba García Yagüe off the record, lo peor de las actuaciones poco éticas es que van a más cuanto mayor es el poder que se tiene: “el carguillo”. El Currículo ético tampoco se trabaja en Política.

Así y todo esperamos el 2016 con cierta alegría, no puede ser tan malo como nos lo pintan. No hay “Nada que perder”, lo perdimos hace tiempo, estamos en situación extrema, aunque como bien dice el director de la obra de teatro, son esas situaciones las que tiene que evitar la sociedad, no podemos esperar que a pesar de la injusticia nunca ocurra nada.

Cerremos 2015 con una anécdota de la Radio, entre las muchas de programa a programa y fuera de ellos: “Saben aquel@ que dice.. “, estilo el gran humorista Eugenio, “¿qué necesitáis en Radio Círculo?, yo se lo hago llegar a Carmena (Alcaldesa de Madrid)”. Quizá los nuevos políticos empiecen a preocuparse por la cultura, más allá de festivales culturales navideños, de momento respondí a la pregunta que me dijera con quién tenía que hablar para llegar a Carmena, me encargaría encantada y personalmente de exponerle nuestras necesidades. Sabía que no habría respuesta. Muchos asuntos tienen que cambiar este 2016 y, desde luego, sería sólo el inicio de un cambio que requiere tiempo. Feliz Año, Felices Años.

Oliver Stone: escribir es lo más doloroso

octubre 12, 2015

Oliver Stone. Octubre 2015Uno de los grandes cineastas estadounidenses, sino el mayor, decía la frase del título, y a continuación explicaba por qué creía que dar evidencia – de los horrores- puede producirnos tanto sufrimiento o más, que vivirlos.

Conocedor sobre el terrero de graves conflictos y guerras, su alegato de lo vivido -con imágenes y palabras, desde El Salvador a Vietnam y tantos otros lugares- hace que el escritor reviva y reinterprete una y mil veces el dolor. Un desesperado intento de no recrearse o hundirse en la barbarie sino sobrellevarla lo más dignamente posible, creando hacia afuera diálogos ya clásicos, duras reflexiones, denuncias -testimonios muchas veces reales- contra la militarización y los grandes poderes imperialistas.

Oliver Stone era el invitado que acudimos a ver al reciente WOBI en Madrid, y no nos defraudó. Pocos escritores y cineastas critican los abusos del Poder, con tanta pasión y razón como para ser un referente mundial.

Esta conferencia la escuchábamos un día antes de grabar el primer programa de las 12 Temporada: “Controles Migratorios“, a partir del libro de la experta francesa, Claire Rodier: El Negocio de la xenofobia. ¿Para qué sirven los controles migratorios?

Después de esta emisión, nos enteramos que Stone sigue en España. En concreto en Mallorca International Film & Media Festival, donde continúa dando duros y reales testimonios: cómo Barack Obama ha aumentado el uso de drones en acciones de guerra en Oriente Medio, cómo ha perseguido “ferozmente” a periodistas, algunos “hasta arruinarles la vida”. Me pregunto qué dirá su mujer Michelle Obama, que tanto sabe de utilizar los Medios para mostrarnos su simpatía o bailes (tanto éxito ha tenido que políticas aquí ya la copian). No es esquizofrenia, no, se puede bailar y al mismo tiempo instalar concertinas en las fronteras o superarlas con fines bélicos.

A pesar de sus tres Óscar y sus cinco Globos de Oro, entre otros premios, Oliver Stone decía en Madrid que, por supuesto, él nunca será amado por la Industria de Hollywood. Esa es la coherencia que distingue a un creador, a un conocedor de la realidad que quiere mostrarla reinterpretándola. La industria cultural cada vez es más un lobby, una plataforma de hacer dinero sin querer difundir y ampliar nuestra cultura, nuestra visión del mundo. La cuestión es dónde se sitúa cada uno frente a estos grandes poderes, hasta qué punto te adscribes y te haces cómplice de ellos. Oliver Stone comentaba que siempre tenía que equilibrar sus posibilidades económicas con el trabajo que quería hacer, y hasta con el momento de hacerlo.

Y así iniciamos esta 12ª Temporada, más arruinados por el sistema si cabe-como cualquier ser humano no adscrito al Poder-, y cada vez con más ganas de contar historias auténticas, esas que tienen un pie en la realidad, vista o leída.

Bienvenidos, un año más, a El Planeta de los Libros. Este 12 de Octubre que algunos dicen es “de todos” como Hacienda. El lenguaje publicitario sigue su marcha desbocada, intentaremos que no sea el único lenguaje.

Calderón Cadáver

julio 25, 2015

El Cadáver de Calderón, representadoTerminamos la 11ª Temporada con más sobresaltos que celebraciones. Así va el periodismo cultural en este país. De periodismo en general no hablamos, ya conocemos las tercermundistas condiciones en que trabajamos los freelance, sea en Siria o en España. Sí publicaremos sobre ello en septiembre, en un artículo ya redactado sobre el anti-periodismo de “versión original“; las eternas ínfulas del poder por controlar la información, que sólo su versión sea original, que no existen otras fuentes porque nos encontramos en presencial del Absoluto. También hablaremos de cómo gusta al Poder rodearse de intelectuales, creadores o escritores. O mejor autores, porque como dice José Elgarresta en “Cutrelandia. La república de las letras“: el escritor quiere trascender, mientras el autor busca el peculio en esta vida mortal (mejor vayan a la página 14, que esto es resumido).

Acompañada de las olas de calor que recorren Hispania, creo que es más conveniente de momento hablarles sólo de escritores. Ya llegará el hedor y chirriar de cadenas en el inicio del nuevo curso. De momento intentemos usar la literatura – y la cultura en general- para el bien de la humanidad y no para el enriquecimiento de unos pocos.

El 21 de agosto se estrena en España la película Mr. Holmes, dirigida por Bill Condon, basada en la novela homónima de Mitch Cullin. Interesante no sólo por el logrado personaje de Conan Doyle sino porque el libro y la película van más allá; es Sherlock Holmes el que escribe, el personaje se convierte en el escritor, o al menos quiere serlo en su epitafio.

La imagen del detective impacta, resulta original y creíble. Por su puesto, va por delante la maestría anglosajona a la hora de recrear personajes históricos, reales o ficticios, y aunque el director sea estadounidense (o por eso mismo que el imperio llega hasta allí). Recreación que echamos en falta en producciones propias, lamentablemente, como en el “biopic” de Juan Ramón Jiménez, “La luz con el tiempo dentro” que vimos hace unos meses. Comentábamos entonces que la película cumple el objetivo de animar a la lectura del Nobel, pero cinematográficamente falta de todo, desde guión hasta realización, o actuación. Sin duda pocos la vieron además por su falta de distribución comercial.

Además de escritores que el cine no ha podido mostrarnos como debe, hay películas donde los escritores son de cartón piedra, no humanos. Quizá eso quería reflejar Win Wenders – que todos estamos perdiendo humanidad- en la recién estrenada “Todo saldrá bien“. La historia de un novelista que más parece un psicópata (ya saben esa manía de relacionar el arte con estados alterados de la psicología), y al que acompañan figuras no menos extrañas como el personaje de Charlotte Gainsbourg, la madre que pierde a un hijo y reacciona con la misma frialdad que el escritor asesino (y no les desvelo nada, éste es el inicio de la peli).

Me hizo pensar en otra película que recientemente se proyectó en el Ciclo de Cine Serbio del Ateneo de Madrid, La Trampa (accesible en YouTube y basada en la novela homónima de Nenad Teofilović), donde sólo la idea de perder a un hijo puede tener terribles consecuencias, donde la frialdad de nuestra época (también reflejada) no puede con la maltratada raíz humana, ¿ o sí?

Todavía más compleja si cabe me ha parecido la obra de teatro que da título a este artículo, Calderón cadáver, que empieza como si fuera una revisión poco interesante del gran autor barroco. Quizá es lo que quiere transmitir la escenografía inicial y la actuación previa de los personajes: simples dualidades de imagen y géneros:

Calderón Cadáver inicio

Inicio de “Calderón Cadáver”, en Nave 73. Madrid

Así era también la obra de Calderón, las fuerzas antagónicas del bien y el mal siempre en guerra. La obra- y hasta los personajes- se revelan y rebelan poco a poco, mostrándonos no sólo la grandeza del primer escritor (como siempre, más reconocido y entendido fuera que dentro) sino la de los otros 8 que crean el libreto de esta obra. Lamentablemente, la exhibición teatral en España es tan parca que sólo se pudo ver unos días en Madrid. Vamos a estar atentos a que vuelva, o al menos, hacernos con el texto teatral si es posible, que nos pareció impecable y muy bien actuado.

Esta obra consigue que el Cadáver de Calderón esté todavía muy vivo, evidentemente nunca murieron sus creaciones. Y, dado que Presidencia de Gobierno nos invita este lunes a la primera reunión de la Comisión Nacional para el aniversario mortuorio de Cervantes (1616), recomendamos vivamente a sus miembros que se ocupen de revivir el cadáver de Miguel – al estilo de este Calderón- con la grandeza intelectual de su obra, y no de sus huesos.