Las mujeres que hacen política son peligrosas

by

Reseña: Goldman, Emma. Viviendo mi vida. Madrid: Capitan Swing: Fundación Anselmo Lorenzo, 2014.

Emma Goldman, la roja; Emma Goldman, la arroja-bombas; Emma Goldman, una mujer peligrosa. Cuando existe cierto miedo a perder privilegios, muchas sociedades, gobiernos u hombres rechazan la igualdad y emplean calificativos de este tipo, muy alejados de argumentos sólidos que justifiquen una posición; suelen recurrir a ellos, personas que consideran a las mujeres inteligentes, valientes y adelantadas a su tiempo, una amenaza. Personas que no creen en la justicia social ni en los derechos de las mujeres y, que por ello, las tildan de peligrosas, sin más, porque sencillamente, no me voy a andar con florituras, hay que quitarlas de en medio.

índiceQuizás, Emma Goldman (Kovno 1869- Toronto 1940) es menos conocida que otras mujeres políticas contemporáneas como Rosa Luxemburgo, Alexandra Kollontai o la española Federica Montseny; sin embargo, fue una figura relevante, que, de joven, emigró a los Estados Unidos huyendo de los malos tratos que recibía de su padre. Allí, el hecho de ser mujer o de no conocer a la perfección el idioma no la impidió convertirse en una gran activista del movimiento anarquista y feminista a comienzos del siglo XX y en un referente imprescindible de esa época.

En apenas dos meses, se celebran en España elecciones municipales y autonómicas y aunque las mujeres empiezan a ocupar puestos políticos desde hace algún tiempo, aún sufren discriminación en cuanto al número, la posición que desempeñan y las oportunidades para ascender sin darse de bruces con el techo de cristal. Es bien sabido, que la política, ha sido tradicionalmente (y continuamos con esta tradición tan poco beneficiosa) un espacio público ocupado por los hombres. Como decía, no es extraño encontrar mujeres políticas pero, en general, tampoco es extraño que reciban un trato diferente a los hombres, que no tengan la misma consideración ni que se mida con el mismo rasero su trabajo. Un ejemplo reciente y que trascendió en algunos medios, es el de Tania Sánchez, ex diputada de Izquierda Unida, y fundadora de Convocatoria por Madrid. Los medios de comunicación estuvieron refiriéndose a ella, en gran cantidad de artículos, como la novia de y preguntándola temas relativos a su pareja y su vida familiar y no a su trabajo, algo impensable que se realice de forma sistemática a ningún hombre. Y no se trata de un caso aislado; si prestamos un poco de atención a lo que leemos y lo analizamos, la mayoría de veces, se habla de las mujeres o se las entrevista en relación a su pareja, sus embarazos, su forma de vestir, su familia, etc. más que en relación a las funciones que desempeñan.

oradoraPor este motivo, considero importante destacar la figura de Emma Goldman. Porque reivindicó y luchó por hacerse hueco en un mundo dominado por hombres, que para más inri se definían de izquierdas pero cargaban con el lastre del machismo (como si por el mero hecho de ser de izquierdas se libraran de ello); pero también porque vivió la política de forma coherente, tuvo convicciones muy firmes y se convirtió en una gran oradora, con argumentos muy bien hilados y expuestos, gran capacidad de razonamiento y persuasión. ¡Ya desearían para sí esa habilidad de comunicar muchos de nuestros políticos actuales! Porque nadie va a negar que, en muchas ocasiones, reducen su oratoria a los insultos y a los ataques personales e infantiles como justificaciones válidas de sus ideas o actuaciones. ¿Y eso lo llamamos política?

Además, fue una gran defensora de la libertad de expresión, un derecho que, a día de hoy, en vista de sucesos como el de Charlie Hebdo, parece no estar consolidado. Emma Goldman destacó, en relación a este tema, la siguiente frase pronunciada por su amiga Voltairine de Clayre en una conferencia y que continúa siendo un lema con vigencia: «la libertad de expresión no quiere decir nada si no quiere decir libertad de decir lo que los demás no quieren escuchar».

Por otro lado, no podemos olvidar su gran cultura y su pasión por la literatura y la música. Al contrario, de muchos compañeros de causa, Emma Goldman creía que la belleza, es decir, el arte, la música y la literatura debían formar parte de la vida de cualquier persona. Esta idea le llevó a enfrentarse en un baile a un conocido que la apartó del resto para, precisamente, recriminarle que bailara ya que, según él, se trataba de una actividad poco adecuada para una integrante de la causa anarquista; ella, por supuesto, le plantó cara y se negó a renunciar a algo con lo que disfrutaba. De este incidente, se le atribuye la frase si no puedo bailar, no es mi revolución.

Aparte de temas como el anarquismo, las prisiones, el puritanismo, la sociedad y el individuo o el patriotismo, puso gran entusiasmo en reivindicaciones feministas como el matrimonio y el amor, el tráfico de mujeres, el sufragio femenino, la prostitución o los métodos anticonceptivos. De hecho, fue la precursora del amor libre e incluso, habló antes que la mismísima Virginia Woolf, de una habitación propia: ante la sorpresa de una de sus parejas, reclamó para la convivencia la necesidad de tener una habitación para ella sola.

Otorgó gran relevancia a la educación y fundó junto a su compañero Sasha Berkman la Escuela Moderna Francisco Ferrer, a la que acudió a colaborar otra activista defensora y precursora del control de la natalidad, Margaret Sanger… una mujer rebelde.

emmaTambién se llevó a cabo otro proyecto con la creación de la revista Mother Earth en 1906 donde se publicaban artículos políticos, de agitación laboral y social y de oposición al gobierno de los Estados Unidos.

Para no alargar más la extensión del artículo, os recomiendo leer Viviendo mi vida, la autobiografía de Emma Goldman que ha sido traducida al español por Ana Useros y editada por Capitán Swing y la Fundación Anselmo Lorenzo; este año, está previsto que se publique el segundo volumen. Su lectura nos permite conocer la trayectoria política y personal de una mujer con mucha personalidad, con sus contradicciones interiores pero íntegra y sincera consigo misma, incluso, más que esos hombres que la historia siempre ensalza por encima de cualquier mujer aunque el mérito sea menor.

Emma Goldman, un buen ejemplo de cómo la palabra puede convertirse en una gran arma para la lucha y el cambio social.

 

Recomendaciones:

Goldman, Emma. La palabra como arma. Madrid: Tierra de Fuego: La Malatesta, 2008.

Emma Goldman: una mujer sumamente peligrosa [documental]. Accesible en: https://www.youtube.com/watch?v=pBHSDUMyghc

Anuncios

2 comentarios to “Las mujeres que hacen política son peligrosas”

  1. Nieves Martín Díaz_El Planeta de los Libros Says:

    Genial artículo, Noelia. Mucha lectura, reflexión y trabajo. Sólo añadiría que, en general y salvo excepciones, las mujeres que desarrollan su actividad en la esfera pública (política o de cualquier otro tipo) y que no son controladas por los patrones machistas: son peligrosas. Como bien dices, “sin más, porque sencillamente, no me voy a andar con florituras, hay que quitarlas de en medio”

  2. Noelia_Alvarez Says:

    Nieves, gracias por comentar. Desde luego que cualquier ámbito de la esfera pública, como comentas, está controlado por hombres y en muchas ocasiones se veta a las mujeres, no sólo en la política, claro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: