La chica de Tsukiji – Bosco Esteruelas

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La chica de Tsukiji

Hace unas semanas asistí a una velada literaria en la librería Tipos Infames, en la que se presentaba un libro de relatos del escritor Bosco Esteruelas, La chica de Tsukiji y un vino, denominado Haiku –en homenaje a las estrofas poéticas niponas. La sinergia entre el libro y el vino se hacía ver con facilidad, la sencillez del haiku con la ligereza de la lectura de las historias breves que nos cuentan los relatos.

Bosco Esteruelas, es escritor y periodista. Ha publicado dos novelas, El reencuentro (2011),  Todo empezó con Obdulio (2012) y recientemente un libro de relatos, La chica de Tsukiji (2014). Ha ejercido el cargo de responsable de comunicación en la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional. Ha sido editorialista del diario El PAÍS, trabajó en la Agencia EFE y más tarde ingresó en EL PAÍS, como corresponsal en Asia, con base en Tokio y posteriormente en Bruselas. También fue portavoz de la FAO y portavoz del vicepresidente y comisario europeo Manuel Marín.

Un título, La chica de Tsukiji, en alusión a la gigantesca lonja de pescado tokiota en peligro de desaparición. Cuando Bosco fue corresponsal en Asia, solía visitar de madrugada Tsukiji, allí le fascinó una misteriosa joven, de cabello oscuro y lacio, atractiva, silenciosa y de elegantes maneras, con la que logró comunicarse, tras varias sesiones de intento. Años más tarde, decidió transmitir la experiencia en un cuento tras ver Mapa de los sonidos deTokio, la película que Isabel Coixet ambientó en Tsukiji.

Un género, el relato corto, el resultado de una inspiración inmediata, momentos aislados que adquieren una gran intensidad al verse desconectados de un contexto explicado en detalle. Exige un gran esfuerzo de síntesis y capacidad del autor para hacer que lo que escribe, tan brevemente, sea atractivo y ameno. De ellos esperamos un flechazo, un coup de foudre.

Estos diez relatos de Bosco Esteruelas, nos hablan de la incomunicación y la incomprensión que padecemos los humanos. Personajes complejos, momentos en blanco, y a partir de un rumbo perdido las historias se hacen atractivas, poderosas como marginales, tan violentas como humanas.

Los relatos fueron escritos en una etapa difícil para su autor y quizá por eso, nos dice, daban fuerza a la imaginación aunque sin alejarse de la realidad. Están basados en experiencias personales y profesionales o en las de otros que le fueron contadas y que él distorsionó. Son cuentos voluntariamente inacabados, radiografías de pasiones humanas con el denominador común de la incomunicación y la incomprensión que padecemos los humanos. Describen el enigma que hay detrás de un rostro, el miedo al fracaso, la voracidad irresponsable por el triunfo, el malentendido, la inadaptación y el rechazo social., los amores difíciles, la locura y el absurdo de los nacionalismos violentos, pero también la bondad y la generosidad del individuo.

Bosco nos cuenta, que no se trata de narraciones tristes ni alegres, sino la simple y breve plasmación de lo que somos o somos capaces de llegar a ser. Son haikus que fotografían los sentimientos humanos y te revuelen las emociones.

Estas diez historias, me han acompañado estos días en un Madrid caluroso, y cada historia me ha hecho mirar por el balcón de mi casa y encontrar miradas parecidas a los rostros que he imaginado dentro de cada relato y quizás en portadores de las mismas historias desvanecidas.

Me he fijado en mi rostro cansado al despertar, en el de aquellos que nunca se detienen al caminar deprisa por la ciudad. Me he parado a escuchar a los que hablan en una lengua distinta y he notado el vacío de la incomprensión. Me he dado cuenta de lo rápido que nos movemos sin apenas escuchar nuestros propios pasos y de lo triste que puede ser un anochecer sin rumbo. He querido ser como ellos y es tan fácil como escuchar las pasiones de tu corazón, que en ocasiones te llevan a la tristeza infinita o a sentir el golpe caluroso de la vida llena.

Elena Montoro García

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Una respuesta to “La chica de Tsukiji – Bosco Esteruelas”

  1. antonio Says:

    Cada día escribes mejor Elena.

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