El inglés

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Recorriendo el Madrid de la letras con Dostoievski

Por Salvador Moreno Valencia

Sigue de: https://elplanetadeloslibros.wordpress.com/2012/07/13/extranos/

-¿Cómo sabía que vendríamos? -pregunté sorprendido-, que yo supiese no le habíamos hablado a nadie de nuestro paseo.

-Soy muy intuitivo -respondió.

Trajeron el vino, y junto a este unas tapas.

-¿Conocen ustedes el origen de las tapas? -preguntó el inglés levantando la cabeza de sus escritos y dejándolos a un lado.

-He oído algo sobre ello, pero a mí me parece que hay demasiadas leyendas urbanas -dijo el maestro tomando un sorbo de vino, para degustar, acto seguido, uno de aquellos pinchos que nos habían servido.

-Yo también he oído algo sobre ello, pero suscribo lo que dice mi buen amigo Fiódorrespondí y seguí los pasos de mi acompañante. El vino estaba muy bueno, y los pinchos de tortilla eran excelentes-. Pero, díganos su nombre, ya que ha sido tan amable de compartir mesa con nosotros aunque asegura que nos estaba esperando.

-Mi nombre es Gerald, Gerald Brenan-dijo y degustó tapa y vino. Brindamos al segundo trago por la literatura y las artes, dos especies en peligro de extinción siempre.

-¿Y cómo es que anda usted por aquí? -pregunté curioso.

-¡Ande, puede tutearme! -exclamó.

-Es que tengo muy incrustada la educación recibida -respondí atento.

-No es muy apropiada la palabra que ha elegido para referirse a que lo han alienado educándolo de modo erróneo -dijo el maestro con su capacidad de diseccionar las cosas.

-Puede que no sea la palabra apropiada, tiene razón mi querido batuchka.

A ver, déjenme echar un vistazo en este diccionario que me he agenciado de la Real Academia de la Lengua Española-dijo Gerald. Abrió el tocho apergaminado que sacó de una especie de zurrón de pastor que llevaba, y leyó-:

Incrustar: (Del lat. incrustāre).

1. tr. Embutir en una superficie lisa y dura piedras, metales, maderas, etc., formando dibujos.

2. tr. Hacer que un cuerpo penetre violentamente en otro o quede adherido a él. U. t. c. prnl.

3. tr. Cubrir una superficie con una costra dura.

4. tr. Fijar firmemente una idea en la mente. U. t. c. prnl.

-La primera no nos sirve, a no ser que tenga usted, mi querido Rodia, la cabeza como una piedra, cosa que no creo y que me viene demostrando en este paseo. La segunda, es obvio que tampoco nos vale, porque no le han metido a usted la educación violentamente en la cabeza para que penetre en ella y quede adherida para siempre. La tercera según mi parecer tampoco se adecua a su interpretación porque usted no está cubierto de costra dura, veo que es usted bastante abierto, y está dispuesto a adquirir conocimientos, por tanto desechamos esta definición y nos vamos a la cuarta que puede que sea la más apropiada -terminó el maestro, bebió un sorbo de vino y me miró con sus ojos brillantes y en los que el efecto del vino comenzaba a asomarse poniendo en ellos una capa lacrimosa.

-Puede que esté usted en lo cierto, querido Fiódor, pero escuche lo que tengo que decir al respecto. En su apreciación sobre la primera definición estoy de acuerdo; en la segunda no del todo, sí en parte, porque tengo que decirle que sí se utilizó la violencia para educarme, no hay que olvidar aquella frase tan escabrosa de la que se regocijaban los maestros en las escuelas: “la letra con sangre entra”, y a mí, les digo, me hicieron aprender las letras con golpes, al menor error una paliza del maestro de turno, con su regla de madera, o con cualquier objeto que el sujeto tuviera a mano para aplicarme el verbo y el predicado. Tanto la tercera como la cuarta también me valen, porque bien que me incrustaron en la escuela los conocimientos, y la educación a fuerza de golpes, y no había modo de tener uno su propio criterio sobre las cosas, era una total imposición lo que se enseñaba, y a mí siempre me ha parecido que en algo nos estaban engañando, como ahora, que después de siglos se viene a descubrir, por ejemplo, que Shakespeare no es quien hemos creído que era, y si no lean ustedes Ver, comienza del escritor Ricardo Mena, en el que se demuestra que la autoría de toda la obra del insigne inglés de Stratford, no es suya sino de Edward de Vere,  17º Conde de Oxford.También pueden ustedes leer “Shakespeare” identificado, en Edward de Vere el decimoséptimo Conde de Oxford, de J. Thomas Looney, y que tan brillantemente ha traducido Ricardo Mena para Ediciones Alvaeno, libro que está siendo todo un éxito en el mundo literario de habla hispana.

-Sin duda amigos, he encontrado en ustedes dos buenos aliados, permítanme que los invite a esta ronda, y a que vengan a pasar unos días, cuando les sea posible, a mi casa de Yegen, donde sin duda podrán disfrutar de los placeres del mundo rural andaluz, y de buenos paseos, que podríamos realizar los tres juntos sumidos en disquisiciones interesantes -dijo Gerald.

Nosotros agradecimos tanto lo uno como lo otro y le prometimos que en cuanto solucionáramos cierto asunto pendiente con un escritor de Madrid que me había plagiado una novela, estaríamos en su casa para pasar al menos diez días.

Nos despedimos de Gerald Brenan con la promesa de volvernos a ver en su casa en Las Alpujarras de Granada en unos meses. Allí siguió sumido en su estudio de la cultura española nuestro amigo y mi querido Fiódor y yo nos dispusimos para ir a visitar al pendejo que me había robado el manuscrito en un concurso de novela en el que había sido jurado, y sin dudarlo, el muy cretino, se quedó con mi obra publicándola más tarde con el mismo título; al menos podría haber tenido el detalle de cambiarlo, pero no, parece que le gustó el que yo le había puesto, Santa Compaña, y así se publicó con el mismo título y bajo su nombre: Dediegos Gracia García.

“Qué herido nombre,

las cosas quedando así desconocidas, quedarán tras de mí.”

                                                                                       (Hamlet, v. 2)

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2 comentarios to “El inglés”

  1. Nieves Martín Díaz_El Planeta de los Libros Says:

    Buen salto en el tiempo 😉 Sigue levantando ampollas la obra de Ricardo Mena sobre quién fue realmente nuestro Shakespeare: http://elplanetadeloslibros.com/html/audio-215-edward-de-vere.htm

  2. alvaeno Says:

    En la ficción todo es posible. Sí, la obra de Ricardo Mena dará mucho más que hablar cuando se edite en inglés. La traductora ya está terminando la revisión. Esperamos que esté lista en septiembre.

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