El precio de la literatura

junio 4, 2013 de
Feria del Libro de Madrid 2013

Feria del Libro de Madrid 2013

Estos últimos días me han deparado más de una sorpresa, como es habitual en el planeta al que nos llega información de todo tipo, de libros y actividades relacionadas. Lo curioso en esta ocasión es el cariz repetitivo de algunas de ellas ¿Qué hace una Antigua Responsable de Cultura -nada menos que de la Moncloa o Presidencia del Gobierno si lo prefieren- dentro de un ciclo de Poetas en la Resistencia? ¿Le costará llegar a fin de mes, a pesar de que suponemos tiene ya ganada una pensión o similar tras ocho años de numerosos esfuerzos? ¿Le entraron ganas, de repente, de situarse junto a los que nunca confraternizaron con el poder, o sencillamente le gusta estar en los dos lados, en todos lados?

¿Qué hacía uno de los máximos responsables del mayor libródromo del país hablando recientemente de la necesidad de resistir culturalmente en los tiempos en los que estamos? ¿Va a poner sus escaparates al servicio de la resistencia cultural? ¿O se trata de utilizarla, convertirla en una mera fachada, en esta ocasión en una entrega de premios? ¿Es posible contentar al personal “cultural” de esta manera rápida y eficiente, hasta el punto de que le aplaudan entre vapores de vinos y cervezas?

¿Qué hace un escritor, que tampoco desdeñó el poder hasta el punto de dirigir el Instituto Cervantes en Nueva York, escribiendo ahora sobre los desmanes en la administración pública, y los políticos que otrora frecuentó, en las últimas décadas? Por muchos Salvados TV que le hagan, me temo que inicie una bajada por la senda de credibilidad, pareja a la de esos programas de televisión que con su cuidado sensacionalismo resultan una auténtica enseñanza maquiavélica, al menos para los de la profesión, o para los que no aplauden como en los toros o el fútbol al grito de viva el espectáculo.

Volvamos a estos tres casos, ejemplos de los muchos Intelectuales de Consumo a los que se refería José Antonio Fortes en el audio de uno de nuestro programa hace años. La Primera –que se sepa- hizo poco o nada por la poesía de la resistencia, cuando pudo hacerlo, cuando tuvo todo su dinero -el del pueblo- al que ahora parece no le queda otra que seguir resistiendo las malas gestiones pasadas, y aplaudir los supuestos beatíficos deseos de sus responsables.

El Segundo, indudablemente, está más interesado en vender cultura que en la cultura en sí misma. Claro que también saben los comerciales que hay que apelar a misión, valores y hasta responsabilidad social empresarial para llegar a ciertos públicos. Y ya me dirán si los de la cultura no aprecian precisamente que se les endulce el producto, hasta el punto de que llegue a pagar incluso más de su valor gracias a una buena campaña de ventas. Aquí entra el título de este artículo.

Antes de llegar a él, hablemos de El Tercero. Es sin duda el caso que más me apena. Por supuesto lleva décadas perteneciendo a la élite cultural e institucional, esa a la que alguna vez pedí en este blog que ayudara a elevar nuestra situación cultural y hasta mediática (también pertenece a uno de los mayores escenarios mediáticos). Sus amigos quizá crean que pretende por fin iniciar ese camino, responsabilizarse él mismo de la situación y cambiar de rumbo. Personalmente, estoy empezando a dejar de creer.

El precio de la literatura es un título que hace referencia a lo que pagamos por un libro, aunque también hay referencias más sutiles: lo que pagan los autores, el precio de venderse, lo que dan más allá de la literatura hasta el punto de acabar cargándose su propia creación.

Después de escuchar al responsable del mayor libródromo del país la pasada semana, surge una conversación con un poeta sobre el precio de la literatura. Me hace reflexionar lo caro que pagamos un Premio Planeta o cualquier otro cada vez más carente de valor literario (20 €?) cuando por 11€ nos hacemos con toda la poesía de Quevedo. Arguyo que el insigne escritor del Siglo de Oro no está en el candelero mediático, no se hace dinero rápido con su literatura, no se consiguen fondos para montar un festival pongamos por caso en Getafe. La literatura no está en consonancia con su precio de mercado, ni con los fondos de dinero público, ni con un mínimo de coherencia.

Karl Marx, esa mujer

Karl Marx, esa mujer

Como colofón, acaba de llegarnos a este planeta El Capital de Karl Marx en versión manga. Herder Editorial anuncia que se han vendido más de 120.000 ejemplares de este libro sólo en Japón. Comprar y leer no presupone estar de acuerdo con los contenidos, y quizá sea buena la actualización, la ilustración, y relectura en estos tiempos. Hace unos días asistí en el Teatro La Puerta Estrecha a una representación de Marx en Lavapiés; a pesar de algunos problemas de libreto y ciertos monólogos excesivos por extensos e intensos, la obra es recomendable aunque sólo sea por observar a Marx interpretado por una mujer. Otra forma de actualizar permanentemente iconos propios y ajenos.

Iconos como La Divina Comedia, a la que ya dicen los críticos no ha conseguido ni acercarse Dan Brown, qué esperaban. Eso sí, sus ventas siguen elevadas, al igual que su precio (y ya saben que los libros una vez pagados, si no te satisfacen, no te devuelven el dinero). La semana pasada preferí el Brunch de la Editorial Bruño, con su nueva colección para niños de 0-3 años, que escuchar su rueda de prensa, nada menos que en la Biblioteca Nacional, ¿para eso está? El mundo al revés. No le escuché en directo pero, lógicamente, me llegaron algunas de sus grandes reflexiones, en concreto ese argumento tantas veces utilizado por lo peor del mundillo editorial: gracias a esas grandes ventas, otros autores pueden publicar. Me imagino a un mal artista plástico vendiendo a mansalva y justificándose así ante la crítica y resto de artistas. ¿No han caído tan bajo, no? Quizá estén a punto de ello, y la literatura pueda ayudarles en el camino. Crear salva-patrias parecía algo del pasado, pero de nuevo mis esperanzas se disuelven. En realidad no teníamos suficiente con los salvadores aguantados todos estos años en la política, la economía, la judicatura, el periodismo… Ahora llegan los Salvadores Literarios. buen y elevado precio. Y nadie dice: nadie dice nada.

Una sonrisa para el final. A primera hora de la tarde, cuando abandonaba la Feria del Libro de Madrid (posiblemente hasta el 2014), dos chicas me preguntan si quiero un marca-páginas, así sin más, sentadas en uno de esos sombreados bancos del Retiro. Con la mente puesta en este artículo, pregunté, ¿cuál es el precio? Nada, me contestaron, es gratis, los chicos han cogido demasiados, para qué queremos tantos. ¿Qué podía hacer ante mi pregunta y su respuesta? ¿Cómo agradecer la llegada de  nuevos lectores tan generosos? ¿Queréis aparecer en el Blog del Planeta, el blog de un programa de radio que se llama El Planeta de los Libros? Sí, dijeron encantados. Y posaron para la foto.

Nos regalaron marca-páginas

Nos regalaron marca-páginas

Literatura Borrosa

mayo 17, 2013 de
Jose María Merino, en la entrega del Premio de la Crítica de Castilla y León 2013

Jose María Merino, en la entrega del Premio de la Crítica de Castilla y León 2013

Más que a la literatura en sí, borrosa es la situación en que se encuentra, circunstancias, que diría Ortega y Gasset; aunque la expresión del título se debe a otro escritor y pensador, con el que tuve la oportunidad de compartir buenos momentos en la pasada Feria del Libro de Valladolid: José María Merino. En una entrevista en 2007 le preguntaba por su condición de “jefe” del clan leonés de escritores, entre otros muchos temas porque aquel programa estaba dedicado a lo que fue un invento apresurado y de muerte rápida: Leer León. Ahora le preguntaría por su capacidad de liderar un clan más amplio. Sus palabras en esta Feria sobre la falta de criterio en lo que hoy entendemos por literatura, sobre la necesidad de clarificar, requeriría tantos esfuerzos, profundos, estructurales, que necesitaríamos  varios escritor@s auténticos como él para, al menos, pensar en ello, dejar la vista borrosa y poner cada libro en su sitio.

Los escritores, como los periodistas, no son propensos a grandes empresas conjuntas, empezando por querer si quiera agruparse. Todo lo más un grupo de amigos, y si se pone por delante la amistad a la profesionalidad acabamos donde estamos: cultura y medios de comunicación donde el principal criterio es el amiguismo, salvo excepciones, que las hay. Una y otra vez, hay que recordar que la misma corrupción que la pasada noche llevaba a Blesa a prisión se da en el resto de los ámbitos. Claro, la receta sería sencilla, extender la cultura no sólo a los lugares que le son más propios: escuelas, cines, congresos, etc., extenderla a toda la sociedad que, en continua reflexión sobre sí misma, debería estar sedienta de otros usos y costumbres, erradicando tanto primitivo engranaje tribal, o amistad mal entendida (si son lazos de sangre, ni les cuento)

Naturaleza de la novela

Lo de los usos y costumbres me recuerda la entrevista ayer mismo con Luis Goytisolo, por su última obra “Naturaleza de la novela”, que emitiremos el próximo jueves. En el epílogo de este ensayo el escritor reflexiona sobre los hábitos sociales del potencial lector, y cómo estos no deberían entrar en contradicción con la literatura, con la lectura. A esto le llamaría extender la cultura, como han hecho en otros países. Pongamos un ejemplo cercano:

¿Por qué un programa de radio sobre libros es visto en nuestro país como un Rara Avis, ¿Por qué las emisoras de radio no están deseando emitir programas que mejoren y aumente nuestra cultura? ¿Por qué no hay varias emisoras culturales? Se puede creer que ese debería ser nuestro presente, o nuestro inmediato futuro. Quizá así no se tenga que cumplir el llamamiento irónico que ya hacía en 2010 a algún país de habla hispana que estuviera interesado en comprarnos. Y empezaríamos a ver La Viga Española que otros ven al otro lado del Atlántico.

No quiero despedirme sin hacer un pequeño homenaje a Valladolid. Excelente acogida, empezando por su Alcalde. No estoy acostumbrada a cargos públicos a los que les interesa la cultura y la literatura de verdad, y que además nos escuchen y mencionen. Nada más iniciar nuestro encuentro en la pasada Feria del Libro de Valladolid, la escritora Soledad Puértolas destacaba la importancia que en esta ciudad todavía ocupa el libro. Imposible mencionar de una vez todo lo bueno de esos días en Valladolid, será poco a poco, recuperando las huellas más profundas, en busca de una solidez como la del Museo Patio Herreriano, o la Casa Museo Zorrilla, que dejé sin visitar para poder volver

Arte y Barbarie

abril 15, 2013 de

harmonicusPasan las semanas y hace ya casi un mes que tuvimos en el programa a Miguel Ángel Hernández por su “Intento de escapada”, entonces me prometí hacer un par de comentarios en el blog, sobre el libro y la entrevista. Como él bien comentaba, la obra atrae más por el debate en torno a los límites del arte que por la novela en sí, pero ésta tiene al menos un par de aspectos que no me dio tiempo de comentar. En primer lugar hay una denuncia del drama laboral en nuestro país, a través de emigrantes que bien podríamos ser nosotros mismos, donde todo vale con tal de trabajar, en lo que sea, como sea, y por 20 euros diarios. De ahí a que el arte – como una parte más de nuestra sociedad decadente- se aproveche de la situación, sólo hay un paso y, aunque en la novela la historia del emigrante es mucho más cruda que cualquier acción artística (al menos conocida por la que escribe), en la entrevista el autor y crítico de arte menciona a Santiago Sierra- que rechazó el premio nacional de artes plásticas 2010 con un manifiesto crítico- que resulta ser inspiración del artista maltratador de la ficción.

Dice Miguel Ángel en la entrevista que el arte y el artista pertenecen también al mal social que nos circunda, que no tienen posibilidad de escapada, incluso aunque se les dieran las herramientas para ello. Ahí discrepo, sobre todo porque esa visión evita que efectivamente se apueste por un arte regido por los propios artistas, por estructuras creadas por ellos mismos, provocando en su lugar la existencia de figuras mediático-heroicas con las que ya hace tiempo dejaron de moverse las sociedades modernas.

La falta de un tejido creativo bien organizado llega mucho más allá de las artes plásticas, y especialmente a todo lo que tiene que ver con el espectáculo, los medios de comunicación y el periodismo. En la Federación de Asociaciones de Periodismo de España (FAPE) me entregan hace unos días una chapita con el lema “Sin Periodismo no hay Democracia”. Deberían añadir el adjetivo Independiente; periodismo hay pero, mientras los periodistas no estén en la organización de los medios, su independencia dura tanto como lo que decida su propietario, o se socaba ésta con recortes o anulación de contrapartida económica.

Que el arte puede alejarnos de la barbarie y formarnos frente a ella, lo atestiguaron Enrique Vicién y Pablo Cruz en el último programa “Literatura para niños y grandes”. Obras literarias, obras cercanas a otras artes (por fin estoy aprendiendo a tocar la armónica), obras también requeridas por los adultos porque por mucho que sepamos hay materias en las que estamos a nivel infantil y, en definitiva, nunca dejamos de ser niños grandes.

Otra muestra de que el arte puede alejarnos de la barbarie y formarnos contra ella es una obra de teatro que pueden ver en la Sala Cuarta Pared los dos próximos domingos: “Teatro por Alimento”. También te entregan una chapa, que guardo igual que la de la FAPE aunque nunca me las vaya a poner. En el caso de esta representación de “Comedia sin título” de Federico García Lorca, no ponerme la chapa tenía también que ver con la vergüenza; llegamos los espectadores con nuestros kilos de arroz o cualquier otro alimento no perecedero, y observamos cómo se hacía una pequeña barricada con todo ellos, como atestigua la foto

Teatro x Alimento: el director y algunos de los actores

Teatro x Alimento: el director y algunos de los actores

Si de entrada no me apetecía ponérmela (aunque le agradezco igualmente a Dante AC su creación para el recuerdo), después del debate con los actores y el director, después de la intervención de una espectadora que se identificó como receptora de alimentos y las lágrimas de una de las actrices (que no actuaba), me angustia una situación extraña: no saber muy bien cuál es mi lugar.

De momento El Planeta de los Libros sigue sobreviviendo gracias a colaboraciones. La próxima en la Feria del Libro de Valladolid, donde tendré el placer de volver a entrevistar a Soledad Puértolas, y donde además podré disfrutar de un programa tan lleno de contenidos que ya lo querría para sí la Feria del Libro de Madrid. Se lo dejo aquí por si se animan a venir.

Burbujas

marzo 15, 2013 de

Remando al vientoMe las imagino de todos los colores: rojas, azules, amarillo pollo, y hasta malva. Admirar burbujas es una forma de admirar el panorama que nos rodea. Todas juntas, las grandes, las pequeñas, hasta las que estallaron y se convirtieron en otras muchas, más pequeñas, o que crecieron al fin en una interrelación infinita difícil de limitar. Algunas tienen la piel dura, quizá las burbujas más bellas y cultas, para resistir todos los envites. Al final, todas ellas, desde ese imaginario  oculto que compartimos aunque sea inconscientemente,  acaban caminando hacia la realidad.

Así ocurrió en el desayuno de prensa para presentar al último Premio Café Gijón; cuando el flamante premiado argumentaba los beneficios que para todos tendría leer su novela, y acabó contraponiendo ésta a lo que denominó “burbuja literaria”. Casi no pude esperar para preguntarle si podía precisar, si podría arrojar un poco de luz a nosotros los periodistas que quizá nunca hemos reparado en ello. Podría incluso apuntar una estrategia contra el mal. Diego Doncel se limitó a hablar del mercado, ese malvado con el que, siempre dicen, los autores poco o nada tienen que ver.

Luego, le llega el momento a las series de televisión, que Doncel también admira (en lo literario, que es la última moda-burbuja-televisiva del lado de la cultura). Insiste que hay que hacer buenas obras y amenas. Pero me temo que su literatura es, como se dice en la presentación, bastante complicada. Empiezo a leer “Amantes en el tiempo de la infamia” y el primer capítulo ya me parece una barrera. O quizá soy yo que, precaria y pluriempleada, no tengo tiempo para la enorme y altamente compleja oferta literaria. Eso sí, interesante su argumento de que de aquellos barros vinieron estos lodos. Si la leen, cuéntenme.

De la literatura y las series de televisión, por azares del destino me sumerjo en el maravilloso mundo del cine, gracias al seminario Edgar Neville en la Fundación Ortega y Gasset. El invitado de este jueves es de lujo: Gonzalo Suárez, quizá nuestro cineasta más literario. Hay muchas preguntas sobre su relación con la literatura, yo misma le hago varias, por ejemplo la importancia de la voz en el alud de imágenes cinematográficas: parece que es lo que más le gusta, sobre todo por su efecto en el conjunto de fotogramas.

Una excelente crítica literaria asiste también a la conversación con el Director de Cine. A la salida, comentando su afición al cine, y nos hace preguntarnos por qué no existe en nuestro país ninguna mujer crítica de cine, al menos en los grandes medios. La animo fervientemente a que sea ella, que compagine la crítica literaria con la cinematográfica. Estoy segura que sería excelente, y eso que cualquiera no puede hacerlo (o no debería), incluso por muchos conocimientos literarios que se tengan, como comentaba en esa misma conversación otra crítica literaria que para ello se había dedicado a estudiar cinematografía.

No les cuento más eventos de la semana, por no aburrir. Sólo recomendarles un excelente documental sobre Leonora Carrington, que pude ver en la Galería Aina Nowack  y- como no- invitarles a que escuchen al escritor del programa esta semana, Mathias Énard, a que lean su “Calle de los Ladrones” y así comentamos los lodos que ya están aquí.

Esperándonos en la Sierra de Madrid

Esperándonos en la Sierra de Madrid

Disfruten el fin de semana y si es posible háganse una escapada a la sierra de Madrid en busca de aire y oxígeno.

Eso sí, sin demasiadas burbujas.

 

Grandes veladas

febrero 19, 2013 de

Jorge Javier Vázquez homenajeado por las ventas de su libro

Los últimos siete días asisto como espectadora a dos grandes veladas. Una en el sector editorial: Jorge Javier Vázquez recibe el Libro de Oro de la Editorial Planeta por los 250.000 ejemplares vendidos de su último y único libro, por el momento.

Los números cuentan como siempre, aunque no sea para bien, aunque exista un abuso de la cuantificación. También en nuestros índices de lectura. Quizá primero tengamos que alcanzar los datos de nuestros vecinos europeos para preocuparnos entonces, no tanto por cuánto, sino qué leemos. Así cerraríamos el círculo, volviendo al libro de oro del famoso, y caeríamos en la cuenta que la abundancia no significa nutrición, sino más bien malnutrición: se come demasiado y con efectos perniciosos. Pero hasta en Facebook me respondían sobre esta noticia con el típico: “con tal de que la gente lea”, y hasta agradecida estaba yo a mi interlocutora, que lo habitual es que estos temas ni reciban comentarios, que nos resignemos a ello.

En el país de la prensa rosa y el fútbol, como grandes eventos mediáticos, o como grandes veladas aguantadas noche tras noche y tarde tras tarde, no es extraño que aquel día acabara hablando de fútbol, no había forma de hablar de lectura, o de literatura, y supongo que no era el lugar para hablar de sus cosas, las rosas.

En la Página de Facebook de “El Planeta de los Libros” mantenemos la foto de una pancarta que dice “el fútbol no es cultura”, y hablaba sobre ello con uno de los invitados, cuando su mujer, periodista y editora (de algunas de las famosas entrevistadoras del programa de Tele 5), me puso en el brete de elegir entre un partido de fútbol o un programa rosa (o del color del higadillo, que sería más apropiado), cuál de los dos elegiría para un niño de corta edad, me decía, y se suponía que tenía que optar por el Fútbol aunque curiosamente ella viviera del otro. Y me resultaba imposible elegir entre las dos caras de la misma moneda.

Y del show de Jorge Javier, donde quizá la única periodista estaba de incógnito (el incógnito ya pueden imaginar por qué, y lo de única a la vista de su poca difusión mediática), al show todavía más mediático de Los Goya. Los pillé empezados pero así y todo bastaba: ¿cómo consiguen año tras año mantener el halo casposo, recibir buenas críticas de la supuesta progresía y que les paguen incluso con dinero público? Por no hablar de que resulta cuanto menos extraño que muchos privilegiados, o subvencionados a fondo perdido, se acuerden de nosotros: los pobres, los desahuciados, por una vez, y nos dediquen unas palabras o hasta  sus Goyas. Debe ser lo único que pueden darnos de sus privilegios, una actuada dedicatoria.

La vi poco la Gala. No sólo porque llegué tarde, también porque el otro canal de la pública, la 2, emitía a la par un documental interesante sobre el suicido: distintas perspectivas y cómo darle un poco de dignidad a algo considerado vergonzoso por muchos. Y llegué a pensar que el documental era como un premio de consolación para los que no aguantábamos la Gala de la 1 (cuídenme esas voces y esos comentarios, que no quiero tener que repetir lo que dije en este blog hace un año, que repetiría en esta ocasión si no fuera porque quiero ser benévola).

Decía que la vi poco, la Gala, pero alcancé a escuchar a Eva Hache hablando de lo mal que escribimos y lo poco que leemos. Seguimos en ese tipo de Humor Paleto tan manido en nuestro país: lo gracioso que es que seamos incultos, o que hablemos tan mal. Un humor al que se apeló en más de una ocasión como en anteriores ediciones. Humor facilón, de poco coste (neuronal, el otro no lo quiero ni pensar), como aquellos chascarrillos del cine de barrio que tanto éxito tuvieron en décadas que ya pensábamos superadas. Eso sí, ahora cada vez más rancio, más tópico, más avistado. Viva la decadencia, la cara decadencia que no nos podemos permitir.

Y llegaron las películas ganadoras. El cine en competición y lo que dio de sí, y se salvaron algunos trabajos muy dignos (que se notaban incluso en la forma de recoger el premio, como en el caso de José Sacristán). Pero, más que Cine me quedó la sensación de Gala Cómica. Aunque recordando la primera velada, aquella entre rosa y futbolera, no sé que puede dar más risa, si nuestro Cine o nuestra Literatura.

Bienvenido, pero no tanto

enero 27, 2013 de

disfraz fantasmaJusto le daba la bienvenida en el artículo anterior y él, poco agradecido, empieza haciendo jugarretas y con cara de pocos amigos. Intentaré convencerlo de que cambie de actitud porque en cuatro semanas apenas hemos podido emitir dos programas en directo, contando con la segunda parte de la conversación con Santos Juliá el próximo 31.

A saber, hemos tenido dos programas fantasmas, de esos que no existen por mucho que algunos programas de televisión sigan viviendo de ellos. El primero de ellos surgió de problemas técnicos, que en todas partes ocurren. El segundo fantasma nos avisó de su inexistencia un par de días antes de que le fuéramos a entrevistar, el jueves 24.

Iba a ser un programa tan bendecido como el año. O más porque estaba dedicado al santo patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, que a pesar de la que está cayendo queríamos seguir festejando. Bendecido el programa, bendecido incluso el invitado y hasta el guión que ya estaba escrito, preguntaba por ejemplo por la libertad, igualdad y fraternidad –las conocidas consignas de la Revolución Francesa- en los actuales medios de comunicación españoles. Pregunta clásica, preguntas básicas que siguen siendo las más difíciles de contestar.

La libertad en los medios lleva mucho tiempo en entredicho. Hoy mismo Soledad Gallego-Díaz hablaba en El País de la corrupción mencionando no sólo los mecanismos corruptos habituales, centrados en la política o la economía, sino la responsabilidad que en ella tienen las élites que dirigen los medios. Sólo añadiría la responsabilidad de las élites culturales, a veces coincidentes con las élites mediáticas o en connivencia.

De la igualdad, ya saben que es una quimera y, por poner un ejemplo cercano, si nosotros hacemos “El Planeta de los Libros” sin contrapartida económica,  hace poco conocíamos que alguien se embolsaba miles de euros por hacer un programa de libros en televisión (muy parecido al estilo radiofónico, basado en el formato de conversación). Los propios trabajadores de esta televisión, despedidos en masa, lo han denunciado: “este hipócrita va de liberal pero lleva toda su vida viviendo del dinero público”. A día de hoy se le sigue invitando a debates televisivos sobre la corrupción.

Lo que sí se ha criticado en este país es a Amy Martin, por cobrar 3000 € por artículo para la revista de la Fundación socialista Ideas, aunque el foco de la noticia no debería estar en la desproporción económica, sino en cómo alguien que no pertenece a la élite mediática ha osado cobrar tanto. Que los elegidos lo cobren está aceptado y se mantiene en silencio, hasta que se tira de la manta e incluso entonces no pasa nada.

Este sinsentido, por supuesto, tiene efectos negativos a medio y largo plazo. El gran tema de comunicación hoy: el paro, se trata igualmente con grandes silencios; los medios no se atreven a ir más allá de la superficie de datos o la ejemplificación a través de los dramas personales. Ahondar un poco sería denunciar la corrupción general del mercado laboral empezando por arriba, por los que esconden salarios que son realmente auténticos privilegios no regulados.

Si unimos el término de igualdad al de solidaridad, podríamos tener una reforma laboral en condiciones (no confundir con la política, repito: “en condiciones”). Una estructura salarial pública para los distintos desempeños mediáticos que, aunque por aquí suene a ciencia ficción,  no es algo descabellado; otros países como el Reino Unido lo tienen hace tiempo, y sectores como la educación o la sanidad lo consiguieron hace tiempo, aunque ahora también estén en entredicho.

¿Y por qué estas medidas salariales igualitarias necesitarían de la solidaridad? Porque me temo que las bases estamos lamentablemente muy desunidas y sobreviviendo demasiado precariamente para provocar el cambio, si no es con el beneplácito de las élites mediáticas, culturales, económicas y políticas que nos gobiernan. Ojo, no es que los dirigentes nos hagan el trabajo, sino que les comprometamos a ello, pero de manera efectiva, que no nos ocurra como al sector educativo, cansado y desmoralizado en su propia lucha. Élites de otros países ya lo hicieron.

Para resarcirnos del esperpento que vivimos, proponemos una vuelta a los clásicos: “Del Arte de Cocinar. Obra del maestro Bartolomeo Scappi, cocinero privado del papa Pío V (1570)”. Enorme volumen publicado por Ediciones Trea que, no sólo es una delicia lectora, para deglutir poco a poco, sino que ha provocado que celebremos nuestra primera Cena Renacentista, recuperando el arte culinario de la época junto al verbo de un poeta y crítico de nuestro tiempo, Enrique Gracia Trinidad, que vendrá ataviado como Bardo o Pregonero ciego del siglo XVI, ¿o será de éste? Para  los que nos acompañen con algún motivo renacentista: un obsequio del Instituto Municipal del Libro de Málaga. No se lo pierdan ;-)

cena-renacentista

Bienvenido, 2013

enero 7, 2013 de

SANTOS JULIÁGanas de acabar el 12, porque el camino se ha hecho cuesta arriba, como para muchos. Y eso que desde el último artículo ha habido buenas experiencias. Lo fue la Conversación con Santos Juliá en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid, el 12 de diciembre, cuyo resumen emitiremos este jueves 10 de enero y seguramente el día 31. Con él empezamos el año, por partida doble, porque era imposible reducir sus reflexiones a un solo programa.

La semana pasada, sin emisión en directo,  volvimos a emitir “Medicina y Humanidades“, con la participación de dos facultativos del Hospital de La Princesa. Una repetición con la que seguíamos apoyando este 2013 la marea blanca, además de difundir que sí se puede; se puede cambiar lo que parece imposible. Hay que seguir luchando, ser conscientes de ello y difundir manifestaciones como la de hoy mismo en Madrid. Por más veces que se hable de todo ello nunca serán suficientes. Y también hablar de los logros, como me recordaba un amigo de Valencia, que no se había enterado que La Princesa -de momento- ya no está en  peligro.

En el último programa en directo, el 20 de diciembre, pudimos hablar con Cezary Kruk en los estudios de Radio Círculo y Edyta Kwiatkowska desde Polonia. Todavía me sorprende cómo han colaborado con este planeta los responsables del Instituto Polaco de Cultura en Madrid. La explicación quizá esté en lo que mencionaba en ese programa: cultura de trabajo, amor por el trabajo bien hecho, pensado, planificado. No sólo, como comentaba Mercedes Monmany, es buena su idea de que el Parlamento Nacional apoye cada dos años la figura de un escritor y/o intelectual de reconocido prestigio, el camino emprendido por Polonia las últimas décadas es excepcional gracias a una ejemplar cultura de trabajo. De momento su patrocinio descansará, pero seguro que seguimos en contacto, de entrada este jueves 10 tienen un regalo muy rico para nuestros oyentes.

Un último recuerdo del 2012 para el impresionante legado de la gran intelectual española María Moliner, no sólo por su Diccionario, su gran labor lingüística que ni siquiera tuvo el reconocimiento de la Real Academia de la Lengua; detrás de las palabras, una mujer excepcional, a la que tuvimos la osadía de relacionar a partir de la obra teatral de su vida, “El Diccionario”, con la Madre Coraje de Eva Lasheras (con el permiso de Bertolt Brecht). Mujeres fuertes todas ellas, fundamentales en el desarrollo social, que nada tiene que envidiar al avance económico y político (tantas veces en entredicho). Como diría Santos Juliá, nuestro problema no es político sino social. La raíz claro, los problemas políticos vienen de ahí.

Para terminar, una convocatoria con la que empezamos con buen pie el 2013: El Planeta Azul. Un evento conjunto con el bar literario  Los Diablos Azules, donde Pilar Martínez se encargará de gestionar sus reservas (aforo limitado). El nuevo planeta se estrena con el último premio Nacional de Poesía, Antonio Carvajal, excepcional en su obra poética y en su humanidad. Espero que les sorprenda gratamente. Nos vemos el sábado 12 a partir de las 20h, en los Diablos Azules. Muy feliz 2013.

planetaAzul

El tiempo de la Literatura

noviembre 26, 2012 de

SOLEDAD PUÉRTOLAS. Foto: Leopoldo Pita

Preparando la Conversación con Soledad Puértolas,  releo su ensayo “La vida oculta”, en el que reflexiona sobre la Literatura creadora de otros universos, el medio que nos permite mirar la realidad, de otra manera, el exponente de un tiempo más rico y poderoso que el real. Los tiempos de la literatura son más complejos, elásticos y eternos; sobre todo si comparamos con los de presentaciones, conversaciones y programas de radio, obedientes a sus respectivas limitaciones, aunque permanezcan y pertenezcan al acervo colectivo, y a veces incluso sean más decisivos.

Igualmente limitados los entrevistadores en sí mismos. Nos lo recordaba Puértolas comentando su relato “La indiferencia de Eva”, a partir de su propia experiencia como entrevistadora. Hay relatos como éste que desbordan su tiempo; y más allá de la literatura, como si ahí también siguiéramos relacionándonos en la punta del iceberg. Sólo hablando conseguimos descubrir muchas de las reflexiones que llevamos dentro, la literatura y nosotros.

La sociedad humana que tanto le debe al habla -como nos recordaba hace poco Emilio Lledó- se empeña en no reconocérselo y hasta en amordazarla: -enlace ejemplo de un panorama mediático y cultural en el que no caben las islas, solo las excepciones. Ocurrió ya en los tiempos más oscuros de nuestra memoria– más brutal, menos sutilmente. Tiempos recientes, llevados a los tiempos de la literatura en libros como el de Andrés Trapiello: “Ayer no más”. Tan cerca del ayer que sigue habiendo asuntos no del todo hablados: guerra civil, posguerra o época actual, donde aquellos  que dicen querer hablar esconden tantas veces intereses propios.  El tiempo de la literatura querría acabar con el provecho momentáneo, estirar nuestro propio tiempo una y otra vez.

Este mes de noviembre, también reflexionamos sobre una lucha que va más allá de la marea blanca, o la lucha económico-laboral en el ámbito de la salud. Fernando Ramasco, coautor del blog “la princesa en peligro”, contraponía la fuerza del espíritu del Hospital de la Princesa a los desastrosos resultados del ensayo “La corrosión del carácter” de Richard Sennett. Lo decía también su colega el Dr. García Pérez: lucha moral cuando la moral es la más afectada por la situación, y un estrato social inmoral pretende desmoralizarnos a todos.

Ese estrato inmoral se muestra incluso en la Literatura. Cobijado en grandes premios comerciales (y algunos nacionales), best sellers, populismo, o amarillismo mediático. Podríamos hacer un gran atlas de la geografía inmoral de la literatura. Hasta los periodistas somos cada vez más anunciantes de esta nueva, la literatura bonita que nada arriesga, que hasta nos hace más fácil encontrar amigos, aunque sean superfluos, o en facebook, y así creer que somos amados.

Jorge Javier Vázquez, uno de estos presentadores de la llamada televisión basura, montó hace poco una ficción de lectores en un plató donde estos, más que preguntarle, alababan su libro, al igual que los contertulios del programa. Me dicen que en su última aparición ya enviaba a los telespectadores a comprar su libro con una frase que indica todo sobre su autor: “que ningún hogar español se quede sin el libro”. Después del show de Belén Esteban con un escritor (que comentamos en este blog), y considerando la Marea Mediática que nos ahoga día a día, poco o nada extraña del lamentable estado de los medios de comunicación, quizá sólo que los periodistas, los intelectuales y el mundo cultural en general –al contrario que los médicos, el personal sanitario y los pacientes- acepta esto y mucho más; a salvo en su torre de Marfil, hasta que alguien decida por fin revivir al Quijote, eso sí ahora contra los nuevos – o renovados- libros de caballerías, convertidos en cursilerías.

“La sociedad del cansancio”, de Byung-Chul Han, es otro libro que estoy leyendo y cuya tesis central suscribo: el exceso de positividad (también informativa) está conduciendo a una sociedad del cansancio, que patológicamente deja atrás las bacterias y los virus para situarnos en la enfermedad neuronal. Enfermedad imparable aunque no seamos conscientes de la violencia -neuronal- a la que nos vemos sometidos.

PD: No se pierdan, el miércoles 12 de Diciembre, la conversación con Santos Juliá en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid, a las 7 y media de la tarde, C/ Ramírez de Prado, 3. Madrid 28045

Gira el planeta

octubre 29, 2012 de

Está escrito en “El Principito” de Saint-Exupéry, y lo recuerda estos días José Luis Gómez en el Teatro Abadía: El planeta gira cada vez más de prisa de año en año y la consigna sigue siendo la misma. Se trata del quinto planeta (capítulo XIV) donde el farolero tiene que encender y apagar su farol al amanecer y al oscurecer; así lo hace en el planeta más pequeño donde cada día hay 1440 puestas de sol. No podemos casi ni imaginarlo, las velocidades de El Planeta de los Libros se corresponden con la forma, real o imaginaria, de una anciana tortuga.

 

Sí es cierto que desde que escribí la última entrada en este blog, hace tres semanas, hemos tenido bastante movimiento. Para empezar, la suerte de felicitar personalmente al nuevo Nobel de Literatura, Mo Yan, después de entrevistarle hace dos años, gracias al traductor Linglong Tan, y cuyo resultado ha sido publicado ahora por el suplemento literario Laberinto, del diario mexicano Milenio. Todos los libros de Mo Yan son muy recomendables, al igual que muchas otras obras de la literatura china, lamentablemente poco traducida, y poco publicada en nuestro país.

Mo Yan en El Planeta de los Libros

En medio de nuestra alegría por el reconocimiento al nuevo Nobel de Literatura, preparaba la conversación con Luis Alberto de Cuenca en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid, imprescindible en el caso de escritores no sólo eruditos sino inagotables. El día 17 tuvimos nuestra conversación con la ayuda de los asistentes. Gracias a los escritores, a los poetas, a los editores, a los libreros, a los lectores que se acercaron a la antigua fábrica de cerveza El Águila. El 8 de noviembre emitimos un extracto de esa conversación en la radio, aunque no será comparable con las casi dos horas de conversación y lecturas de poemas.

La lectura en voz alta es un placer en una Biblioteca y ésta en concreto fue muy apreciada por la Subdirectora de la Red de Bibliotecas de la Comunidad de Madrid, María Jáudenes, y la Directora de la Biblioteca Regional, Isabel Moyano. También, me decía otro poeta, Luis Alberto leyó de forma impecable y emotiva.

Foto: José Manuel Feito

Teatro en vivo. Teatro de la Abadía.  Teatro en la Sala Cuarta Pared. Allí pusieron voz, imagen, sonidos, espacio, tiempo, pasión e interpretación a “Purga”, de la finlandesa Sofi Oksanen, un libro que – contrariamente a lo habitual- nació como texto teatral. Excelente Ana Pimenta como la anciana Aliide (de joven también admirablemente interpretada por Sandra Ferrus) y Nina Ikonen en el papel de Zara. Lo cual unido a “El Principito” con el que iniciamos esta entrada, sólo puede hacernos pedir más, mucho más teatro con calidad literaria, teatro que emocione, que nos ayude a mejorar la situación real en la que nos encontramos, que aborde los cambios necesarios desde la cultura.

El mismo día en que festejamos el Nobel de Literatura, hicimos una reentré con sabor a viejo; de la mano de la Feria del Libro Viejo y Antiguo en el Paseo de Recoletos, y con sabor a tristeza –la buena- gracias la poesía de Ana Montojo. Poesía lejos de los “autores que viajan en la Business Class de las listas de libros más vendidos”, como recordamos con José Ovejero la siguiente semana hablando de su “Ética de la crueldad”. En este mundo cruel continúa alegrándonos el patrocinio del Instituto Polaco de Cultura en Madrid, generoso también con los oyentes, regalando audio-libros e invitaciones a esa película que pudimos disfrutar en el Museo del Prado.

Y ya preparando otros programas, y otros encuentros con escritores. El miércoles 21 de noviembre será un placer entrevistar a una de las escritoras españolas más interesantes de los últimos años, Soledad Puértolas, de nuevo en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid, a las 7 y media de la tarde. Si pueden llegar antes de la hora no se perderán nada; seguramente no habrá minutos de cortesía, como nos ocurrió en el encuentro con Luis Alberto.

Arranca la 9ª Temporada

octubre 8, 2012 de

Siempre buscamos un tema interesante para iniciar la temporada, o una reentré con insignes invitados. En esta 9ª se nos cayeron dos temas (y también ciertos insignes) y por ello nos atrevimos a lanzar una invocación al Dios Facebook, que él (o ella) nos dijera cuál podía ser el contenido de ese primer programa. En tiempos de deidades técnicas, también tuvo peso decisivo la creciente visibilidad (y audibilidad) que el programa tiene en las redes sociales.

 

De hecho, no tardó mucho en contestarnos Tiempo de Héroes , y al poco Ilustratura  , dos proyectos de Literatura 2.0 con toda la frescura de lo nuevo y la seriedad que a veces se echa de menos en los proyectos literarios convencionales. Junto a la calidad de estas apuestas, junto a la camaradería que mostraban – que tampoco abunda en la edición habitual, impresa o digital- nos decidimos por empezar con ellos, y aquí pueden escuchar el resultado: Literatura 2.0.

Otro elemento decisivo fue una de las dos nuevas colaboradoras de “El Planeta de los Libros”: Irene Buesa, que comenzaba en ese primer programa una extensión de la comunidad planetaria a través de las redes, ahora en directo. Sabíamos que no era nada fácil, habíamos conseguido crear cierta expectación y, lamentablemente, no pudimos cumplirla. La conexión a Internet no funcionaba en el estudio. En ello trabajaremos esta semana para ver cuál es la mejor forma de solucionarlo.

También se estrenaba ese día, con mucha más suerte, Clara Pérez, nuestra exclusiva técnico de sonido–sólo para El Planeta de los Libros -, que contó con la ayuda de nuestro añorado técnico, Andrés Gutiérrez, y de David Coello, redactor y técnico de Radio Círculo.

Patrocinio del Instituto Polaco de Cultura en Madrid

Estamos ya acostumbrados a que un programa de libros tenga más apoyo de instituciones extranjeras que españolas. También es verdad que esto nos permite descubrir panoramas culturales de los que los medios españoles no se hacen suficiente eco; descubrir o redescubrir autores geniales, en la literatura y otras artes, como la música o el cine.

Y siguiendo con los libros, o los audio-libros. Mientras en España no acaban de cuajar, en otros países como Polonia o Alemania gozan de una gran popularidad, también se compran. El Instituto Polaco de Cultura ha editado el audio-libro “Encuentro”  con poemas escogidos de Czeslaw Milosz e interpretados por José Luis Gómez y Aitana Sánchez-Gijón, que tuvimos la oportunidad de regalar a los oyentes en este primer programa.

El próximo jueves volvemos a regalar otro audio-libro del Instituto. En esta ocasión un resumen en audio, con estudio y explicación escrita, de la obra más popular de Janusz Korczak, “El Rey Matías I”. Acabo de leer este libro del autor más emblemático de los derechos del niño, y todavía me cuesta entender cómo puede estar descatalogado desde hace años en nuestro país, seguramente porque no se entendió y se relegó exclusivamente a lectura juvenil. Pude leerlo gracias al Director del Instituto Polaco en Madrid, Cezary Kruk, que tuvo la amabilidad de prestarme uno de los pocos ejemplares que quedan.

Por último, si se encuentra en Madrid el miércoles 17 de Octubre y le apetece escuchar y hasta participar de una entrevista para “El Planeta de los Libros”, ese día tendré el placer de entrevistar a Luis Alberto de Cuenca (sólo tienen que pinchar en el día del calendario) en la Biblioteca Regional Joaquín Leguina. A las 7 y media de la tarde en el salón de actos, con entrada libre hasta completar aforo. Lo entrevistamos hace poco en el programa de radio y descubrimos que Luis Alberto tiene mucho más que contar, así que le pedimos que inaugurara un pequeño ciclo de conversaciones en esta magnífica Biblioteca.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 266 seguidores